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El dilema “socialismo o barbarie” se refiere al presente

Date:
oct 1, 2026
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En su discurso en el 52o Festival de la KNE, Dimitris Koutsoumpas, Secretario General del Comité Central del KKE, destacó entre otras cosas:

Sabemos bien que hay quienes defienden la opinión de que “lo que dice el KKE está muy bien, pero no se lleva a la práctica en ningún sitio”. Estaría bien, por supuesto, que nos indicaran  dónde se hacen exactamente esas cosas que ELLOS dicen y prometen.

¿Dónde está ese “capitalismo sano” con sus “relaciones internacionales pacíficas”? ¿Dónde está  ese “desarrollo capitalista justo”, del que supuestamente se benefician todos?

La respuesta es una sola y la conocen: no existe en ninguna parte, no ha existido ni existirá tal y como dicen.

Lo único que existe son los callejones sin salida insuperables de este sistema, que se hacen cada vez más profundos y, mientras esto no cambie radicalmente, no sea derrocado, se convertirán constantemente en un suplicio para los pueblos.

Por eso, el dilema “socialismo o barbarie” no se refiere únicamente a los grandes momentos del pasado, ni a otros grandes momentos que vendrán en un futuro indefinido. Se refiere al presente, a la vida de todos nosotros. Se refiere al conflicto constante entre nuestras vidas y sus beneficios.

Y, por supuesto, el propio sistema, lo sabe más que nadie.

Por eso hace todo esfuerzo para resucitar la socialdemocracia pecadora, para atrapar el justo descontento del pueblo en las conocidas ilusiones de un cambio de gobierno, como “el mismo perro con distinto collar”.

Por eso promueve el rebranding del señor Tsipras, quien, a su vez, proclama que tiene la receta para que el sistema evite “situaciones desagradables”, ¡como él llama a los levantamientos populares! Es decir, declara claramente que está dispuesto a hacer, una vez más, el trabajo sucio en nombre del sistema, tal y como lo hizo la vez anterior.

También por la misma razón, el sistema derrama el veneno del anticomunismo y difunde la teoría sin fundamento histórico de los dos extremos, que es la ideología oficial de la podrida UE. Ahora vuelve a soltar a sus perros, las conocidas fuerzas fascistas, que tiene a su disposición y las utiliza a su discreción; las utilizará como “el hombre del saco”, de modo que, con la conocida lógica del “mal menor”, queden exonerados sus otros partidos, los supuestos “centristas” y “democráticos”, que han oprimido al pueblo, pero también como recurso para canalizar el ánimo antisistema de los jóvenes hacia la dirección más sistémica que existe. Y, por supuesto, como pretexto para promulgar medidas represivas que, en última instancia, apuntan contra el verdadero adversario del sistema: el movimiento popular, las fuerzas radicales y los comunistas.

Para el sistema, los fascistas son una tal multiherramienta, como el delincuente que ha salido recientemente de prisión, tras cumplir solo la mitad de su condena por dirigir la organización criminal que asesinó a Pavlos Fyssas, Sahzat Lukman, quien atacó con intención de matar a los sindicalistas comunistas en Perama.

Tanto –supuestamente- se aterrorizó al sistema por su regreso, que todos los canales sistémicos lo transmitieron en directo, como si estuvieran cubriendo a un jefe de Estado, mientras él hablaba ante un puñado de marginales de tendencia fascista a las puertas de la cárcel.

¡Pero esta vez también la lucha del pueblo los aplastará, igual que sus ascendientes fueron aplastados por el Ejército Rojo, con la hoz y el martillo clavados en el corazón del monstruo nazi en el Reichstag!

Frente a los papeles asignados y las convergencias de todo tipo de servidores del sistema, cada joven debe decidir de qué lado del dilema se sitúa. ¿Qué quiere servir en la vida?, ¿a qué causa dedicará sus fuerzas? A la juventud no le satisface el compromiso ni la renuncia a sus sueños; no le satisface la idea de que “así son las cosas, no podemos hacer nada”.

