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22o Congreso del KKE:Resolución Política

Date:
mar 8, 2026
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INTRODUCCIÓN

Del 29 al 31 de enero de 2026 se celebró el 22.º Congreso del KKE en la sede del Comité Central del Partido. El 22.º Congreso aprobó las Tesis del Comité Central, teniendo en cuenta el debate y su aprobación por parte de las Asambleas Generales de las Organizaciones de Base y las Conferencias. Aprobó, además, el Informe del Comité Central al 22.º Congreso, así como el Informe de la Comisión Central de Auditoría (CCA). Aprobó la Resolución Política en la que se definen las tareas del Partido hasta el 23.º Congreso.

Con la Resolución Política del 22.º Congreso declaramos nuestra determinación de dar pasos importantes para armonizar el funcionamiento y la acción cotidianos del Partido con su Programa revolucionario y sus Estatutos, de modo que el KKE sea “fuerte, firme en cualquier prueba, listo ante el llamamiento de la Historia por el socialismo”.

Hoy podemos ser más eficaces en la labor revolucionaria de preparación, en la formación de fuerzas en la lucha obrero-popular, en la construcción de la alianza social, en la profundización de su orientación anticapitalista y antimonopolista, en la difusión del Programa del Partido. Debemos mejorar nuestra capacidad para entrar en contacto con masas políticamente más alejadas, de modo que esta conexión adquiera sólidos rasgos ideológico-políticos y se plasme en la construcción del Partido y de la KNE, reforzando los rasgos comunistas de nuestras fuerzas.

Al mismo tiempo, somos plenamente conscientes de que en los próximos años se producirán acontecimientos que tendrán un impacto catalizador en la conciencia. Habrá cambios rápidos, días que equivaldrán a años de la vida cotidiana anterior y actual. La agudización de las contradicciones puede conducir a la desestabilización, e incluso una sacudida del poder burgués, al surgimiento de un gran movimiento de masas, a revueltas, e incluso a condiciones de situación revolucionaria. Al mismo tiempo, puede haber también intentos de golpe contra el movimiento por parte del poder burgués, una nueva posible retirada del movimiento obrero, así como posibilidades para un “asalto al cielo”. Es nuestro deber reconocer los elementos dinámicos de los acontecimientos, no “desorientarnos” por una correlación de fuerzas negativa temporal que, por difícil que parezca, no es inmutable ni estática.

Tenemos confianza en la victoria de la clase obrera, de nuestro pueblo. Triunfaremos armados con la estrategia trazada por nuestro Partido y con la fuerza de nuestra Organización.

LA AGUDIZACIÓN DE LAS CONTRADICCIONES Y LA PREPARACIÓN PARA LA CONFRONTACIÓN MILITAR EXIGEN LA MÁXIMA PREPARACIÓN DEL PARTIDO

Sobre las rivalidades imperialistas y la guerra imperialista

 

  El factor fundamental que alimenta y agudiza la rivalidad imperialista y los conflictos a nivel internacional es la disminución del poder económico de EE.UU. frente al fortalecimiento de China, así como la agudización de las contradicciones entre los Estados miembros de la OTAN y la UE, y las contradicciones en su interior. Frente a la alianza euroatlántica tal y como se ha configurado hasta ahora, se perfila la euroasiática que está en proceso de formación, con China como fuerza principal, que tiende a conquistar la primera posición en la economía capitalista mundial, y Rusia, que sigue siendo la segunda potencia militar más fuerte. Otros Estados capitalistas emergentes, como la India o Turquía, se mueven entre los dos bloques imperialistas.

Por primera vez desde la Segunda Guerra Imperialista Mundial, nos encontramos tan cerca de una Tercera Guerra Imperialista Mundial. La intensa preparación de las potencias imperialistas, de los bandos imperialistas rivales, es comparable a la del periodo de entreguerras. La forma y los frentes que se configurarán a lo largo de los acontecimientos se reflejarán mejor en su desarrollo. La pugna por conquistar la cima de la pirámide imperialista es implacable. Se manifiesta en un campo de confrontaciones en constante expansión en sectores de importancia estratégica de la economía, en las inversiones extranjeras directas y las exportaciones de capital, en las alianzas y apoyos políticos estratégicos, en el equipamiento militar, en las tierras raras, en la inteligencia artificial y, en general, en la superioridad tecnológica, en las cadenas de suministro, en los puertos, en la industria naval, y en el transporte marítimo, entre otros.

La OTAN se está preparando para una guerra generalizada en Europa, está desplegando fuerzas, reforzando las bases militares en la frontera con Rusia, modernizando su arsenal convencional y nuclear, y suministrando a Ucrania equipamiento moderno.

La UE está reforzando, con relativa autonomía, la economía de guerra y la preparación bélica, que afectan todos los sectores y ámbitos de la economía de los Estados miembros, con el papel destacado de Alemania y Francia, con el objetivo del “rearme de Europa”. Refuerza los fondos y programas existentes y crea otros nuevos con fines militares, lo que supone una intensificación del ataque contra los derechos de los trabajadores y del pueblo.

La UE, junto con la OTAN, está llevando a cabo el plan de “movilidad militar”, el “Schengen militar”, para que rápidamente, en cuestión de horas, se puedan trasladar fuerzas y medios militares al frente de batalla. La denominada “coalición de los voluntarios” —Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Polonia y los países bálticos— se está preparando para enviar fuerzas militares al territorio ucraniano en nombre de las llamadas “garantías de seguridad”. Este plan y las maniobras estratégicas de EE.UU., China y también Rusia provocan cambios en el mapa mundial, alimentan la intensificación de las rivalidades, socavan alianzas de larga data y amenazan con una escalada de la guerra y el uso de misiles convencionales modernos y armas nucleares. El proceso de búsqueda de un compromiso temporal en Ucrania con la intervención de EE.UU. y las negociaciones con Rusia —aunque se lograra— no revertiría la tendencia general a la intensificación de las rivalidades. Cualquier acuerdo provisional conduciría inevitablemente a una nueva ronda de agudización de las rivalidades imperialistas.

La tregua temporal, impuesta en octubre de 2025 en Palestina mediante la intervención de EE.UU., perpetúa la ocupación israelí y anula la solución de dos Estados. La masacre del pueblo palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza continúa, que se está convirtiendo en un protectorado estadounidense-israelí. Continúa la lucha por un Estado palestino independiente en las fronteras anteriores a junio de 1967, con Jerusalén Este como su capital, con integridad territorial, sin fuerzas de ocupación, asentamientos ni colonos, con la liberación de los presos políticos y el retorno de los refugiados.

En cada alianza imperialista se manifiestan contradicciones provocadas por la anarquía en la producción, el desarrollo capitalista desigual y las relaciones desiguales entre los Estados capitalistas. La agudización de las contradicciones interimperialistas puede ampliar las grietas existentes en el “eje euroatlántico” en los próximos años. Ya se están registrando significativas diferencias en relación con la postura ante la guerra en Ucrania, los aranceles comerciales, la transición “verde”, las relaciones con Rusia.

Las diferencias se reflejan también en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. (en lo que respecta a los compromisos de cooperación militar-política, la gestión de la migración, etc.) y las declaraciones sobre el futuro de Groenlandia. Respectivamente, en el seno de las fuerzas burguesas de Rusia hay una confrontación entre los que buscan un compromiso temporal con EE.UU. y los que buscan fortalecer y profundizar las relaciones del Estado capitalista con otros Estados del bloque euroasiático imperialista en proceso de formación. En cualquier caso, los compromisos son temporales y las rivalidades permanentes en el sistema imperialista internacional.

Las alianzas cambian, se reordenan, pero el elemento básico que determina su carácter de clase, y, por tanto, la esencia de la alianza euroatlántica y euroasiática, es la base económica de los Estados capitalistas integrantes, es decir, el dominio de los monopolios y sus intereses. Por lo tanto, el dilema “bando euroatlántico o euroasiático” es falso; va en contra de los intereses de la clase obrera y de los pueblos, y socava su lucha ideológica y política independiente por el derrocamiento del capitalismo, por el socialismo y el comunismo.

La Rusia capitalista actual es producto de la contrarrevolución: un poderoso Estado capitalista, la segunda potencia militar con sus propios planes. Sirve de vehículo del anticomunismo y el antisovietismo, que difama al socialismo y se apropia de los logros de la Revolución Socialista de Octubre y del papel decisivo de la Unión Soviética en la victoria antifascista de los pueblos durante la Segunda Guerra Mundial imperialista. Su objetivo es manipular no solo al pueblo de Rusia, sino también a los partidos comunistas y a otros Estados.

China es hoy en día un ejemplo de restauración capitalista liderada por un Partido “Comunista”, que ejerce un poder capitalista siguiendo el conocido modelo de la “economía mixta”, es decir, un desarrollo capitalista con una propiedad estatal ampliada, lo que no ha reducido en absoluto la desigualdad social y la explotación de clase, como ocurre, en cualquier caso, en todo el mundo capitalista. Otras características del desarrollo capitalista en China son la enorme rentabilidad de los gigantes monopolísticos, la exportación de capital y la expansión de sus grupos económicos capitalistas en Asia, África, América Latina y en todo el mundo.

Es imprescindible intensificar la lucha ideológica y política contra las aspiraciones de EE.UU., la OTAN y la UE y, al mismo tiempo, fortalecer el frente contra los argumentos del otro bando de la guerra imperialista y de las fuerzas que los expresan, para que el movimiento obrero y popular no quede subordinado a los planes de otras potencias capitalistas.

Al mismo tiempo, el movimiento revolucionario tiene el deber de aprovechar las contradicciones entre los Estados capitalistas y sus diversas alianzas, de crear fisuras y ampliar las ya existentes en beneficio de la lucha obrera y popular y de la lucha por el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo, manteniendo su independencia revolucionaria.

 

La situación en nuestra región más amplia y la postura de la clase burguesa griega

 

El gobierno de la ND, con el apoyo del PASOK, SYRIZA y los demás partidos burgueses, siguiendo el camino de los gobiernos anteriores, profundiza la implicación de Grecia en las guerras imperialistas y los planes de EE.UU., la OTAN y la UE. Su objetivo es fortalecer la posición de la clase burguesa, convirtiendo al país en un hub energético y de transporte, y reclamando una mayor parte del botín de las guerras e intervenciones imperialistas.

La peligrosa política de implicación se lleva a cabo mediante la transformación de todo el país en cabeza de puente de la OTAN, con el uso de las bases estadounidenses,  apoyando al régimen de Zelenski y suministrando armamento a Ucrania, manteniendo relaciones estratégicas con el Estado de Israel.

A través de la “Agenda 2030”, el plan de reestructuración y desarrollo de las Fuerzas Armadas griegas, así como la adquisición de equipamiento militar moderno, responde a las necesidades de la OTAN y no la defensa de la integridad territorial y las fronteras del país. Se despliegan unidades de las Fuerzas Armadas griegas a misiones imperialistas en el extranjero, en el Mar Rojo, en el Golfo Pérsico y en los Balcanes. Se está planeando el envío de tropas griegas a la Franja de Gaza y resulta especialmente peligrosa la postura del Ministerio de Defensa griego, que insta al pueblo a acostumbrarse a ver los “ataúdes cubiertos de la bandera”.

En la práctica se ha demostrado que la implicación en los planes de EE.UU., la OTAN, la UE e Israel no solo no garantiza la seguridad del pueblo, sino que convierte al país en blanco de represalias y ha desencadenado acontecimientos que socavan los derechos soberanos.

