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Más evidente que nunca

Date:
sept 18, 2026
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Desde Ucrania y el Mar Negro hasta Irán, el Golfo Pérsico, Yemen, Líbano y Siria, las operaciones militares y la expansión de los frentes de guerra son pruebas irrefutables de la escalada de la guerra imperialista.

En el campo de batalla, ningún día es igual al anterior. A veces más despacio y otras más rápido, la guerra se está generalizando. A modo de ejemplo, mencionamos solo algunos acontecimientos de las últimas semanas...

En el conflicto entre la OTAN y Rusia en Ucrania, los dos bandos se lanzan ataques con misiles y vehículos no tripulados de larga distancia en el territorio del adversario, pero también en el Mar Negro.

Hay aeronaves que violan el espacio aéreo de países europeos (Rumanía, Lituania, los países bálticos) y son interceptadas por aviones de la OTAN.

Alemania y Rusia están en conflicto abierto tras el hallazgo de drones armados en el aeropuerto de Leipzig. En respuesta a las reacciones de Alemania, el ministro de Asuntos Exteriores ruso lo calificó como “el inicio de una guerra real”.

El Reino Unido y Rusia se lanzan amenazas tras el anuncio del primero de que va a aumentar la ayuda militar a Ucrania.

Otros países europeos del grupo de los “dispuestos” —entre ellos Grecia— están negociando el suministro de misiles Patriot al régimen de Zelenski, ante la perspectiva de las operaciones rusas de invierno, mientras circulan rumores incluso de una ofensiva terrestre contra Kiev.

La OTAN desvela un plan de guerra contra Rusia en territorio europeo. En el Mar del Norte se multiplican los incidentes militares entre la flota rusa y estados europeos, como el lanzamiento de bengalas contra un helicóptero danés.

En toda la UE, la fiebre armamentística y los preparativos bélicos van en aumento. Se destinan enormes fondos a la economía de guerra y al fomento de una familiarización con la “cultura de ataúdes cubiertos de la bandera”...

Respectivamente, en Oriente Medio, el Golfo Pérsico se está convirtiendo en una trampa mortal para los buques mercantes, que se convierten en blanco de ataques estadounidenses y represalias iraníes, con los marineros siendo las víctimas en la guerra por el control del estrecho de Ormuz.

Las amenazas de Irán de tomar represalias contra los países europeos de la OTAN que contribuyen a la guerra con infraestructuras y medios son un claro indicio de que la situación se está agravando, y Grecia se encuentra constantemente en el punto de mira.

Lo más grave es el avance de los hutíes hacia el oeste de Yemen y su avance hacia puntos estratégicos de control del estrecho del Mar Rojo, uno de los pasos comerciales más estratégicos del planeta.

Turquía e Israel se enfrentan entre bastidores por el control de Siria, mientras que hace unos días el conflicto adquirió un carácter abiertamente militar con el ataque israelí a un aeropuerto estratégico del norte, que Turquía pretende utilizar como base.

El Líbano está en llamas por la guerra entre Israel y Hezbolá en el sur, y Cisjordania se está convirtiendo poco a poco en una segunda Gaza debido al régimen de ocupación de ese Estado-terrorista.

La tensión también va en aumento en las relaciones greco-turcas, lo cual es otro elemento importante de lo que está pasando. Las reivindicaciones de Turquía en el Egeo y el Mediterráneo oriental están adoptando un tono más agresivo, a la sombra del conflicto con Israel y de la mejora de las relaciones greco-israelíes, que ha culminado con el “Escudo de Aquiles”.

La pugna por ver quién lleva la voz cantante en los proyectos energéticos y de otro tipo en la zona y en el flanco sureste de la OTAN se está agudizando entre la clase burguesa de Grecia y la de Turquía, mientras está aumentando la implicación de Grecia en las rivalidades y guerras imperialistas.

El compromiso y el acuerdo basados en la “hoja de ruta” de la OTAN, que conduce a una gestión conjunta, son la orientación estratégica de la burguesía griega. Sin embargo, no se puede descartar que algún incidente militar acelere los acontecimientos.

Además, se vislumbran cambios importantes en el bloque euroasiático que está en proceso de formación. De reunión en reunión, los distintas organizaciones de cooperación (BRICS, Organización de Cooperación de Shanghái, etc.), en las que China y Rusia tienen un papel protagonista, dan pasos hacia una mayor coordinación, planteando como alternativa al imperialismo estadounidense la configuración de un sistema imperialista “multipolar”, con el objetivo de reforzar su propia posición.

La situación actual en los frentes de la guerra imperialista es incomparablemente más tensa y peligrosa que cuando estallaron los conflictos en Ucrania y Oriente Medio. Lo mismo ocurre con la implicación de nuestro país.

El peligro de un conflicto imperialista generalizado es más evidente que nunca, lo que plantea al pueblo el gran reto de no ir a remolque de la clase burguesa en sus rivalidades asesinas, sino de luchar por sus propios intereses independientes, con el KKE más fuerte, contra la guerra imperialista y la implicación del país en ella, y por el derrocamiento del poder capitalista.