Le corresponde el pensamiento innovador, el coraje, la reivindicación; le corresponde quererlo y exigirlo todo, todo lo que le pertenece. Además, dondequiera y cuandoquiera que se haya conseguido algo, para cada familia popular que salvó su casa, para cada convenio colectivo de trabajo que se ha firmado, siempre que una ley antipopular que se quedó inaplicada, y todo ello solo se logró mediante la confrontación y el cuestionamiento directo de sus dilemas y sus convergencias.

Si el pueblo y la juventud se hubieran convencido de que debían afrontar todo ello como un hecho dado e incuestionable, si se hubieran convencido de que debían temer la inestabilidad del sistema, o de que debían esperar a unos salvadores, no habrían ganado nada.

En todas estas luchas, que fueron el único adversario real del gobierno de Mitsotakis, siempre estuvieron a la primera fila las fuerzas del KKE y de la KNE. Con coherencia, firmeza, desinterés, con la capacidad de organización y la perspectiva que solo el KKE puede aportar al movimiento, precisamente porque cuenta con un programa de cambio radical, de verdadero derrocamiento de esta injusticia, de esta barbarie.

Con la mano tendida a todos y todas aquellos que estén dispuestos a luchar codo con codo con quienes comparten las mismas preocupaciones, para cambiar juntos sus vidas. 

Porque nosotros creemos que así cambian las cosas: con el pueblo y la juventud en primer plano y no como espectadores pasivos.

En estas luchas nos hemos encontrado con muchos y mañana podremos encontrarnos con muchos más, que superarán sus reservas y vacilaciones y ocuparán su propio lugar en el movimiento. Esto supondrá un enorme paso adelante.

Por eso, será una gran ventaja para el pueblo y la juventud contar con un KKE aún más fuerte en la próxima batalla electoral, para hacer frente, desde una posición más sólida, a todo lo que se trama en contra de los intereses de nuestro pueblo.

Esta es la opción política que complementa nuestras luchas y les da mayor impulso, mientras que cualquier otra las anula y les pone obstáculos. Esta será también la mejor preparación del pueblo ante las dificultades que le están preparando.

Seguimos siempre adelante, teniendo muy presente el mensaje que nos transmite la heroica historia de nuestro pueblo. Ese pueblo que tuvo grandes momentos cuando, frente a los llamamientos a la sumisión a una correlación de fuerzas desfavorable, ante un adversario que podía parecer invencible, tomó la gran decisión de mantenerse firme, de marchar junto a los comunistas y de entregarlo todo en la lucha por su causa justa.

Así lo confirma la heroica historia del EAM, cuyo 85o aniversario celebramos mañana. Esto queda  plasmado en las impactantes fotografías de la ejecución de los 200 héroes comunistas de Kaisariani, que conmovieron a miles de jóvenes, al igual que nos conmovieron a todos estos días al verlas expuestas en el recinto del Festival.

Esto queda confirmado por la epopeya de tres años del Ejército Democrático de Grecia, cuyo 80o aniversario de su fundación conmemoramos este año. Aunque en algunas de esas batallas el  pueblo sufriera una derrota temporal, ganó mucho mas manteniendo viva la llama y abrió caminos para las luchas aún más importantes del mañana.

Seguimos avanzando por esos caminos que nos abrieron las generaciones anteriores.

¡Sostenemos con firmeza el relevo que hemos recibido, hasta la victoria definitiva de nuestro pueblo, que hará realidad “lo grande, lo hermoso y lo fascinante”!

¡Un KKE más fuerte, firme ante cualquier prueba, listo para responder al llamamiento de la historia!

Os invitamos a todos y todas, independientemente de las discrepancias puntuales y las opiniones divergentes, a quienes hoy comprendéis que un KKE mucho más fuerte será una fuerza para el propio pueblo, el progreso y el futuro de este país, de este pueblo y de la juventud, a recorrer juntos este camino.

Dejemos de ser meros espectadores para convertirnos en actores del devenir histórico. Superemos la terrible fuerza de los hábitos.

Soñemos con los ojos abiertos para luchar por hacer realidad todos nuestros sueños. ¡Avanzamos con fuerza! ¡Ánimo y salud para todos y todas! ¡Por nuestras luchas exitosas!