Esto se refleja en el curso de las relaciones greco-turcas, las reivindicaciones sobre islas y islotes, la violación del Tratado de Lausana por parte de Turquía, miembro de la OTAN, que se presentan como hechos consumados y se multiplican en el marco del doctrina de la “Patria Azul”, las “Zonas Grises”, el “Pacto Turco-Libio” y otras opciones estratégicas. Estos acontecimientos desafían los derechos soberanos de Grecia.

Las negociaciones que se han puesto en marcha bajo supervisión estadounidense, en el marco de las resoluciones de la Cumbre de la OTAN, en 2023, tienen como objetivo el fortalecimiento del flanco sureste de la OTAN, la gestión y la explotación conjuntas de los recursos minerales en el Egeo y el Mediterráneo Oriental, así como el debilitamiento de las relaciones ruso-turcas.

La teoría de las “aguas tranquilas”, respaldada por el gobierno y, de diversas maneras, por los demás partidos burgueses, resultó infundada y este periodo se aprovechó para plantear nuevas reivindicaciones y hechos consumados, como pone de manifiesto la intervención del Estado turco en el proyecto de la interconexión eléctrica entre Grecia - Chipre - Israel, en la planificación marítima del Egeo y en los parques medioambientales.

Las consecuencias peligrosas que supone la implicación en los planes imperialistas también son evidentes en los acontecimientos relacionados con la cuestión chipriota, que invalidan en la práctica los argumentos burgueses de que la participación en alianzas imperialistas y en negociaciones imperialistas constituye un escudo frente a las aspiraciones extranjeras. En Chipre, que es un Estado miembro de la UE, con bases británicas y de la OTAN y relaciones estratégicas de alianza con EE.UU. y la OTAN, se mantiene la ocupación del 37% de la isla desde hace más de 51 años y se urden planes divisorios de “dos Estados”, respaldados por el Estado turco, o de “dos Estados constituyentes”, que se presenta como una propuesta de compromiso.

 

La postura internacionalista del KKE

 

El KKE condenó con firmeza la agresión militar lanzada por EE.UU. a principios de enero de 2026 contra Venezuela y su pueblo. Meses antes ya había denunciado la concentración de fuerzas bélicas y la agresividad contra los pueblos de América Latina y el Caribe. Expresó su solidaridad con el pueblo de Venezuela, que es el único responsable para determinar los acontecimientos en su país, así como con el Partido Comunista de Venezuela, que opera en condiciones muy difíciles.

El KKE rechaza los pretextos endebles de los imperialistas, revela el carácter imperialista de la intervención de EE.UU., cuyo objetivo es apropiarse de la riqueza energética del país y alinear la región con sus intereses económicos y geopolíticos, en oposición a sus competidores, China y Rusia.

El KKE denunció la postura cínica y despreciable del gobierno griego que, en su papel de guardián del imperialismo estadounidense, respalda plenamente todos los pretextos de EE.UU. y llega incluso al punto de hacer la vista gorda conscientemente ante la violación del “derecho internacional” que ya se ha convertido en papel mojado, al que por lo demás jura lealtad. De este modo, al mismo tiempo da pie a las inaceptables reivindicaciones de la burguesía turca en Chipre, en el Egeo y en el Mediterráneo Oriental.

El KKE continuará la lucha contra las nuevas amenazas del imperialismo estadounidense contra Cuba, Groenlandia, Colombia, Venezuela, Irán y otros países. Expresa su profunda solidaridad internacionalista con el pueblo cubano y el Partido Comunista de Cuba, y con todos los pueblos.

El KKE se ha mantenido siempre al lado del pueblo palestino y ha condenado la ocupación y el genocidio que impone el Estado asesino de Israel, con el apoyo de EE.UU., la OTAN y la UE. Por principio, expresó su incondicional solidaridad internacionalista desde el primer día de la última escalada de la barbarie israelí y el genocidio en la Franja de Gaza, con el pretexto del ataque de Hamás en octubre de 2023, y denunció con firmeza el intento de difamar la lucha palestina, la operación de equiparar a la víctima con el agresor que han llevado a cabo el gobierno de la ND y los demás partidos burgueses alineándose con las posiciones de Israel y del criminal de guerra Netanyahu, con las mentiras sobre el derecho del ocupante a la “autodefensa”.

Nuestro Partido ha revelado que el objetivo general de Israel y EE.UU. es la creación del espacio económico y geopolítico del “Nuevo Oriente Medio” a través de los acuerdos de Israel con varios Estados árabes (acuerdos de Abraham) y la puesta en marcha del IMEC (Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa), en oposición a la“Nueva Ruta de la Seda” china y a los planes de Irán.

Nuestro Partido puso de manifiesto rápidamente el carácter imperialista de la guerra en Ucrania por ambos bandos. Señaló que el pueblo de Ucrania está pagando las rivalidades y las intervenciones de la OTAN y la UE, que apoyan al gobierno de Zelenski, por un lado, y de la Rusia capitalista, por otro. Puso de relieve las responsabilidades de las clases burguesas de todas las potencias implicadas, rechazando sus pretextos y contrarrestando la distorsión anticomunista y antisoviética de la Historia a la que recurren ambas partes. Destacó la necesidad de la lucha común de los pueblos y se opuso a la multifacética implicación de Grecia en la guerra, bajo la responsabilidad del gobierno de ND y de todos los partidos del euroatlantismo.

El KKE considera que los desarrollos negativos en Chipre destacan la necesidad de intensificar la lucha popular por una Chipre independiente y unida, es decir, un solo Estado y no dos, con una sola soberanía, una sola ciudadanía y una personalidad estatal internacional, patria común para los grecochipriotas y los turcochipriotas, sin fuerzas de ocupación y cualquier tipo de tropas y bases extranjeras, sin garantes ni protectores, con el pueblo en el mando del poder.

En estas condiciones, cobra gran importancia la orientación de la lucha del KKE por el desarrollo de la amistad y la lucha común de los pueblos griego, chipriota y turco, de los pueblos de la región, contra las clases burguesas y sus intereses, contra la política antipopular de los Estados y gobiernos burgueses, contra sus alianzas imperialistas.

El KKE seguirá apoyando con todas sus fuerzas las iniciativas y movilizaciones de los sindicatos, las asociaciones de autónomos, de la OGE, la EEDYE, las asociaciones estudiantiles y otras organizaciones de masas contra las guerras imperialistas, por la salida del país de estas, el cierre de las bases estadounidenses y de la OTAN, el regreso de las fuerzas armadas griegas de las misiones imperialistas en el extranjero, y en apoyo a la heroica lucha del pueblo palestino. Seguirá apoyando las decisiones de los sindicatos obreros y otras organizaciones del movimiento popular para bloquear a las fuerzas de la OTAN y los cargamentos de muerte que pasan por los puertos griegos, tal y como se hizo en el período anterior (trabajadores portuarios de COSCO, Salónica, Alejandrópolis, Tírnavos, etc.)

Seguirá apoyando sistemáticamente la acción internacionalista del Consejo Mundial de la Paz (CMP).

En general, en el marco del movimiento obrero y popular, aprovechando la experiencia acumulada, el KKE intensificará la lucha contra el transporte de material militar a los frentes de guerra y se centrará en las bases e infraestructuras estadounidenses y de la OTAN, para que se cierren las bases de la guerra y el pueblo se oponga a los nuevos y peligrosos planes que promueve el gobierno, con el apoyo de los demás partidos, en el marco del “diálogo estratégico” con EE.UU. y la renovación del acuerdo militar para el mantenimiento y la expansión de las bases estadounidenses.

El KKE apoya firmemente a los soldados conscriptos y oficiales que se oponen a la política antipopular y a los planes imperialistas y reivindican sus derechos dentro de los campamentos militares y en las calles luchando junto al resto del pueblo y la juventud. Destacamos especialmente la importancia de las grandes movilizaciones de militares en activo y retirados, que se oponen a la inaceptable ley del gobierno que socava los derechos de los oficiales y suboficiales e impone a las fuerzas armadas los normas de la OTAN. Reforzamos aún más el movimiento de solidaridad con los soldados conscriptos que se niegan a servir a los planes de la OTAN y de la clase burguesa.

El Programa del Partido define con claridad nuestra postura respecto a la guerra imperialista y nuestra línea de actuación. No nos someteremos bajo ninguna bandera ajena, sino que el Partido liderará la lucha obrera y popular en todas sus formas, para que el pueblo, unido en un frente obrero -popular, consiga la libertad y la salida del sistema capitalista que, mientras domine, trae la guerra y la “paz con la pistola en la cabeza”. Esta orientación programática plantea grandes exigencias y está vinculada a la mejora general de la capacidad ideológico-política del Partido para estar a la altura de su carácter revolucionario en todas las circunstancias. Supone una intervención decidida y fundamentada en la lucha ideológico-política que se está desarrollando y que se intensificará en el próximo período.

La clase obrera y las fuerzas populares aliadas no tienen ningún interés en alinearse con uno u otro bando imperialista, en elegir entre bandos de ladrones. La cuestión fundamental para la clase obrera de nuestro país, así como para los demás sectores populares aliados, es no quedar atrapados, bajo diversos pretextos y falsas ilusiones, en las aspiraciones del bando imperialista, es decir, del bando de UE-OTAN, en el que participa el Estado burgués griego. Más bien consisten en liberarse de los planes imperialistas, fomentar el cuestionamiento y la desconfianza hacia el gobierno burgués y el Estado, y luchar por la salida de la OTAN, la UE, de todas las alianzas imperialistas. Todo ello se debe promoverse no solo en términos de debate ideológico-político, sino también mediante la intervención en el movimiento obrero y popular, reforzando el reconomcimiento de que no existen intereses nacionales comunes entre los trabajadores y los capitalistas, ni siquiera en condiciones de guerra.

EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL ANTE LA GUERRA IMPERIALISTA Y LA AGUDIZACIÓN DE LAS CONTRADICCIONES

La guerra imperialista en Ucrania ha provocado nuevas fisuras en la larga y profunda crisis ideológica, política y organizativa del Movimiento Comunista Internacional (MCI). Este problema reviste una importancia extraordinaria para el curso de la lucha de clases, cuya dimensión internacional es crucial.

La lucha en el MCI hoy en día no se libra solo contra los partidos que se transformaron o promovieron la tradición del eurocomunismo, ni solo contra los partidos que aún mantienen la estrategia fallida de las etapas de transición, la política errónea que separa al imperialismo de los monopolios que constituyen su base económica, o la línea fallida de la colaboración con la socialdemocracia, la vía parlamentaria, etc.

La guerra imperialista en Ucrania y la intensificación de las rivalidades, con el desafío abierto del liderazgo de EE.UU. y del papel del “bando euroatlántico”, han provocado nuevas divisiones ideológico-políticas y han profundizando las ya existentes. Los partidos comunistas que antes identificaban el imperialismo únicamente con la política exterior agresiva de EE.UU. y de algunos poderosos Estados capitalistas de Europa, y que restaban importancia al papel de otros Estados capitalistas, ven ahora en Rusia, China o Irán, unas supuestas “fuerzas antiimperialistas” o incluso un imaginario “eje antiimperialista”, ocultando su carácter profundamente reaccionario y explotador. De manera simplista y antidiálectica, pasan por alto las contradicciones y rivalidades interimperialistas —la causa fundamental de las guerras imperialistas— y consideran que se está configurando un mundo “justo”, “pacífico” y “multipolar”, y algunos Partidos Comunistas apoyan a China, Rusia o la Unión Europea, considerando a estas potencias como un “contrapeso” o “balance” a EE.UU. Identifican los intereses de la clase obrera y de las capas populares de sus países con las aspiraciones de las clases burguesas de esos Estados o uniones. Envuelven con un manto ideológico a compromisos y maniobras individuales que son necesarios y les otorgan un carácter programático. Por supuesto, la correlación negativa a nivel internacional, la idea de buscar un apoyo, un “refugio” en el marco de la correlación negativa de fuerzas a nivel internacional, ejercen cierta influencia. Se distorsiona la tesis leninista correcta de aprovechar las contradicciones interimperialistas en beneficio del movimiento obrero revolucionario y del poder socialista.

