La participación de los trabajadores y de los jóvenes en la huelga general nacional del 28 de febrero, dos años después del crimen ferroviario cuando dos trenes, uno de mercancías y otro de pasajeros chocaron en la zona de Tempe, cerca de la ciudad de Lárisa, donde perdieron la vida 57 personas, en su mayoría estudiantes.
Cientos de miles de trabajadores en 120 concentraciones de huelga que tuvieron lugar en todo el país, con la principal concentración en Atenas, frente al parlamento griego, condenaron las causas del crimen: los beneficios capitalistas, la política de la UE de liberalizar el mercado ferroviario que ha tenido resultados desastrosos y dramáticos para las capas obreras y populares.













