El KKE y el KNE denuncian la inaceptable pena impuesta al recluta Manos Papageorgiou por emitir un saludo a la gran concentración de sindicatos obreros en la plaza Sintagma contra el presupuesto antipopular el 16 de diciembre, y piden la anulación inmediata de la pena. Los dirigentes de las Fuerzas Armadas impusieron a Manos Papageorgiou una pena de 25 días de prisión y la expulsión de las Fuerzas Especiales.
En un comunicado de la Oficina de Prensa del Consejo Central de la KNE se destaca que “los jóvenes que cumplen el servicio militar tienen derechos políticos y ningún gobierno, ni siquiera el reaccionario reglamento militar, puede privarlos de ellos. Ante todo, tienen la dignidad y la voluntad de luchar por sus derechos. Son conscientes de que sirven al pueblo y no a los peligrosos planes de la OTAN, a la implicación en frentes bélicos, a la “cultura de la guerra”, como les piden el gobierno y la UE. Por muchas penas que les impongan, no podrán erradicar esta orgullosa actitud”.
En una carta de Manos Papageorgiou publicada en Rizospastis, él mismo dice:
“Cumplo mi servicio militar en Samos con el objetivo de defender las fronteras de mi país, al igual que la mayoría de mis compañeros, y no los planes de la OTAN, de EE.UU. o del gobierno, que cada día nos envuelve más profundamente en las guerras.
Con esta carta quiero protestar por mi castigo de 25 días de prisión y mi expulsión de las Fuerzas Especiales por expresar, como tengo todo el derecho, mi oposición al presupuesto estatal de guerra y pobreza, del armamento bélico de la OTAN, que pagamos con miles de millones de nuestros bolsillos, mientras que al mismo tiempo se reducen los gastos para todas las necesidades del pueblo en materia de Salud, Educación y derechos laborales. Me castigan por apoyar la justa lucha de los agricultores en los bloqueos, por decir que los reclutas no se convertirán en carne de cañón para los imperialistas de la OTAN y EE.UU..
La postura anterior fue honesta y sincera, coherente con mi dignidad, como empleado de un supermercado antes de mi servicio militar, hacia mi familia, que soporta la carga económica de mi servicio militar, y hacia todo el pueblo y los trabajadores que luchan por salir adelante cada día, desde la mañana hasta la noche. Después de todo, son ellos los que con su trabajo mantienen el país en marcha. Ninguno de nosotros en los campamentos militares puede ignorar que, al mismo tiempo que no llegamos a fin de mes, vemos cada año cómo el Estado y los gobiernos se embolsan miles de millones de euros de nuestros bolsillos y conceden exenciones fiscales a los industriales de la guerra, los armadores y los banqueros.
Después de todo, las leyes y los reglamentos que han llevado la vida del pueblo a este lamentable nivel son de la misma naturaleza que los que me castigaron a mí. Son las mismas decisiones políticas las que llevan a miles de suboficiales y oficiales a manifestarse en las calles, en uniforme, para reclamar una vida digna y sin guerras.”
Decenas de sindicatos y organizaciones de masas han expresado su condena por la sentencia impuesta al soldado Manos Papageorgiou. Entre ellos se encuentra la Asociación de Trabajadores en el Comercio Minorista de Atenas, ya que él mismo fue miembro de la junta directiva del sindicato durante años.
En particular, decenas de soldados de campamentos de toda Grecia, incluida la unidad en la que cumplía su servicio en Samos, han expresado su solidaridad.