El debate ideológico afecta también a partidos con los que el KKE mantenía anteriormente unas relaciones relativamente sólidas, a pesar de las diferencias ideológicas y políticas, pero que desde entonces han abandonado los principios comunistas fundamentales, han apoyado a la clase burguesa de Rusia en la guerra imperialista, se han alineado con el bando euroasiático, se han convertido en defensores del capitalismo en China y en portavoces del cuestionamiento de las leyes de la construcción socialista. Esas fuerzas se agrupan en torno al “Foro Antifascista” o la denominada “Plataforma Antimperialista Mundial” que, entre otras cosas, lleva a cabo una misión contra el KKE.

Esta situación se ha configurado en un momento en que los acontecimientos han puesto de manifiesto la necesidad de un reagrupamiento revolucionario del movimiento comunista, lo que defiende el KKE y Partidos Comunistas con los que coopera nuestro Partido en el marco de la Acción Comunista Europea (ACE) y de la Revista Comunista Internacional (RCI), así como decenas de otros partidos comunistas de diversas regiones del planeta.

Esta situación negativa ha tenido un efecto catalizador en los Encuentros Internacionales de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO), que se iniciaron por iniciativa del KKE, pero que, gradualmente, han agotado todo su dinamismo y su significado inicial y se han convertido en un escenario de intensas y estériles confrontaciones, perpetuando la crisis del movimiento comunista. Al mismo tiempo, han surgido problemas de funcionamiento graves y persistentes, que tienen principalmente una base ideológico-política, sobre todo desde el estallido de la guerra imperialista en Ucrania.

Así pues, independientemente de las declaraciones y las posiciones manifestadas, el proceso de reconstrucción del Movimiento Comunista Internacional se juzgará por el curso de la política y la acción de los partidos comunistas; por su capacidad, en momentos críticos, de actuar de acuerdo con sus declaraciones revolucionarias, pero también de superar concepciones y posiciones erróneas u obsoletas, y responder a las tareas revolucionarias del momento. A través de tales sacudidas y procesos surgirá lo “nuevo” en el Movimiento Comunista Internacional.

En este esfuerzo, buscamos en particular la acción conjunta y la cooperación con partidos comunistas y fuerzas comunistas que cumplan los siguientes criterios:

  1. a) Defienden el marxismo-leninismo y el internacionalismo proletario, así como la necesidad de configurar un polo comunista a escala internacional.
  2. b) Luchan contra el oportunismo y el reformismo; rechazan la gestión socialdemócrata, de centroizquierda, cualquier tipo de gestión burguesa, la participación o el apoyo a gobiernos burgueses y cualquier variante de la estrategia de etapas.
  3. c) Defienden las leyes científicas de la revolución socialista. En base a ellas evalúan el curso de la construcción socialista, tratan de investigar y extraer lecciones de sus problemas y errores, y rechazan las posiciones sobre el “socialismo de mercado” o niegan las leyes científicas de la construcción socialista debido a las particularidades nacionales.
  4. d) Condenan la guerra imperialista y destacan las responsabilidades de las clases burguesas de ambos bandos. Tienen un frente ideológico contra las concepciones erróneas sobre el imperialismo, especialmente aquellas que separan su agresividad bélica militar de su contenido económico, y contra todas las alianzas imperialistas. No toman partido en el conflicto imperialista.
  5. e) Establecen vínculos con la clase obrera, tratan de participar en el movimiento sindical, en los movimientos de los sectores populares de las capas medias urbanas y rurales y buscan integrar la lucha cotidiana por los derechos de los trabajadores y del pueblo en una estrategia revolucionaria contemporánea por el poder obrero.
  6. f) No separan la lucha contra la guerra y el fascismo de la lucha contra el capitalismo que los engendra. Rechazan el “antifascismo” espurio y los diversos “frentes antifascistas” que utilizan las fuerzas burguesas y oportunistas para atrapar al pueblo en sus planes. Tienen un frente ideológico-político contra el anticomunismo y la represión de las luchas obreras y populares.

El KKE, fiel al principio del internacionalismo proletario, teniendo en cuenta el carácter internacional de la lucha de clases y la necesidad de una estrategia revolucionaria unificada del movimiento comunista, lucha por la formación de un polo marxista-leninista y el reagrupamiento revolucionario del movimiento comunista europeo e internacional.

LOS DESARROLLOS ECONÓMICOS Y POLÍTICOS EN GRECIA

La economía nacional está en fase de crecimiento. Sin embargo, aunque el PIB ha aumentado y la tasa de desempleo ha disminuido en los últimos cuatro años, el PIB sigue siendo inferior al de 2008, al igual que el número total de personas empleadas. Al mismo tiempo, el crecimiento capitalista sigue siendo relativamente incierto a medio y largo plazo, ya que la economía nacional está estrechamente vinculada a las economías de los países de la UE. Se prevé que una nueva recesión en la UE tenga efectos negativos en la economía capitalista nacional, con el riesgo de que se produzca una nueva crisis económica capitalista de sobre-acumulación de capital.

Las previsiones oficiales del Programa de Planificación Presupuestaria Plurianual 2026-2029 de la UE apuntan a una desaceleración de la tasa de crecimiento de la economía griega en los próximos cuatro años.

Los objetivos de la política gubernamental para mejorar el entorno de inversiones, la amortización anticipada de la deuda pública y el apoyo a las inversiones en la economía de guerra darán lugar a una intensificación del ataque a los derechos y los ingresos de los trabajadores. Deteriorarán aún más la situación de los trabajadores y los jubilados, con el fin de respaldar la competitividad del capital, mediante el aumento del grado de explotación y la expansión de las relaciones laborales flexibles, nuevos recortes en la política social del Estado y en los derechos de seguridad social, la cesión de los bienes públicos para inversiones lucrativas, la “simplificación” de los procedimientos de concesión de licencias mediante la supresión de los requisitos de protección medioambiental, la continuación de la política de fuerte fiscalidad indirecta, etc.

El ataque a los ingresos de los trabajadores, a las condiciones de vida en general y a los derechos sindicales constituye el único camino para la estrategia del capital en los próximos años, a medida que aumenta la presión de la competencia internacional.

Estos son los objetivos de la estrategia del capital y de la UE, y que son respaldados por todos los partidos de la actual oposición sistémica.

El período anterior desmintió, una vez más, el mito del crecimiento capitalista para todos, que supuestamente puede beneficiar tanto a los agresores como a las víctimas de la explotación capitalista. Se ha demostrado una vez más que todas las formas de gestión burguesa (política expansionista o restrictiva, tipos de interés al alza o a la baja,, etc.) benefician sistemáticamente al capital e imponen nuevas cargas al pueblo. Una serie de indicadores, como el poder adquisitivo, el sobre-endeudamiento, el coste de la vivienda y la pobreza energética, muestran la tendencia al deterioro de las condiciones de vida del pueblo.

El gobierno promociona el aumento del salario nominal, ocultando la disminución del salario real debido a la inflación, los altos precios de los alimentos y los costes energéticos, mientras que se ha mantenido una fuerte presión fiscal sobre los asalariados y los trabajadores autónomos. Los ingresos totales procedentes del IVA, el principal impuesto indirecto injusto, se han disparado desde 2019 hasta la fecha en más de un 65 %.

En el período anterior se mantuvo la orientación básica de la inversión privada hacia el turismo, la compraventa de terrenos y viviendas, la adquisición de negocios existentes y las inversiones en energía “verde” (fuentes de energía renovables), lo que ha agravado la desigualdad y sus consecuencias negativas.

El giro hacia la economía de guerra no se refiere únicamente a las nuevas inversiones y al aumento de la producción de la industria armamentística (armas, municiones, guerra electrónica) y del amplio abanico de empresas que producen mercancías respectivas (p. ej., artículos de intendencia). Se refiere principalmente a una mayor implicación del país en la guerra energética y comercial entre la UE y Rusia, así como en términos más generales, a la subordinación de muchos sectores a los objetivos y proyectos de los preparativos bélicos, con una mayor capacidad de contratación de trabajadores en estas empresas.

En este contexto, destacan los siguientes objetivos, cuya consecución, por supuesto, viene determinada por el marco de contradicciones y rivalidades:

 ▶ Los planes para convertir el país en un nodo energético con el fin de promover el gas natural licuado (GNL) estadounidense en Europa así como la creación de corredores energéticos desde el Mediterráneo oriental hacia la UE.

 ▶ La puesta en marcha de exploraciones para la extracción de yacimientos energéticos nacionales con la participación de poderosos grupos empresariales estadounidenses.

 ▶ La mejora de las infraestructuras portuarias y del transporte combinado, y la agudización de las contradicciones en torno al control de los puertos nacionales (p. ej., Salónica, el Pireo, Elefsina, Volos, Alejandrópolis).

 ▶ La construcción de costosas infraestructuras de doble uso (pacífico y bélico) para garantizar la movilización militar (p. ej., carreteras, túneles y puentes con las especificaciones pertinentes).

 ▶ Los acuerdos de participación de grupos empresariales nacionales en proyectos de reconstrucción de zonas devastadas en Ucrania y Oriente Medio (p. ej., la construcción de nuevas centrales energéticas y proyectos de estabilización de la red energética de Ucrania).

Ante estas medidas de preparación bélica se intensifica la propaganda ideológica y política que invoca la “preparación psicológica” del pueblo, de todos los pueblos de Europa, con el objetivo real de intimidarlos, para “que bajen la cabeza” y apoyen a la clase burguesa en sus planes.

La promoción de estos objetivos, con el apoyo de todos los partidos del sistema, se traduce en grandes beneficios para los grupos empresariales nacionales de los sectores energético, de la construcción y bancario, así como para los armadores, mientras que el pueblo sufre una mayor explotación, recortes en gastos necesarios de política social y una mayor represión.

Con la misma orientación antipopular se desarrollan y aprovechan hoy en día la transformación digital de la economía y del Estado, así como las aplicaciones de la inteligencia artificial. El Estado digital burgués puede funcionar de manera más eficaz en beneficio del capital, facilitando la promoción de cambios reaccionarios (por ejemplo, el fichaje digital de los ciudadanos, la fiscalidad).

Las nuevas tecnologías, y en particular la Inteligencia Artificial, son aprovechadas por el poder del capital, tanto a nivel internacional como en Grecia, como medio para aumentar la explotación así como para controlar, manipular y reprimir al pueblo. El capitalismo utiliza las tecnologías de vanguardia para someter por completo el trabajo a los objetivos del capital. Anula la posibilidad que ofrece el desarrollo de las fuerzas productivas de reducir la jornada laboral y mejorar el contenido del tiempo no laboral en todos los aspectos de la vida social, y amplía la brecha entre las posibilidades y la satisfacción real de las necesidades sociales.

En el trasfondo de estos cambios se intensifica la tendencia al crecimiento de los grandes grupos empresariales y, en general, la concentración y centralización del capital.

