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Comunicado del Buró Político del Comité Central del KKE:Ningún sacrificio por las guerras de los imperialistas – ¡Fuera Grecia de la guerra!

Date:
mar 16, 2026
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Ningún sacrificio por las guerras de los imperialistas - ¡Fuera Grecia de la guerra!

  1. El KKE hace un amplio llamamiento a la clase obrera, a todo el pueblo y a la juventud para que se mantengan alerta y tomen acción. Hay que sonar la alarma en todas partes. Para que se exprese y se fortalezca la oposición a la guerra imperialista y a la peligrosa implicación de nuestro país en ella. Para que nuestro país no se convierta en blanco de represalias. Para que el pueblo y sus hijos no paguen las consecuencias de la guerra. El “interés nacional” que invocan el gobierno y sus portavoces para justificar la participación de Grecia en la guerra es falso. No tiene nada que ver con los intereses de los trabajadores y el pueblo ni con la protección de los derechos soberanos del país, sino que está relacionado con la participación del capital griego en el “reparto” y el “botín” de la guerra. Ningún sacrificio por los beneficios de los capitalistas y sus aliados, ningún sacrificio por el nuevo reparto del mundo, que siempre “se traza” con la sangre de los pueblos.
  2. La nueva ofensiva militar de EE.UU. e Israel contra Irán, que tiene como víctimas al pueblo iraní, incluso a niños pequeños, no tiene nada que ver con los pretextos ridículos e infundados que esgrimen los imperialistas. Los mismos que hablan de “democracia en Irán” y de “destrucción de su programa nuclear”, apoyan regímenes autoritarios y teocráticos, como en Arabia Saudí y los Estados del Golfo, a los yihadistas en Siria y a los talibanes en Afganistán, mientras amplían su propio arsenal nuclear. El imperialismo estadounidense y de la OTAN utilizó pretextos idénticos o similares para justificar las intervenciones militares y las largas guerras imperialistas en Afganistán, Irak, Siria, Libia, etc., con una situación actual aún peor para los pueblos de estos países. El verdadero objetivo es el control del petróleo y otros recursos naturales, las rutas energéticas y comerciales de una zona más amplia, en el contexto de la competencia con China, que mantiene relaciones estratégicas con Irán y con la “ruta de la seda” china. Es el plan para el “nuevo Oriente Medio”, en cuyo marco continúa el genocidio del pueblo palestino, la conversión de Gaza en un protectorado estadounidense-israelí y la masacre del pueblo libanés.
  3. El plan de EE.UU. sirve a la estrategia del “espacio vital” para mantener su posición de liderazgo en el sistema imperialista mundial. La intervención en Venezuela, las amenazas contra Cuba, el intento de anexión de Groenlandia, etc., forman parte de esta estrategia. La lucha por la primacía en el sistema capitalista mundial entre EE.UU. y China, que se manifiesta en un campo de confrontación en constante expansión, incluye la alternancia de medios diplomáticos y bélicos, las “guerras comerciales”, el intento de desviar fuerzas del bando contrario, etc. Se confirma una vez más que “la guerra es la continuación de la política por otros medios, militares”, desmontando las ilusiones de quienes hablan del “retorno de la política y la diplomacia, del derecho internacional” como forma de resolver las diferencias. El derecho internacional, que se configuró en diferentes circunstancias con la intervención decisiva de la Unión Soviética y del sistema socialista, se ha convertido en “papel mojado” y los representantes de los centros imperialistas solo lo invocan cuando les conviene.
  4. Un elemento significativo de los acontecimientos son las represalias a gran escala por parte de Irán contra las infraestructuras de EE.UU. y sus aliados en los países vecinos. En este contexto, las bases británicas en Chipre y las bases estadounidenses en Grecia se convierten en objetos de represalias. El peligro de que se desate y se generalice la guerra es más que real, en un momento en que la guerra imperialista en Ucrania lleva más de cuatro años y los focos de conflicto y los frentes de guerra se multiplican constantemente en toda la región y en todo el mundo. La posibilidad de que estos frentes se crucen y se sincronicen aún más confirma la evaluación de la Resolución Política del 22º Congreso del KKE de que “por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial estamos tan cerca de una Tercera Guerra Mundial imperialista.”
  5. Grecia participa activamente en la guerra por responsabilidad del gobierno de la ND y de los demás partidos del euroatlántismo. Adopta los pretextos de la agresión militar contra Irán, convierte al país en una cabeza de puente para operaciones bélicas a través de las bases militares estadounidenses en Grecia y pone las fuerzas armadas al servicio de EE.UU., la OTAN e Israel. Es falso y engañoso el argumento del gobierno de que Grecia no participa en la guerra porque supuestamente no se lanzan ataques directos contra Irán desde las bases militares estadounidenses situadas en nuestro país. Suda y las demás bases estadounidenses en Grecia desempeñan un papel activo y cada vez más importante en la preparación y el apoyo de los ataques de diversas maneras, como la concentración y el transporte de personal, el suministro y el transporte de material bélico, el amarre de buques de guerra y su equipamiento con misiles, las telecomunicaciones, etc. Otros países, como España -que los partidos socialdemócratas lo presentan como un ejemplo de “no implicación”- también proporciona facilidades similares. Quienes, especialmente desde los partidos de la oposición “conveniente”, hablan de “otro papel” de las bases, ni agresivo ni bélico, mienten descaradamente y solo quieren ocultar que los gobiernos de ND, PASOK y SYRIZA han puesto su firma en la instalación y ampliación de las bases en Grecia.
