En un comunicado conjunto sobre los acontecimientos con respecto a las relaciones greco-turcas, el KKE y el TKP afirman: “Los peligrosos acontecimientos que se están gestando en nuestra región, que está cerca y se ve afectada por los frentes de guerra y los planes imperialistas en Ucrania y en el Golfo Pérsico, provocan una cadena de situaciones preocupantes también en el Mediterráneo Oriental, en el mar Egeo y en las relaciones greco-turcas.
Esto se debe a que en estas relaciones, que hoy en día vienen determinadas por las rivalidades y los planes de las clases burguesas dominantes de los dos países, también intervienen los intereses de otras clases burguesas y potencias imperialistas, como son EE.UU., la OTAN y la UE.
En este contexto, últimamente se nota cada vez más el impacto que tiene en las relaciones greco-turcas la tensión entre la burguesía de Turquía y la de Israel, así como el estrechamiento de las relaciones político-militares y económicas entre las clases burguesas de Grecia e Israel, lo que supone un peligro para los pueblos.
En esta “maraña” de contradicciones se refleja cómo las clases dominantes y los monopolios se repartirán la riqueza energética de la zona, cómo trazarán las rutas de transporte de energía y mercancías, y cómo reforzarán sus posiciones en el sistema imperialista mundial.
¡Estas rivalidades no tienen nada que ver con la clase obrera ni con los pueblos de Grecia y Turquía! ¡Los trabajadores y el capital no estamos todos en el mismo barco! Son los trabajadores de ambos países los que sufren las dolorosas consecuencias de los preparativos bélicos y corren el riesgo de convertirse en carne de cañón, en sangrientos conflictos que pueden desencadenarse por intereses ajenos, por los beneficios y los intereses de los patrones, los capitalistas y los monopolios.
El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de Turquía, en base al internacionalismo proletario y la solidaridad internacional, representamos los intereses de los trabajadores y el pueblo, y luchamos:
Contra el gasto militar y los preparativos bélicos.
Contra el nacionalismo y el racismo.
Contra las violaciones de fronteras y el cuestionamiento de los tratados internacionales que han establecido las fronteras en la zona, así como contra todo tipo de amenazas.
Además, condenamos los intentos de imponer hechos consumados en el mar Egeo y el Mediterráneo oriental desde posiciones de poder militar, así como la carrera armamentística de ambos países, que sienta las bases para un enfrentamiento bélico.
Apoyamos la posición de que no se cambien las fronteras ni los tratados que las establecen.
Luchamos para que ambos países se desvinculen de los planes imperialistas y para que las fuerzas militares regresen de las misiones de la OTAN y otras misiones imperialistas más allá de las fronteras.
Luchamos para que nuestros países salgan de las alianzas imperialistas de la OTAN y la UE, para echar las bases estadounidenses y de la OTAN de nuestros países, y contra las relaciones de ambos países con Israel, el Estado asesino del pueblo palestino.
Los Partidos Comunistas de Grecia y Turquía nos dirigimos a la clase obrera y al resto de las capas populares, porque ahora es necesario reforzar la lucha conjunta de ambos pueblos contra los planes de las clases burguesas y las alianzas imperialistas.
Exigimos que se respete la voluntad de estos dos pueblos vecinos, que desean y reclaman vivir en paz, y que, con su lucha conjunta, puedan convertirse en protagonistas y allanar el camino para derrocar el sistema de explotación y guerras, por la nueva sociedad socialista”.