La tendencia a la expansión del sector turístico y el giro hacia la preparación bélica alimentan una serie de rivalidades intraburguesas que se reflejan también en las contradicciones políticas burguesas.

 

El proceso de reforma del sistema político burgués

 

Los procesos que se desarrollan en el contexto de la agudización de las contradicciones interimperialistas, los preparativos bélicos y el aumento del descontento popular, las contradicciones intraburguesas en torno al llamado modelo productivo, la distribución de los fondos comunitarios y estatales y la jerarquización de las ayudas, impregnan también los procesos de reforma del sistema político burgués. Dichos procesos se manifiestan entre diversos sectores del capital, que se expresan o pretenden expresarse también políticamente. Algunos sectores del capital consideran que se ven “marginados” por las prioridades del gobierno de Mitsotakis, que es necesario un nuevo rumbo, tanto en la jerarquización del apoyo a los sectores de la economía capitalista como en la política exterior del Estado capitalista, en sus relaciones, por ejemplo, con Rusia u otros Estados capitalistas. Además surgen contradicciones en la gestión de los llamados asuntos nacionales, como las relaciones greco-turcas o la cuestión chipriota.

Se manifiestan tendencias de cuestionamiento del gobierno que provienen del interior de la ND y se dirigen principalmente contra sus líderes actuales. Por el momento, a la conservación de la cohesión de la ND contribuye también la situación que prevalece en el espectro de los demás partidos burgueses, ya que todavía no se vislumbra ningún partido o coalición de partidos que aspire a reproducir los dos polos de la alternancia burguesa en el gobierno, lo cual dificulta el sistema político burgués.

En este contexto de restablecimiento de la posibilidad de alternancia gubernamental burguesa y con el criterio de incorporar el descontento popular registrado, se están probando “nuevas” soluciones posibles, como el resurgimiento de Tsipras y la intención de crear una nueva formación política con proclamas que han abandonado incluso los supuestos lemas progresistas del periodo de gobierno del “SYRIZA en su conjunto” —junto con ANEL— que alimentaban la falsa ilusión de una gestión del capitalismo en favor del pueblo lo que, por supuesto, se ha desmentido.

Al mismo tiempo, se están poniendo a prueba otros procesos y perspectivas, como el partido de Karistianou, que cuenta con el apoyo de algunos grupos editoriales, políticos burgueses y diversas personas descontentas con los partidos burgueses de los que proceden. En este contexto se inscribía también la aparición en las encuestas, con altibajos, del partido “Rumbo a la Libertad” de Z. Konstantopoulou.

Al mismo tiempo, se está intentando canalizar el descontento, que objetivamente va en aumento, hacia fuerzas políticas burguesas que se diferencian del gobierno en aspectos de su política, ejerciendo con su populismo una influencia en sectores concretos de las fuerzas sociales, como por ejemplo la “Solución Griega” de K. Velopoulos.

La agudización de las contradicciones interimperialistas y la posibilidad de una guerra imperialista de mayor alcance influirán de manera decisiva también en el sistema político burgués. Un elemento constante de la preparación bélica de los Estados capitalistas es, además de la integración, la represión del “enemigo de clase interno”, lo que significa que las fuerzas políticas de extrema derecha o fascistas resultarán cada vez más útiles para el sistema. Hablando en nombre de la “unidad nacional” y del “interés nacional común”, se opondrán a la lucha de clases e intentarán someter a las fuerzas obreras y populares a los planes del poder capitalista.

Desde la perspectiva de la clase burguesa, la mirada se fija en el futuro, en la posibilidad de un cuestionamiento masivo del sistema político actual, que incluye a todos los partidos que han gobernado, como la ND, el PASOK, SYRIZA, pero también a las diversas “ramificaciones” actuales que han surgido de sus sucesivas escisiones.

Los acontecimientos confirman nuestra posición sobre el papel de la Administración Local y Regional como parte del aparato estatal y factor activo para la materialización de la planificación burguesa y, al mismo tiempo, como mecanismo de integración de las fuerzas obreras y de canalización del descontento popular. La Administración Local y Regional forma parte de la preparación bélica global del Estado burgués.

Existen exigencias especiales en los seis municipios en los que hemos asumido la administración, en las prefecturas en general y en los numerosos municipios en los que hemos obtenido altos porcentajes. En general, es necesario que los órganos del Partido apoyen sistemáticamente el trabajo organizativo e ideológico-político de los grupos del Partido en los municipios y las prefecturas, que sean más exigentes, con el fin de tener una mejor presencia e intervención en su ámbito de responsabilidad, realizar un trabajo para fortalecer y ampliar los vínculos, estar el contacto con las organizaciones de masas y los movimientos del barrio, etc.

El Partido debe mantenerse alerta y preparado, para que su intervención dificulte el intento de manipulación del justificado descontento popular, seguir de cerca los acontecimientos y en qué manera influirán en el proceso de reconfiguración del sistema político burgués, con el fin de desenmascarar a tiempo y con éxito todos los intentos de “embellecerlo” con materiales “viejos” y “nuevos”. El Partido debe influir en la radicalización de la conciencia obrera y popular, que en los últimos años ha comenzado a cambiar en cierta medida, cuestionando la política dominante, participando en luchas, en sindicatos y organizaciones, para cambiar la correlación de fuerzas a favor de las fuerzas de clase desde abajo, con la mirada puesta en el KKE.

Es el momento de intensificar la ofensiva ideológica y política y de dar a conocer las posiciones del KKE, que son las únicas que realmente benefician a los intereses de la clase obrera y de las capas populares, en contra de la participación, apoyo o tolerancia hacia los gobiernos burgueses, bajo cualquier manto que estos se presenten y ante cualquier acontecimiento.

La capacidad de intensificar nuestra intervención se refiere también a los acontecimientos en la justicia burguesa en un contexto de preparación bélica, donde se promueven cambios y medidas reaccionarios a un ritmo acelerado por un lado de intensificación de la represión y, por otro, de apoyo a nuevos planes de inversión de acuerdo con la estrategia del capital y de la UE. Es necesario utilizar nuestros análisis para intensificar la lucha contra la línea de defensa del “Estado de derecho” y del “restablecimiento de la normalidad europea” respaldados tanto por el gobierno como por los partidos socialdemócratas y, en general, por la oposición sistémica. La organización acertada de la lucha en este ámbito concierne al conjunto del movimiento obrero y popular, y no solo a los trabajadores del ámbito de la Justicia. Concierne la orientación de la lucha contra la línea que presenta a los órganos de la UE como “garantes” contra la corrupción y la arbitrariedad, pero también de frustrar en la práctica el intento de intimidación por parte del Estado y la patronal.

Con este contenido, que pone al descubierto la verdadera naturaleza de la política burguesa, organizamos la lucha contra las medidas que se han puesto en marcha y se están reforzando tanto en el interior del país como en el exterior, y que tienen como objetivo intensificar la vigilancia y la represión, ponemos de manifiesto el verdadero objetivo de los proyectos de ley y la importancia de que el propio movimiento obrero-popular conozca y defienda sus derechos y libertades, que ponga obstáculos a la intensificación de la represión, a frustrar en la práctica el intento de intimidación por parte del Estado burgués y del gobierno.

La propuesta del KKE es la única vía para los intereses obreros y populares para convertir el cuestionamiento popular masivo hacia el gobierno de la ND en un cuestionamiento general de la política que han aplicado todos los gobiernos hasta la fecha, pero también de los partidos que, en esencia, apoyan las mismas políticas al servicio del sistema capitalista. Las ilusiones y falsas esperanzas de que la salida para el pueblo son los supuestos frentes “progresistas”, las alianzas “democráticas”, “de centroizquierda” para que “se vaya Mitsotakis”, y otras similares, que preservan el propio sistema explotador, son una pérdida de tiempo para el pueblo.

En Grecia y en todo el mundo se han probado muchas variantes de gobierno; se ha acumulado una experiencia negativa, por lo que los trabajadores no pueden esperar nada de la alternancia gubernamental. Esta experiencia ayuda a comprender por qué el KKE dice categóricamente “no” a la participación, al apoyo o a la tolerancia de tales gobiernos burgueses. Es nuestro deber recordar constantemente esta experiencia para que la conozcan, sobre todo, las generaciones más jóvenes que no la han vivido.

Solo el KKE constituye de forma constante un polo distintivo y diferenciado, la verdadera oposición popular, en la orilla opuesta al sistema político burgués, al lado del pueblo y de sus luchas. El único camino es la colaboración con el KKE en todos los ámbitos, dentro del movimiento, en las elecciones parlamentarias y en otros procesos electorales, con el fin de abrir un camino diferente en favor de los intereses de los trabajadores y del pueblo.

CONSOLIDEMOS Y AMPLIEMOS LOS AVANCES DEL PARTIDO DESDE EL XXI CONGRESO

El Partido ha logrado avances desde el 21.º Congreso, pero también a lo largo de un período más amplio. Debemos consolidar estos avances, afianzarlos aún más y en concreto:

Primero: El avance en la intervención y la capacidad de liderazgo de los movimientos. Se han dado pasos positivos en la organización de la lucha y la intervención contra la guerra, en la solidaridad con los pueblos oprimidos, en la intervención inmediata ante el crimen de Tempe, desde el primer momento y hasta hoy, en la organización de huelgas, en oposición a las direcciones de GSEE y ADEDY, en grandes frentes como en la industria LARKO, las minas de Jalkidikí, en la lucha contra las subastas, en el movimiento educativo, en el movimiento por los asuntos de la sanidad, etc.

Segundo: La mejora de la capacidad de movilización sobre la base de la línea anticapitalista y antimonopolista que hemos elaborado en los movimientos de masas.

Tercero: La mejora de la capacidad de intervención inmediata, tanto del Partido como de las organizaciones de masas, en los grandes acontecimientos que han tenido lugar a lo largo de todo este período. Tales acontecimientos importantes fueron el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, la nueva operación de exterminio del pueblo palestino por parte de Israel en Gaza con el pretexto del ataque de Hamás.

Cuarto: Los pasos positivos en el tratamiento de la lucha ideológica y política, tanto en general como en frentes y cuestiones concretas. Esto incluye también la intervención global y central del Partido en el Parlamento, en el Parlamento Europeo, los discursos de los principales dirigentes, la mejora de los artículos de “Rizospastis”, la elaboración de posiciones sobre la construcción ideológica que resalta los derechos individuales y las teorías de género, sobre la transición “verde”, la Inteligencia Artificial, el Estado burgués, la guerra imperialista, etc.

Quinto: La importante repercusión de esta trayectoria positiva en el aumento de nuestra influencia política, electoral y sindical en estos años. Esto se ha manifestado tanto en las batallas electorales que hemos librado como en las elecciones de sindicatos y asociaciones, en muchos sectores.

Sexto: Nuestra acción e intervención positivas en el Movimiento Comunista Internacional, a pesar de las grandes dificultades que este enfrenta. La acción internacional del KKE, que queda reflejada en informes, notas y artículos publicados en el “Rizospastis” , así como las luchas de masas que se organizan en Europa y en otras regiones, aportan una experiencia que puede respaldar la propaganda y la labor de esclarecimiento general del Partido.

En el marco de estos pasos positivos, identificamos algunas cuestiones críticas en las que debemos avanzar más rápidamente. Concretamente:

▶ La necesidad de superar el débil debate y la asimilación de conclusiones básicas de las luchas, en cuanto a las formas de movilización y acción, pero sobre todo en cuanto al contenido de su preparación ideológico-política y a la confrontación de las demás fuerzas políticas y listas dentro del movimiento, de la patronal, del Estado burgués y de los gobiernos burgueses.