  6. Igualmente engañosa y descarada es la afirmación del gobierno de que el envío de aviones y fragatas a Chipre se realizó para “proteger al pueblo grecochipriota” y que se trata de una “acción defensiva”. Esta afirmación queda refutada por el hecho de que, desde hace años, las fuerzas armadas griegas se encuentran en Arabia Saudí y el mar Rojo para proteger los intereses de los armadores y los grupos energéticos, mientras que, pocos días después de Chipre, el gobierno anunció la prestación de asistencia militar a Bulgaria. Los medios militares enviados a Chipre no están destinados a proteger al pueblo chipriota, sino a defender las bases británicas y las infraestructuras estadounidenses en Pafos y para prestar ayuda al Estado de Israel. Esto forma parte del plan de “otanización” de la isla, que presenta como “protectores” de Chipre a los responsables de la invasión y ocupación turcas y entraña grandes peligros para el pueblo chipriota. Al mismo tiempo, da una coartada para el refuerzo de las fuerzas militares turcas en los territorios ocupados. Paso a paso se promueven soluciones divisorias en Chipre bajo el paraguas de la OTAN. Se trata de un plan para convertir a Chipre en un “portaaviones insumergible”, mientras que los grupos monopolísticos han puesto sus ojos en los yacimientos energéticos de la zona.
  7. La implicación del país en los peligrosos planes de EE.UU., la OTAN, la UE e Israel es una “forma de existencia” para la clase burguesa griega, el capitalismo griego. Se confirma que la implicación bélica y los negocios van de la mano. Esto es lo que se esconde detrás de la llamada mejora del papel geoestratégico del país. En realidad, se trata de la mejora de la posición y la rentabilidad del capital griego. Para que los grupos empresariales mejoren su posición en el mapa energético, Grecia debe “meterse hasta el cuello” en la guerra energética y los conflictos bélicos. Para que los armadores griegos se enriquezcan con los costes de fletes marítimos que se disparan en cada conflicto, los marinos arriesgan sus vidas. Para que las industrias bélicas y los grupos constructores puedan firmar contratos millonarios, se envían sistemas armamentísticos a Ucrania y ejército a Gaza.
  8. Mientras algunos sectores del capital “afilan los cuchillos”, los trabajadores y las familias populares tendrán que pagar el alto precio del conflicto bélico y la política dominante: A través del aumento de los precios de la energía y otros productos de gran consumo. A través de la intensificación de la explotación para cumplir con los pedidos o cubrir las pérdidas, especialmente en sectores que pueden verse afectados, como el turismo. Incluso mediante riesgos para sus propias vidas, como los marineros que son enviados a zonas en guerra y son chantajeados por los armadores para que firmen declaraciones —“sentencias de muerte”— en las que afirman que lo hacen voluntariamente. Las garantías del gobierno, que ya habla de “inflación importada”, de que ayudará si es necesario, no tienen ningún valor. El gobierno no se enfrenta a ningún “problema externo”. Es cómplice del apoyo a la intervención de EE.UU. e Israel, e incluso desempeña un papel de “abanderado”. Es responsable, junto con los gobiernos anteriores, de la participación en la guerra energética entre EE.UU.-UE-Rusia, por la dependencia del carísimo GNL, el abandono de las materias primas energéticas nacionales, como el lignito, o su entrega a monopolios como Chevron. Es responsable porque ha convertido el turismo, que es especialmente vulnerable en condiciones de conflicto bélico, en el “motor” de la economía. Las medidas de apoyo son las conocidas migajas de los “pases”, que en la práctica subvencionan el aumento de los precios, mientras que solo la fragata que se encuentra en el Mar Rojo cuesta medio millón de euros al día.
  9. El pueblo no debe mostrar ninguna confianza ni tolerancia hacia el gobierno de la ND ni hacia las demás fuerzas políticas que respaldan las decisiones estratégicas del gobierno. Un ejemplo característico de su alineamiento es que se apresuraron a ofrecer una coartada y a reproducir el engaño gubernamental sobre la misión de la OTAN en Chipre. Todos juntos, el gobierno y la oposición sistémica, con roles repartidos, siembran la ilusión de que, en el marco de las alianzas estratégicas con EE.UU. e Israel, en el marco de las feroces rivalidades imperialistas, puede haber una política “en pro de la paz” y predominar el “derecho internacional”. Todos juntos apoyan el aumento vertiginoso del gasto militar y la transformación de la economía europea en una economía de guerra, con el pretexto de que la UE adquiera “autonomía” y un papel más activo en los acontecimientos.
  10. Ahora es necesario fortalecer la lucha obrera – popular para que Grecia salga de la guerra y se desligue de los planes imperialistas, para que se desvincule de la OTAN y de la UE, con el pueblo en el mando y con relaciones de beneficio mutuo y solidaridad con los demás pueblos.

