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22.º Congreso del KKE:La postura del KKE ante la compleja situación internacional actual

Date:
feb 6, 2026
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El KKE condenó enérgicamente la agresión militar lanzada por EE.UU. contra Venezuela y su pueblo a principios de enero. Desde hace meses denunciamos la concentración de fuerzas bélicas y la agresividad contra los pueblos de América Latina y el Caribe. Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, que es el único responsable de determinar los acontecimientos en su patria, así como con el Partido Comunista de Venezuela, que actúa en condiciones muy difíciles. Desde el primer momento dimos una respuesta combativa con movilizaciones en Atenas, Tesalónica y otras ciudades, y continuamos con múltiples iniciativas para movilizar e informar al pueblo sobre los nuevos y peligrosos acontecimientos.

El KKE rechaza los endebles pretextos que utilizan los imperialistas para llevar a cabo este nuevo crimen, y pone de manifiesto las verdaderas causas. El verdadero objetivo de la intervención imperialista de EE.UU. es apoderarse de la riqueza energética del país y alinear la región con los intereses económicos y geopolíticos de EE.UU., frente a sus competidores, China y Rusia.

Denunciamos la lamentable y cínica postura del gobierno griego que, en su papel de guardián del imperialismo estadounidense, adopta plenamente todos los pretextos de EE.UU. niega el derecho del pueblo venezolano a decidir por sí mismo el futuro de su país e incluso llega al punto de cerrar deliberadamente los ojos ante la violación del ya maltrecho “derecho internacional”, al que por lo demás jura respetar. De este modo, da pie a las inaceptables reivindicaciones de la clase burguesa turca en Chipre, el Egeo y el Mediterráneo oriental.

El KKE continuará la lucha contra las nuevas amenazas del imperialismo norteamericano contra Cuba, Groenlandia, Colombia y otros países. Expresamos nuestra profunda solidaridad internacionalista con el pueblo cubano y con el Partido Comunista de Cuba, con todos los pueblos.

En Europa, con EE.UU. y Rusia (Trump – Putin) como actores principales, con la participación de Ucrania y los Estados miembros de la UE, se está desarrollando un proceso para alcanzar un compromiso provisional que, incluso si se logra, no anula la tendencia general al agravamiento de las rivalidades. En cualquier caso, cualquier compromiso provisional se basará en la legitimación de los hechos consumados de la guerra imperialista por el reparto de Ucrania y sus recursos naturales, en la penetración y las contradicciones de los grupos monopolísticos en el lucrativo campo de las zonas devastadas, lo que conducirá a una nueva ronda de rivalidades imperialistas. Al mismo tiempo, la guerra continúa, cada alianza imperialista promueve sus objetivos e intensifica los preparativos bélicos a un ritmo vertiginoso, multiplicándose los riesgos de una guerra imperialista generalizada.

La OTAN se está preparando para una guerra generalizada en Europa, está desplegando fuerzas y fortaleciendo las bases militares en la frontera con Rusia, modernizando su arsenal convencional y nuclear, y suministrando equipamiento moderno a Ucrania.

La UE refuerza con relativa autonomía la economía de guerra y los preparativos bélicos que impregnan todos los sectores y ámbitos de la economía de los Estados miembros, destacando el papel especial de Alemania y Francia. Dispone de más de 800.000 millones de euros para el “rearmamento de Europa”, refuerza los fondos y programas existentes y crea otros nuevos con fines militares, intensificando el ataque contra los derechos de los trabajadores y el pueblo.

La UE, junto con la OTAN, está llevando a cabo el plan de “movilidad militar”, el “Schengen militar”, para poder trasladar rápidamente, en pocas horas, fuerzas militares y medios al frente de guerra. La denominada “alianza de los dispuestos” —EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Polonia y los países bálticos— se prepara para enviar fuerzas militares al territorio ucraniano en nombre de las llamadas “garantías de seguridad”. Este plan provoca la reacción de Rusia, que amenaza con una escalada de la guerra y el uso de misiles convencionales modernos y armas nucleares.

El KKE siempre ha estado del lado del pueblo palestino, condenando la ocupación y el genocidio por parte del Estado asesino de Israel, que cuenta con el apoyo de EE.UU., la OTAN y la UE. El KKE, desde el primer día de la atrocidad israelí y el genocidio en la Franja de Gaza con el pretexto del ataque de Hamás en octubre de 2023, expresó su plena solidaridad internacionalista y denunció enérgicamente el intento de difamar la lucha palestina por parte del gobierno de la ND y los demás partidos burgueses que se alinearon con las posiciones de Israel y el criminal de guerra Netanyahu, con los pretextos fabricados sobre el derecho de “autodefensa” del ocupante.

Nuestro partido reveló que el objetivo general de Israel y EE.UU. es la creación del espacio económico y geopolítico del “Nuevo Oriente Medio” mediante los acuerdos de Israel con una serie de Estados árabes (acuerdos de Abraham) y la puesta en marcha de la “Ruta Comercial india” (Asia - Oriente Medio - Europa), en contraposición a la “Nueva Ruta de la Seda” china y los planes de Irán.

La tregua temporal, impuesta en octubre con la intervención de EE.UU., perpetúa la ocupación israelí y anula la solución de dos Estados. Continúa la matanza del pueblo palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza, que se está convirtiendo en un protectorado estadounidense-israelí. Continúa la lucha por un Estado palestino independiente dentro de las fronteras anteriores a junio de 1967, con Jerusalén Este como capital, con unidad territorial, sin fuerzas de ocupación, asentamientos y colonos, con la liberación de los presos políticos y el retorno de los refugiados.

(El texto anterior es un extracto del informe del Comité Central del KKE en el 22º Congreso, que fue aprobado por los delegados por unanimidad).