▶ El esfuerzo continuo por elaborar la línea de agrupación en cada ámbito, sector, centros laborales e industriales y ciudades que contribuya al cultivo de la conciencia anticapitalista y a la concentración de fuerzas, basándose en la experiencia y bajo la responsabilidad de cada Comité Regional, cada Comité Sectorial y cada Organización de Base del Partido en su ámbito, examinando: ¿Qué ha logrado concretamente en el ámbito de la agrupación de fuerzas en del movimiento? ¿Qué acciones ha llevado a cabo, qué resultados concretos ha obtenido en la agrupación de los trabajadores, en su desvinculación de la ideología burguesa y de los partidos burgueses y oportunistas? Un trabajador que une sus fuerzas con el Partido en el movimiento ?cómo se convierte en un comunista pionero en su ámbito, abriendo de manera integral un debate sobre el Programa del Partido? El objetivo constante es la configuración de un movimiento panhelénico de contraataque y reivindicación que, a través de la experiencia y el trabajo de los comunistas, dirija su ataque contra el propio sistema de la patronal capitalista.

▶ El esfuerzo por garantizar la preparación y la capacidad de intervención ante acontecimientos de gran envergadura, no solo a nivel central, sino también en cada Comité Sectorial y cada Organización de Base del Partido (OBP). Ver cómo la propia OBP afronta acontecimientos importantes y de gran envergadura en su ámbito (p.ej., guerra, catástrofes naturales, represión, etc.); cómo se desarrollan los reflejos de la confrontación ideológico-política y del apoyo a las posiciones del Partido dentro del ámbito de responsabilidad de cada miembro del partido y de cada OBP.

Los Comités Regionales deben expresar de forma más integral a los Comités Sectoriales el esfuerzo por utilizar la lucha ideológico-política y nuestros análisis, con el objetivo de que sean asimilados por cada miembro del Partido y de la KNE. Debemos orientar, con el espíritu de reforzar la lucha ideológica y de dotar a los cuadros y miembros de las OBP de nuestros análisis, la bibliografía necesaria, etc., buscando constantemente su contribución al análisis y al enriquecimiento a partir de la experiencia de la promoción de la acción. En este sentido hay que utilizar el “Rizospastis”, la KOMEP, las publicaciones de la editorial “Sinchroni Epochi”, etc.

▶ Debemos preocuparnos más por cómo la movilización que se expresa con los votos en las elecciones o en las votaciones internas del movimiento, con miles de sindicalistas que se unen a nuestras listas, será más profunda, se expresará en la acción cotidiana, en la participación en las luchas, en el trabajo pionero y especializado en cada ámbito o problema popular, cómo se ampliará el debate sobre la estrategia del Partido, su Programa, el camino de derrocamiento del capitalismo, por el socialismo. Debemos preocuparnos con cuántas personas conseguirán las OBP debatir la Resolución tras el Congreso. El criterio es ampliar el entorno partidario con que cada OBP consiga debatir la Resolución del Congreso en el período inmediatamente posterior.

Es necesario sistematizar la información responsable para que las conclusiones de la acción en el Movimiento Comunista Internacional sean asimiladas por todos los miembros del Partido, las OBP, los miembros de la KNE y sus organizaciones de base, educar a nuestras fuerzas en la cuestión de la dimensión internacional de la lucha de clases, para que se formen por sí mismas una idea de lo que ocurre en Europa y en el mundo capitalista, y se conviertan en propagandistas activos de nuestra causa en el movimiento comunista. Hay que reforzar las medidas de información y debate en las reuniones, en las reuniones de cuadros, en las reuniones entre dirigente y miembro, sobre todos los desarrollos que el Comité Central y el Buró Político debaten constantemente.

 

AJUSTAR EL FUNCIONAMIENTO Y EL ACCIONAR DIARIO DEL PARTIDO A SU PROGRAMA REVOLUCIONARIO Y SUS ESTATUTOS ES UNA CUESTIÓN DE PRIORIDAD

La gravedad de la cuestión que planteamos no se refiere simplemente a una mejora fragmentaria de aspectos del funcionamiento o de la labor de dirección que tienen validez general. Partiendo de los pasos positivos que valoramos como Partido, nos centramos en las carencias y debilidades críticas, no en general, sino en torno al tema principal, es decir, ajustar el funcionamiento y la acción cotidianos del Partido a su Programa y Estatutos revolucionarios.

Este objetivo no se alcanza “de una vez por todas”, ni bastan unas pocas medidas de mejora. Este ajuste está ligado a la confirmación en la práctica del papel del Partido como vanguardia revolucionaria consciente y se juzgará a lo largo del tiempo en la consecución de sus objetivos: el derrocamiento del capitalismo y la construcción de la sociedad socialista-comunista. Se juzgará, en definitiva, en la práctica.

Hoy abordamos esta cuestión desde la perspectiva de la preparación del Partido, en un contexto marcado por una posible nueva y más profunda crisis capitalista y por la generalización de la guerra imperialista, debido a la agudización de las contradicciones interburguesas e interimperialistas. Analizamos esta cuestión en condiciones que fomentan el descontento popular generalizado y la intensa movilización de las masas obreras y populares. Este es un elemento crucial nuevo, que puede socavar gravemente la capacidad de gestión del Estado capitalista o incluso crear las condiciones para la desestabilización y el derrocamiento del poder capitalista.

Es necesario avanzar hacia la asimilación creativa de nuestra orientación, para que nuestra labor de orientación política se ajuste con el carácter revolucionario del Partido tal y como se define en su Programa y Estatutos, una cuestión que debe reafirmarse constantemente, enriqueciéndose con los propios acontecimientos y la generalización de la experiencia de la lucha de clases. Las dificultades a las que debemos enfrentarnos no se deben a desviaciones ideológicas generales ni a desacuerdos con nuestro Programa y nuestra estrategia. Mas bien surgen de una serie de causas, las principales de las cuales son problemas de la labor de orientación política, para que nuestro Programa sea plenamente asimilado por todos los Órganos y las OBP.

La dimensión ideológica, la asimilación de nuestro Programa y nuestros análisis de nuevas cuestiones teóricas, así como la historia de la estrategia del Movimiento Comunista Internacional, constituyen la base para el desarrollo de la teoría comunista revolucionaria.

Todos los órganos de dirección, bajo la responsabilidad principal del Comité Central —con su composición, la constitución de sus secciones, su funcionamiento y su programa—, deben contribuir a que se confirme en la práctica, en cada fase y período, el carácter del Partido como vanguardia ideológica, política y organizativa de la clase obrera para el cumplimiento de su misión histórica, la revolución socialista para el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo-comunismo.

El hecho de que la OBP sea capaz de trabajar a diario centrándose en nuestro programa, es decir, sobre la base del objetivo estratégico de concentrar las fuerzas para la conquista revolucionaria del poder, no se refiere exclusivamente a la divulgación y la propaganda del Programa del Partido. Se refiere a la necesidad de que los puntos básicos del Programa, la concentración de fuerzas en una dirección anticapitalista y antimonopolista, es decir, el camino del derrocamiento del sistema, es decir, de la revolución, el socialismo, se pongan de relieve a través de la intervención y la lucha ideológica-política y de masas diariamente. Esto está relacionado con el fortalecimiento de la ideología comunista, con la comprensión y explicación desde una perspectiva de clase de las posibilidades de los avances (p.ej., los nuevos logros científicos y tecnológicos, pero también de los peligros que entraña su utilización por parte de los capitalistas, motivados por la competencia y los beneficios), la puesta de relieve de todas las condiciones necesarias para satisfacer las necesidades cada vez mayores de las familias obreras y populares, que hoy se ven obstaculizadas por la propiedad capitalista de los medios de producción, ya que en el capitalismo se pueden producir todos esos bienes y servicios, pero el objetivo de su producción es el lucro capitalista. Hay que destacar los factores de clase que configuran un problema social en el capitalismo, la conexión con la existencia del poder capitalista, para que se pueda comprender más ampliamente por qué la salida puede ser, en esencia, solo el poder socialista, y para que se comprendan los términos y las condiciones para su conquista. No solo se requiere un conocimiento más profundo del problema social, sino también una formación en la lucha como preparación para la confrontación en todos los frentes con el poder capitalista, para la insurrección y la revolución socialista. 

Lo principal es que seamos capaces de profundizar en todos los aspectos de nuestro trabajo, en la línea de la movilización, la alianza, la lucha ideológica, la intensificación de los esfuerzos para desarrollar las luchas, etc., con una exigencia cada vez mayor, partiendo del propio Comité Central y, en consecuencia, de los órganos inferiores.

Desde esta perspectiva, centramos nuestra atención en algunas cuestiones cruciales que consideramos condiciones previas para que el Partido pueda prepararse hoy, en la práctica, para actuar en todas las circunstancias.

HAY QUE DAR PASOS DECISIVOS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO Y EL RECLUTAMIENTO

La mejora del papel del Partido en el movimiento obrero y, en general, en el movimiento popular debe ir de la mano de los avances en la construcción del Partido, en base a los criterios socioclasistas y las prioridades que nos hemos fijado como Partido.

Hay que confrontar con determinación a la separación de los objetivos de fortalecimiento organizativo y de fortalecimiento ideológico-político. Esto debe reflejarse en la planificación política de las organizaciones, superando el trabajo meramente formal con el Programa y los Estatutos del Partido, de modo que las cuestiones del Programa del Partido pasen a ocupar el centro de la lucha ideológica y política de las organizaciones de base.

Los vínculos que se forjan a través de las luchas o de las elecciones en diversos frentes sindicales constituyen una base, pero para que puedan contribuir a la construcción del Partido deben combinarse de manera constante y decidida con el desarrollo del nivel ideológico-político de los y las comunistas, con una intervención ideológico-política más amplia, de forma autónoma, en la clase obrera y en el movimiento para dar a conocer el Programa del Partido. Este esfuerzo se enfrenta cada día al ataque ideológico del adversario de clase y del oportunismo, a la influencia objetiva de la ideología burguesa que es dominante y se reproduce en el terreno de las relaciones de producción capitalistas, la propaganda burguesa y oportunista elaborada, la influencia de la contrarrevolución y de la correlación de fuerzas negativa que tiene un trasfondo histórico, la crisis del Movimiento Comunista Internacional, etc.

El trabajo de orientación política debe tener en cuenta todos estos elementos, planificar y organizar el esfuerzo para confrontarlo.

▶ Mediante la elaboración continua de los contenidos y la conexión esencial del trabajo ideológico y de formación con el contenido de la acción diaria de todas las organizaciones del Partido y de la KNE, con el objetivo constante de ampliar y fortalecer la corriente revolucionaria en las filas de la clase obrera y la juventud.

▶ Mediante la labor de orientación política diaria de los Órganos, los Burós Regionales, los Comités Sectoriales y los Burós de los OBP, los Grupos Partidistas, así como las Secciones del Comité Central, los Comités Auxiliares de las Organizaciones Regionales del Partido, con el fin de hacer frente a diversas concepciones erróneas sobre la necesidad, por lo demás acertada, de dar una amplia difusión a nuestra orientación estratégica de salida, de la forma más accesible posible. El objetivo es garantizar que la divulgación de nuestra elaboración programática no trivialice su contenido científico ni oscurezca su esencia.

▶ Con la integración de todos los aspectos del trabajo de formación comunista, como el uso y la difusión de “Rizospastis”, “Odigitis”, la KOMEP, las publicaciones del Partido, los sistemas de formación interna del Partido, etc., en el programa unificado y constante de la acción diaria de las organizaciones.