-Que los trabajadores no paguen las consecuencias de la implicación bélica. Que se elimine el IVA en los productos de gran consumo y el impuesto especial sobre la energía. Topes a los precios. Reactivación de las centrales de lignito. Supresión de la bolsa de la energía. Abandono de las sanciones contra Rusia, que disparan el coste del gas natural. Aumentos sustanciales de los salarios, restablecimiento pleno y efectivo de los convenios colectivos de trabajo.

-Que se cierren ya la base de Suda y todas las bases estadounidenses y de la OTAN, que son puntos de partida para la guerra y focos de represalias; que se retire el sistema de misiles “Patriot” de Arabia Saudí y que regrese la fragata del Mar Rojo; que regresen todos los buques de guerra y tropas militares de misiones imperialistas en el extranjero, que se denuncie el acuerdo estratégico con EE.UU. e Israel y que el gobierno no se atreva a enviar fuerzas militares a Gaza.

-Que se refuerce la solidaridad con los pueblos de Irán, Palestina, Líbano, Cuba, Venezuela, Ucrania y Rusia, con todos los pueblos víctimas de la barbarie imperialista. Que se aplique la decisión unánime del Parlamento griego y se reconozca al Estado palestino con capital en Jerusalén Este, dentro de las fronteras de 1967. Que se ponga fin ya al bárbaro bloqueo imperialista de EE.UU. contra Cuba. Que se retire a Cuba de la vergonzosa lista de EE.UU. de “Estados patrocinadores del terrorismo”.

-Que se derogue el nuevo Pacto de la UE sobre Migración y Asilo, que convierte a nuestro país en un almacén de almas humanas. Que se aplique la Convención de Ginebra sobre los Refugiados, concediendo asilo a quienes huyen de Irán y otras zonas en conflicto y otorgándoles toda la protección necesaria, tal y como se hizo con los refugiados de Ucrania. Rescate y no retrocesos forzados, para poner fin a los naufragios criminales en el Mediterráneo y el Egeo.

La historia nos enseña que cada vez que nuestro pueblo se ha sometido a una “bandera ajena”, cada vez que ha respaldado los planes de la clase burguesa actuando como secuaz de los “poderosos aliados”, ha sufrido grandes desastres. Ahora el pueblo debe rechazar todo tipo de planes burgueses que se le presentan como “objetivos nacionales”. Debe defender sus propios intereses independientes y reclamar lo que le pertenece. La lucha del pueblo por su propia patria, la lucha por la defensa de su vida, de su familia, de su hogar, por la satisfacción de sus necesidades, es una lucha por otro futuro sin el poder del capital, cuya “patria” es la explotación y los beneficios, y donde estos se sirven.

La inquietud y el temor por lo que pueda acarrear la guerra y la implicación del país en ella, que hoy en día siente justificadamente todo el mundo, no pueden traducirse en una actitud de pasividad. La actual correlación de fuerzas internacional negativa no es inmóvil, ni estática. Los callejones sin salida del sistema capitalista se agudizan y la guerra trae consigo la destrucción de las fuerzas productivas. Es una manifestación característica de su podredumbre, de sus límites históricamente superados.

El pueblo, uniendo fuerzas con el KKE, debe alzar la bandera de la contraofensiva, de la defensa combativa de sus intereses, y poner rumbo a una lucha hasta el final, hasta la liberación definitiva del sistema de la pobreza, las guerras y la explotación.

En un mundo que está ardiendo, en un sistema en decadencia, el pueblo tiene el poder de convertirse en protagonista de los acontecimientos con el KKE a la cabeza.”