Una delegación del KKE, formada por los camaradas Giorgos Marinos, miembro del Buró Político del Comité Central del KKE, y Aris Evangelidis, miembro del Comité Central del KKE, participó en un gran acto contra la OTAN organizado el 27 de junio en Estambul por el Partido Comunista de Turquía (TKP). El orador principal del acto fue Kemal Okuyan, Secretario General del Comité Central del TKP, mientras que G. Marinos pronunció un saludo en el que dijo lo siguiente:
Agradecemos mucho a los dirigentes del Partido Comunista de Turquía y os transmitimos en este acto de hoy los más cordiales saludos camaraderiles del KKE. Apoyamos la lucha del TKP y las actividades que lleva a cabo contra la Cumbre de la OTAN. Denunciamos la decisión de las autoridades turcas de prohibir las manifestaciones en Ankara y cualquier tipo de represión.
El KKE está presente en los actos del TKP para que, juntos, condenemos esta alianza depredadora, a las clases burguesas y a sus gobiernos, que traman planes sucios y arrastran a los pueblos a las guerras y los planes imperialistas.
La OTAN, desde el primer día de su fundación en 1949, ha sido la guardiana del capitalismo, el brazo armado del imperialismo contra los pueblos, una fuerza anticomunista con las armas apuntando a la Unión Soviética, enemiga de la construcción socialista y del movimiento revolucionario.
Tras la contrarrevolución, sigue ampliando sus filas y llevando a cabo una actividad bélica multifacética, desempeñando un papel destacado en las peligrosas rivalidades imperialistas internacionales. Seguimos de cerca las tensiones en el bando euroatlántico, entre EE.UU. y la UE, y afirmamos rotundamente que, sea cual sea la forma que adopte la OTAN, ya sea “global” o “europea”, modelo 2.0 o 3.0, como se debate estos días, será igual de peligrosa para los pueblos.
La incorporación simultánea de Grecia y Turquía a la OTAN, en 1952, sirvió a los intereses de las clases burguesas y sigue haciéndolo hoy en día en contra de los pueblos turco y griego, que han sufrido graves consecuencias de esta trayectoria sangrienta marcada por decenas de guerras imperialistas, intervenciones y golpes de Estado, liderados por EE.UU. y potentes Estados europeos.