El trabajo ideológico con el Programa y los Estatutos para la afiliación al Partido no es un mero trámite. Estos textos constituyen la base que explica si y cómo cambia el mundo, por qué la clase obrera es la única fuerza revolucionaria, qué tipo de partido es el KKE y por qué tiene esos principios organizativos y de funcionamiento. Desde este punto de vista, el debate de fondo con los futuros miembros del Partido no puede limitarse a una simple comprobación de si han leído y si están de acuerdo con ellos. El esfuerzo de construcción del Partido debe basarse en el debate sistemático y en la comprensión profunda del Programa y los Estatutos, en la preparación individual, pero también en la participación organizada en actividades que refuercen las condiciones para una correcta integración y una incorporación más fácil a la vida y la acción del Partido por parte de los nuevos miembros.

Hay que abrir con mayor determinación el debate en nuestro entorno, bajo la responsabilidad de la OBP, en torno al Programa y especialmente en lo que respecta a sus elementos fundamentales: la revolución socialista, la concentración de fuerzas para ella, el socialismo y su construcción. Además, hay que poner en el centro del debate, en nuestro acción diaria, qué tipo de movimiento y alianza social con orientación anticapitalista y antimonopolista a nivel nacional se necesita para derrocar la influencia de la socialdemocracia y la modernización burguesa, para fortalecer la emancipación ideológica y política frente a los mecanismos del poder capitalista, y para tomar conciencia de la necesidad y las condiciones de la revolución socialista. Esto requiere un esfuerzo constante y sistemático, a diario, partiendo de las cuestiones cruciales y la experiencia de la lucha de clases.

Hay que considerar el reclutamiento como una “forma de vida” para cada candidato a miembro del Partido. La decisión de afiliarse al Partido no se toma por impulso. Debemos acercarnos a la gente de manera combinada para animarle a reflexionar más a profundo sobre todos los temas que le preocupan.

El reclutamiento y la construcción son una tarea constante y difícil. Se requiere determinación, dedicación, constancia, mucho tiempo, trabajo con el Programa, la difusión de las ideas y los valores de los comunistas, el aprovechamiento de cada oportunidad para que nuestra teoría llegue a los trabajadores y trabajadoras que quizá ahora no estén en primera línea de la lucha, pero que en una fase futura puedan liderar la lucha.

Para la resistencia del Partido, su propia trayectoria, su capacidad y su estabilidad en los momentos decisivos de la lucha de clases, su propia composición a partir de la clase obrera desempeña un papel decisivo y catalizador. La organización revolucionaria y el conocimiento de la teoría revolucionaria cultivan el sentido de la misión, la dedicación a su cumplimiento, la disciplina consciente, así como una resistencia excepcional ante las dificultades. Solo la clase obrera puede mostrar tales virtudes y características. Son cualidades probadas que se han demostrado en las grandes luchas de clase.

En condiciones no revolucionarias, la tarea principal es formar una vanguardia revolucionaria lo más fuerte posible, con vínculos de influencia e intervención sobre la mayor parte posible de los trabajadores y asalariados, en los centros de trabajo, en los diversos sectores, en los barrios obreros y populares y en el campo, donde se concentra el campesinado pobre.

Hoy en día, debemos afrontar con determinación el siguiente problema: que no contamos con fuerzas en sectores importantes y estratégicos, y que el esfuerzo diario y arduo que realizamos no se ha traducido en una mayor consolidación y fortalecimiento del Partido.

Se están configurando extensas zonas industriales junto a las ya existentes. Se están llevando a cabo o se están planificando grandes inversiones en transporte, puertos, logística, energía, industria manufacturera, sector farmacéutico, empresas innovadoras, construcción —especialmente de grandes proyectos— etc.

Asimismo, hay empresas con miles de trabajadores en el turismo, el comercio y la sanidad pública y privada.

Los servicios científicos y técnicos presentan una tendencia al alza, y su crecimiento se extiende a muchos sectores de la economía, que están experimentando un aumento general del número de trabajadores. Tales ejemplos se pueden encontrar en la construcción, las telecomunicaciones y la informática, así como en empresas de servicios financieros, jurídicos y contables, consultoría empresarial, investigación, etc.

Damos prioridad a una serie de sectores y empresas que concentran las actividades y las inversiones de la economía y la industria de guerra, zonas en las que se transforman o refuerzan sus características como centros energéticos, comerciales y de transporte.

Nos centramos en las regiones que concentran el 70 % de los trabajadores del sector privado: Ática, Tesalónica, Acaya, Eubea, Beocia, Larisa, Magnesia, Ioánina, Corintia, Ftiotida, Heraclión, Chania, Rodas, Mesenia, Kilkis, Pella, Kozani, Etoloacarnania, Kavala, Imathia. En actividades empresariales de “especial interés” y de importancia estratégica.

Se da prioridad a todos los grandes centros urbanos; todas las capitales de las prefecturas del país cuentan con numerosos trabajadores, así como con capas medias. Los centros neurálgicos rurales se encuentran en Tesalia, en la Grecia Central, en Macedonia Central, en Epiro y en Creta (donde los ganaderos desempeñan un papel importante), así como en otras regiones del país con importantes centros agrícolas.  

Sobre la base de estas prioridades deben comenzar los órganos de dirección a elaborar los planes y los objetivos de construcción y reclutamiento. En la medida en que lo logremos, mejorará aún más la composición obrera del Partido, y de hecho con miembros procedentes principalmente de los sectores industriales, mientras que, al mismo tiempo, podremos lograr un aumento en el reclutamiento de trabajadores autónomos y agricultores. Se requiere especial atención y planificación en regiones como Grecia Central y Tesalia para el reclutamiento de mujeres de la clase obrera y el campesinado.

Es necesario mantener el criterio de la clase social en los objetivos de reclutamiento, dar prioridad a los sectores clave de la economía capitalista y disponer las fuerzas de manera adecuada para una construcción partidista específica. Se trata de una tarea de ámbito nacional cuya planificación y elaboración conciernen, en primer lugar y principalmente, al Comité Central y a sus órganos de dirección.

El cumplimiento de esta tarea requiere el estudio sistemático de la evolución de cada sector concreto, y al mismo tiempo el análisis del debate ideológico; ambos factores influyen en la formación de la conciencia política de los trabajadores. Y más aún cuando, en la conciencia de los trabajadores, intentan influir de forma específica y autónoma los monopolios clave y, colectivamente, la patronal de cada sector con un plan elaborado, las fuerzas políticas burguesas y sus portavoces en el movimiento obrero y sindical, así como el Estado capitalista y sus mecanismos complejos. El efecto negativo de la anterior intervención en diversos aspectos y niveles se extiende más allá de la conciencia de los trabajadores de un sector concreto. Se requiere un trabajo específico en cuanto a la influencia ideológica y el reclutamiento de trabajadores inmigrantes.

El Buró Político, el Secretariado, la Sección del Comité Central sobre el Trabajo en los sindicatos obreros y los grupos centrales del Partido, junto con los burós regionales, deben trabajar de forma sistemática para que la elaboración de nuestras posiciones, las conclusiones de las luchas, y la capacidad de lucha se vinculen orgánicamente con la elaboración del plan de construcción del Partido como una tarea unificada, con la especificación de las medidas que se aplicarán en todos los ámbitos, tanto en cuanto a contenido como a acción, contribuyendo a superar las aproximaciones unilaterales, a resolver de forma creativa la conexión esencial entre el trabajo ideológico y la acción cotidiana dentro del movimiento.

Al mismo tiempo, deben garantizar, mediante la adecuada disposición de fuerzas, el apoyo a la Región o al Sector que tiene la responsabilidad directa de la construcción partidista en determinados centros de trabajo o sectores y que, objetivamente, cuenta con capacidades de dirección limitadas para asumir esta carga.

CUESTIÓN FUNDAMENTAL: DAR PRIORIDAD AL TRABAJO IDEOLÓGICO

Ya existen las condiciones para dar un paso decisivo hacia la planificación integral y la integración del trabajo de formación ideológica en el trabajo de orientación política. Un paso decisivo para que el trabajo de orientación cotidiano se centre eficazmente en profundizar los vínculos ideológico-políticos con nuestro entorno, especialmente con la clase obrera, y no se desvíe de nuestra estrategia en nombre de las dificultades objetivas existentes.

La consecución de este objetivo presupone la mejora de la contribución de los órganos de dirección a la configuración e implementación de un plan integral que integre de manera combinada en el programa de la acción cotidiana del partido todos los aspectos del trabajo ideológico, es decir, la utilización y la difusión de “Rizospastis”, de la KOMEP, de las publicaciones de “Sinchroni Epochi”, el funcionamiento de un sistema de formación interna del partido y el esfuerzo por utilizar argumentos especializados en el debate ideológico. Un plan que se controlará de forma constante y exigente mediante el análisis combinado de todos los indicadores pertinentes (por ejemplo, la evolución de la tirada de “Rizospastis” y de la KOMEP).

El criterio fundamental de este control debe ser el grado de desarrollo de la capacidad de nuestras fuerzas, miembros y dirigentes para establecer y fortalecer vínculos con las masas trabajadoras, con la juventud y las mujeres, seguir la evolución de los acontecimientos, elaborar una línea de intervención y marcos de lucha para promover nuestra estrategia en cada centro de trabajo y, en general, en cada ámbito de responsabilidad. Debemos elaborar un método, una forma de pensar, una postura y una acción que tenga en cuenta las causas de los problemas acuciantes, las actitudes predominantes y la intervención del adversario en el ámbito de responsabilidad para que podamos limitar su influencia.

Para garantizar todo esto, es necesario potenciar el debate general y específico sobre temas ideológico-políticos en los Órganos, especialmente en los Comités Sectoriales y en las OBP. Hay que dar prioridad a la difusión, asimilación y utilización de nuestros análisis y posiciones en las OBP, entre todos los miembros del Partido.

Es necesario, asimismo, que los Órganos debatan de forma constante sobre hasta qué punto se generaliza y se potencia la capacidad de nuestras fuerzas para llevar a cabo el debate en frentes fundamentales de la lucha ideológica, como por ejemplo:

▶ Las leyes científicas del capitalismo y la revelación más profunda de la explotación capitalista y sus formas contemporáneas.

▶ La puesta de relieve del carácter de la guerra imperialista como continuación bélica de la competencia capitalista “pacífica”.

▶ La interpretación del ciclo de la crisis económica en el capitalismo y de la gestión antipopular en cada fase; en términos más generales, la exposición de la trayectoria de la economía capitalista.

▶ La revelación de la naturaleza clasista del Estado burgués contemporáneo, de la dictadura del capital.

▶ La difusión de nuestra percepción sobre la construcción socialista durante el siglo XX y la puesta de relieve del socialismo-comunismo como la única salida madura y realista en las condiciones actuales del siglo XXI.

▶ La promoción y el avance efectivos del “camino de derrocamiento del sistema”, de la necesidad de la revolución socialista y del papel insustituible del Partido Comunista, como vanguardia revolucionaria de la clase obrera.

▶ La lucha contra las expresiones reaccionarias contemporáneas del idealismo subjetivo, el posmodernismo, la autodeterminación, la construcción ideológica que resalta los derechos individuales y otras expresiones de la ideología burguesa, como el revisionismo histórico, etc.

▶ La lucha contra la socialdemocracia contemporánea y el revisionismo histórico, entre otros.

▶ La lucha contra la socialdemocracia contemporánea, el oportunismo, etc.

La coherencia en esta forma de planificación, organización y control de la intervención diaria de nuestras fuerzas presupone e impulsa el esfuerzo individual y colectivo de los cuadros por la autoformación continua, por la adquisición del método dialéctico-materialista para analizar y abordar los problemas. Impulsa el esfuerzo por un estudio más profundo con el objetivo de la formación marxista, que no debe limitarse a la asimilación de un conjunto de argumentos para las necesidades de la lucha actual.

Este método de trabajo integral requiere la creación de una infraestructura adecuada en el funcionamiento de los Órganos, una distribución y asignación acertadas de cuadros y una priorización adecuada de los objetivos. Requiere que los Órganos garanticen la formación oportuna y el funcionamiento efectivo de los Comités Ideológicos en cada Comité Regional y Comité Sectorial. Requiere una retroalimentación mutua mediante la asignación y la utilización de los análisis, así como la preparación de debates temáticos de fondo. Requiere una mejora de la relación bidireccional con las Secciones del Comité Central para la generalización y la especialización de los trabajos, bajo la responsabilidad del Buró Político y del Secretariado.

El reconocimiento de que el Comité Ideológico constituye una infraestructura importante para la materialización de la planificación integral del trabajo ideológico-político de los Órganos debe llevarse a cabo asegurando que los cuadros no tengan demasiadas responsabilidades o, al menos, que estas sean en cierta medida complementarias.

Debería prestarse la misma atención a la constitución y el funcionamiento de todos los Grupos Auxiliares y Comités (p. ej., de Economía, Historia, Medio Ambiente, Administración Local, Educación, Cultura, Igualdad y Emancipación de la Mujer, etc.), basándose en las fuerzas disponibles en la actualidad.

Al mismo tiempo, es necesario reforzar los esfuerzos de planificación a medio plazo para la promoción y el aprovechamiento integral de los nuevos cuadros, especialmente en funciones que requieren un tiempo de maduración y una especialización específica. Una planificación que incluya también la creación de una cantera de nuevos miembros y cuadros con conocimientos en materias y temas científicos específicos (por ejemplo, Salud, Justicia, Energía, Informática, Inteligencia Artificial), con la colaboración de las Secciones competentes.

Una prioridad inmediata es elaborar y poner en práctica un plan unificado de los Órganos del Partido y de la KNE para el trabajo ideológico, político y de formación, no solo en las filas de la KNE, sino en general entre los jóvenes en su ámbito de responsabilidad específico. La realización de esta tarea es crucial para el éxito del trabajo de asimilación comunista de la KNE, que no se limita únicamente a la primera etapa de organización de nuevos miembros, sino que se refiere a su desarrollo integral con el objetivo de su afiliación al Partido. Al mismo tiempo, es importante para ampliar nuestros vínculos con la juventud, la preparación ideológica y el reclutamiento de muchos jóvenes militantes. Por eso es importante que todos los niveles de los órganos del Partido tomen plena conciencia de su responsabilidad en el apoyo ideológico a la KNE y en el trabajo ideológico entre la juventud.

Con perseverancia, podemos y debemos seguir esforzándonos por impulsar ciertas medidas indispensables para el éxito de nuestra planificación. En concreto, podemos y debemos dar pasos adelante:

▶ En el restablecimiento de la relación de los miembros y cuadros del KKE con “Rizospastis”, en su uso efectivo en la acción ideológico-política y de masas cotidiana, superando la gran brecha actual, como indicador crucial de la capacidad de orientación político y cohesión de los Órganos.

▶ En el estudio, utilización y difusión de los artículos de la KOMEP y de las publicaciones de los análisis del Partido, de modo que acompañen de forma constante a todos los aspectos de la vida del Partido (p. ej., debates temáticos en los Órganos y las OBP).

▶ En la mejora del sistema de formación interna del Partido y de las escuelas para los simpatizantes del Partido, lo que incluye la creación de un nuevo nivel educativo de conocimientos básicos para todos los miembros de las OBP.

▶ En la intensificación del esfuerzo de formación mediante la promoción de libros de historia y literatura, y el contacto con la obra cultural progresista de todo tipo.

▶ En el seguimiento, registro y análisis del frente ideológico-político y la especificación de la lucha ideológico-política. En el debate periódico y sustantivo en los órganos de dirección para el control del avance de nuestra planificación para la mejora del trabajo ideológico, centrándonos en el aumento de la capacidad de las OBP y de todos los miembros del Partido para actuar e intervenir desde la perspectiva del Programa de nuestro Partido. 

Lo fundamental es que la aplicación de todas las medidas mencionadas se realice de forma coordinada y no de manera fragmentada, con una orientación constante hacia la mejora de la intervención cotidiana del Partido y el desarrollo integral de los cuadros.

El criterio para medir el progreso real de nuestro trabajo es si finalmente se supera la incapacidad de gran parte de nuestros miembros y cuadros, de los Comités Sectoriales y las OBP para trabajar de forma sistemática y constante con la esencia del Programa del Partido, y en qué medida se organiza y se controla el trabajo diario sobre la base de la relación dialéctica entre la teoría revolucionaria y la práctica.

LA PRINCIPAL TAREA DE TODAS LAS ORGANIZACIONES DEL PARTIDO ES LA INTERVENCIÓN ENTRE LA JUVENTUD Y EL APOYO A LA KNE

La continuidad revolucionaria del Partido en el futuro está directa y esencialmente ligada a la existencia hoy de una KNE sólida y masiva. La responsabilidad de que los miembros de la KNE y toda su organización adquieran características revolucionarias y se formen como jóvenes revolucionarios con la perspectiva de obtener el honorable título de miembro del Partido, recae en primer lugar y principalmente en el Partido. Por lo tanto, la condición y el requisito previo para que la KNE pueda constituir en la práctica la principal fuente de nuevos militantes del Partido es asumir esta responsabilidad de manera efectiva y plasmarla en medidas concretas de apoyo.

Es necesario apoyar con mayor firmeza a los órganos de dirección del Partido y a las organizaciones de base para que elaboren un plan cuyo contenido siente las bases para el desarrollo de una intervención estable y adecuada entre la juventud. Es una cuestión que hemos señalado desde hace muchos años, pero que aún no hemos resuelto en la práctica. Es decir, que el Partido asuma su responsabilidad en la intervención ideológico-política entre la juventud, que no la “delegue” en la KNE, que abra caminos con su acción que faciliten la consolidación y el desarrollo de la KNE. Esto significa que es necesario comprender en profundidad la intervención ideológica del adversario, que nuestra propia intervención debe ser consciente, adecuada, comprensible y penetrante, teniendo en cuenta la edad, la experiencia social y de clase, cómo nos dirigimos a un alumno, a un estudiante de formación profesional, a un universitario, a un joven trabajador o a una joven trabajadora.

Por ejemplo, hay que poner de relieve la relación orgánica entre el capitalismo y el fascismo, para revelar la esencia del fascismo, del racismo, del nacionalismo y del oscurantismo que crea un terreno fértil para el desarrollo de tales opiniones y la organización de los jóvenes en núcleos fascistas.

Desde este punto de vista, reviste especial importancia llevar a cabo intervenciones ideológico-políticas que pongan de relieve la perspectiva del socialismo-comunismo en frentes cruciales, como la guerra imperialista, el impacto social y económico de la Inteligencia Artificial, la respuesta a cuestiones de la construcción ideológica que resalta los derechos individuales, que hemos abordado con un retraso considerable y cuyos análisis no se utilizan tanto como deberían en todo el Partido, en la KNE y, más ampliamente, entre la juventud. O también reviste gran importancia la intervención en torno a cuestiones históricas que, como ha demostrado la experiencia, pueden contribuir a ganarse el apoyo de ciertos sectores más radicales y politizados de la juventud.

El Partido tiene la gran responsabilidad de identificar a tiempo y abrir el debate contra las teorías y métodos contemporáneos de pensamiento reaccionario que conducen a la fragmentación y al subjetivismo y que se transmiten a la juventud a través del sistema educativo y otros medios (p. ej., redes sociales), así como de señalar y combatir las correspondientes conductas sociales y políticas que se promueven como “modernas”, “progresistas”, “radicales”, aprovechando también las nuevas tecnologías que constituyen el “pretexto” del “posmodernismo”, del supuesto progresismo. Es necesario asimilar y llevar a cabo un análisis temático más profundo de cuestiones de filosofía, economía política y leyes científicas del capitalismo, en combinación con nuestras elaboraciones y la liberación y el desarrollo continuo de las fuerzas productivas en el socialismo. Este trabajo deberá realizarse de forma especial a cargo del Comité Ideológico, la Sección de Economía del Comité Central, etc.

En esta dirección debe reorientarse el trabajo, en primer lugar, de nuestras fuerzas partidistas entre los docentes, para que intervengan en el contenido de las clases con el fin de ganar a los jóvenes con las ideas comunistas, adquieran gradualmente la capacidad de orientar a las Asociaciones de Docentes, aprovechando la ampliación de nuestra influencia sindical, y iniciar una labor similar (debates temáticos con las Asociaciones de Padres) junto con los padres elegidos que son miembros del Partido. Además, es necesario  aprovechar de forma más metódica la OGE, el ESYN sobre las adicciones, la EEDYE y la PEAEA-DSE con respecto a las guerras imperialistas en curso.

La elaboración de tal intervención debe empezar por el nuevo Comité Central, con la dotación adecuada de cuadros de sus Secciones, su orientación hacia los temas correspondientes, la lucha ideológica basada en ellos, la cooperación entre ellas, así como con los correspondientes grupos centrales del Partido, con los órganos sectoriales de los docentes, las universidades e investigación y los artistas.

Entre los primeros temas que hay que debatir en el Partido, pero también en toda la KNE, se encuentran: Las posibilidades y los riesgos del uso de Internet, en particular del uso individual de las redes sociales, medios que fomentan la alienación, el narcisismo, la fragmentación del pensamiento, los estereotipos, el individualismo, la comercialización incluso el propio cuerpo humano.

El Partido debe profundizar en cuestiones de ética comunista, en las relaciones entre los dos sexos, entre padres e hijos, en cuestiones de educación comunista, y trasladarlas a la KNE. 

Se necesitan iniciativas de acción que fomenten la combatividad y la acción colectiva, el desinterés, la abnegación, la solidaridad, el enfoque de clase, pero también la creatividad, que estrechen los lazos de lucha en torno a acciones comunes, vinculadas al cultivo de la estética, la creación artística y la educación física. Hemos logrado muchas y significativas cosas con el trabajo para el Festival de la KNE —“Odigitis”—, sobre todo en el festival central, en colaboración con algunos “Centros Culturales”. Sin embargo, su acción no ha sido acogida por las organizaciones de base de la KNE, no ha sido abordada por los Órganos del Partido y de la KNE, para que la identidad comunista se manifieste como vanguardia en todos los aspectos de la vida y la acción social, en la personalidad de los y las comunistas, en cómo juzga, aprende, ve, oye, crea, reivindica, vive. Los comunistas deben estar realmente en la vanguardia en cualquier lugar; deben ser un ejemplo y un modelo a seguir, un líder popular.

La historia, la lengua y el arte pueden servir de herramientas para formar comunistas capaces de analizar la realidad y de encontrar el camino para transformarla hacia una verdadera cultura, bienestar social, el socialismo-comunismo.

Damos prioridad y continuamos con mayor determinación el esfuerzo de educar a las edades más tempranas, que está indisolublemente ligado a la acción colectiva y se opone a las normas dominantes, fomentando los valores de la clase obrera, la forma comunista de pensar, vivir y actuar.

El núcleo fundamental de nuestra intervención en las edades más tempranas es la creación y el funcionamiento de grupos —amigos del “Aeróstato Rojo”— en el barrio (por municipio o ciudad), el apoyo y la orientación de reuniones regulares y sistemáticas de niños de la misma edad con un adulto que actúe como líder del grupo, y cuyo contenido principal sean los temas y actividades propuestos en las páginas de la revista.

Aprovechamos el hecho de que familias de simpatizantes con niños pequeños reconocen la superioridad de nuestras posturas respecto al niño, se acercan a nosotros y nos siguen partiendo precisamente de ahí. 

Para ampliar esta labor, es necesario que los grupos del Partido en el ámbito de la educación se impliquen más activamente, que participen más camaradas y simpatizantes, y que mejoremos la capacidad de quienes participan. Hay que inspirar y cultivar una actitud similar entre las personas que se dedican a los niños (ya sea profesionalmente o por compromiso personal), y conocer y colaborar en este esfuerzo con otros (docentes, artistas, profesores de educación física, estudiantes de disciplinas relevantes). Que se apoyen y se multipliquen iniciativas similares a nivel del movimiento (por parte de sindicatos, asociaciones de mujeres, la EEDYE, etc.).

El conjunto de este esfuerzo puede contribuir aún más a la mejora cualitativa del funcionamiento y el contenido de la vida y la acción de las Organizaciones Estudiantiles de la KNE, especialmente en la educación secundaria, y contribuir decisivamente en el desarrollo organizativo de la KNE.

A pesar de los avances logrados, no debemos subestimar los problemas que se han puesto de manifiesto en la orientación política de la KNE, como la proporción entre afiliaciones y bajas, la débil respuesta ante los problemas de adicción —que quizá ya existían antes del reclutamiento—, la “decepción por la correlación negativa” imperante o la intervención de los miembros de la KNE limitada principalmente a cuestiones sindicales e inmediatas, en el marco de la Asociación, sobre todo en el ámbito universitario.

El apoyo a la orientación política a la KNE, por tanto, debe constituir un punto de inflexión, adquirir una expresión concreta en lo que respecta a la responsabilidad del Partido. La cuestión principal en la que debemos centrar nuestra atención es en cómo va a ayudar el Partido a las fuerzas de la KNE en sentido ideológico y político, teniendo en cuenta la gran distancia de los nuevos militantes de la KNE de los debates partidarios, su poca experiencia de clase y política, y la fuerte influencia de la contrarrevolución y de la ideología burguesa en las generaciones más jóvenes, que no tienen las mismas percepciones que las anteriores. Es decir, el Partido debe centrarse firmemente en el desarrollo de una amplia corriente de formación ideológico-política organizada en las filas de la KNE, teniendo en cuenta las necesidades actuales de la lucha ideológica y política.

Algunas cuestiones fundamentales:

 ▶ Es necesario sistematizar en mayor medida el apoyo y la orientación esencial por parte del Partido a los cuadros del mismo, a quienes se les ha encomendado la tarea de ser dirigentes en la KNE. La condición de “cuadro del Partido asignado responsabilidades en la KNE” debe ir acompañada del correspondiente apoyo del Partido, ya que en muchos casos se trata simplemente de cuadros de la KNE reclutados por el Partido, sin que ello signifique necesariamente que hayan alcanzado el nivel de madurez ideológica y política que exige la dirección de las organizaciones y órganos de la KNE. Se requieren también formas y métodos de trabajo específicos por parte de la dirección del Partido. En particular, los miembros del Partido elegidos para el Consejo Central de la KNE, y bajo la responsabilidad del Comité Central, deben ser conscientes de la responsabilidad del Partido y contribuir a su cumplimiento efectivo, mediante la colaboración correspondiente entre las fuerzas del Partido y las de la KNE. 

-Los órganos del Partido deben asegurar un seguimiento constante de los procesos internos de la KNE y prestar ayuda, ante todo en el contenido ideológico-político del debate, pero también en el esfuerzo por resolver cuestiones prácticas de apoyo al trabajo de la KNE. Lo primero que hay que resolver es la correspondencia entre OBP y OB y el seguimiento de las OB por parte del Partido. Esto por sí solo no es suficiente. Sin embargo, hay que comprender que la responsabilidad de apoyar a la OB “recae” en la propia OBP y el Comité Sectorial, y no únicamente en los camaradas que se han encargado su seguimiento. El ámbito de responsabilidad de la OB es un ámbito de responsabilidad de la propia OBP que la orienta políticamente, y así es como debe entenderse. En la medida en que esto se resuelva, se darán pasos hacia la configuración de una planificación unificada. Por supuesto, los Órganos Sectoriales desempeñan un papel especial en la configuración de este plan, así como en la responsabilidad general, sobre todo en esta fase.

▶ En cada “renovación” de cuadros hay que velar por que no se debiliten las condiciones de formación y funcionamiento de las organizaciones de base, y sobre todo su apoyo ideológico y político, debido a la inexperiencia. El apoyo del Partido para garantizar la continuidad en la dirección, transmitir la experiencia y esforzarse por inculcar constantemente los rasgos revolucionarios a los nuevos camaradas, especialmente en períodos como este, es fundamental.

Por supuesto, hay muchas otras cuestiones que debemos examinar con más detalle, sobre todo tras el Congreso, en el camino hacia el XIV Congreso de la KNE que se celebrará a finales de 2027, así como durante la preparación de la Conferencia Panhelénica sobre la Juventud o la Sesión Plenaria Ampliada del Comité Central, dependiendo de lo que decida el nuevo Comité Central.

SOBRE EL FUNCIONAMIENTO INTERNO DEL PARTIDO Y LA DIRECCIÓN CON LA MIRADA FIJADA EN LA OBP

El ajuste del funcionamiento interno y la dirección del Partido al carácter revolucionario del Partido, su Programa y sus Estatutos significa que el objetivo del funcionamiento y la dirección es organizar el trabajo de los revolucionarios conscientes, miembros del KKE, en su acción para derrocar el poder capitalista, por el socialismo-comunismo, y que, sobre la base de este criterio, se evalúe toda la vida y la acción partidista. Esto significa, a su vez, que el miembro del KKE está llamado a actuar de forma organizada y revolucionaria en condiciones no revolucionarias, a servir a los objetivos que plantea el Partido para su preparación integral ante condiciones de auge revolucionario. Para que este contenido no sea simplemente un eslogan, para que no se disperse ni se pierda en la rutina cotidiana, es imprescindible que toda la labor de dirección se esfuerce por darle importancia, por centrar su atención, para que todo el funcionamiento y la acción del Partido pongan de relieve los objetivos programáticos del Partido, de modo que impregne el trabajo cotidiano la “idea” de que hasta la más mínima cosa que hacemos hoy constituye una pequeña contribución a la lucha global, para el derrocamiento de la barbarie capitalista. Esto debe expresarse en una forma concreta de pensamiento, percepción, acción y funcionamiento de las Organizaciones del Partido, y constituir un objeto y un contenido permanente de los Órganos y de las OBP.

Para que ese espíritu impregne el funcionamiento del Partido, es necesario mantener una postura firme frente a fenómenos inaceptables de laxitud y liberalismo que son incompatibles con la organización y la acción de un partido revolucionario.

Hay que hacer frente a la concesión a formas de funcionamiento y hábitos que, en esencia, menosprecian o degradan el papel de los miembros del Partido, reduciéndolos a meros oyentes de los informes o a simples seguidores del Partido.

Hay que superar la tendencia a retroceder ante las grandes y complejas dificultades a las que se enfrentan los miembros del Partido, especialmente aquellos en edad productiva; hay que ofrecerles apoyo con criterio colectivo, basado en la opción comunista de vida y acción y en la conciencia de las dificultades y exigencias de la lucha de clases. Esto está vinculado con la preparación correspondiente de los miembros del Partido más jóvenes, de atención y orientación sustantivos para los padres y las madres comunistas jóvenes, con las correspondientes medidas ideológicas y políticas y organizativas multifacéticas en base a nuestra concepción de la familia, su evolución y sus funciones en las condiciones sociales e históricas de cada momento en lo que respecta al contenido de la responsabilidad parental.

Hay que hacer frente a prácticas burocráticas y a exigencias improductivas que no son apropiadas para una organización de revolucionarios conscientes.

Los criterios fundamentales para impulsar el trabajo de orientación política y el funcionamiento son:

▶ El aumento de la capacidad de todos los miembros del Partido para debatir con fuerzas obreras y populares más amplias, fuerzas que hemos definido en términos de clase social en el Programa del Partido, sobre la estrategia del KKE y el objetivo del socialismo - del comunismo, el camino del derrocamiento revolucionario del sistema, tanto a través de su acción en el movimiento obrero y popular como de forma independiente.

▶ La conversión de cada miembro del Partido a un militante de vanguardia en su ámbito de responsabilidad, de modo que pueda comunicarse con las masas obreras y populares más amplias con el objetivo de forjar vínculos políticos más profundos con ellas.

▶ El debate y la preparación exhaustivos para la participación e intervención de nuestras fuerzas partidistas en una lucha. No debatimos con los miembros de Partido como lo haríamos con los miembros de un sindicato, o con los miembros de una asociación agrícola, o de una asociación estudiantil. Es decir, hay que formular criterios colectivos, objetivos y acciones que dejan claro, ante todo a los miembros del Partido y de la KNE, el hecho de que la acción de vanguardia de los comunistas y comunistas en uno u otro frente de lucha, debe servir a los objetivos del Partido.

▶ El análisis exhaustivo de las conclusiones extraídas de estas luchas del movimiento obrero y popular donde jugamos un papel destacado, y lo que se deduce de ello en relación con el papel de los comunistas en dichas luchas. ¿Cómo se vinculan las luchas cotidianas por la conquista de logros desde la perspectiva de la clase obrera y las fuerzas populares con la confrontación de clases, la ruptura y el derrocamiento del sistema?  ¿Cómo se sirve a esto a través de la línea que configuramos en el movimiento obrero? ¿Cuál es el papel de los comunistas para abrir un debate más amplio de este tipo dentro de la clase trabajadora? Es decir, ¿cómo se aprovecha la experiencia adquirida a través de la participación en las luchas para abrir el debate sobre qué movimiento es necesario hoy en día, cuál debe ser la orientación de la lucha y cuáles sus condiciones, para que haya una victoria sustancial y verdadera para los trabajadores, para la satisfacción de las necesidades actuales de la clase obrera y el pueblo?

▶ La cuestión fundamental es la orientación de los órganos de dirección, de modo que el contenido del trabajo específico en las mujeres se incorpore al plan de acción para el reclutamiento y la construcción partidista, la amplia intervención ideológica y política del Partido, en la orientación política de las fuerzas del Partido en el movimiento obrero y en los movimientos de los trabajadores autónomos, de los agricultores pobres por su subsistencia, en el movimiento estudiantil y en el movimiento radical de mujeres.

▶ ¿Cómo se perciben las tareas de la lucha ideológico-política, la vigilancia y la preparación para la acción en todas las circunstancias a nivel de OBP? La OBP y cada miembro del Partido deben tener claro que tienen la responsabilidad directa de llevar a cabo la lucha ideológico-política para desligar a conciencias de trabajadores y de capas populares del adversario, para repeler el ataque del adversario, y que esta tarea no se delega a otra parte, no “se resolverá” a nivel central. Esto significa que la OBP debe ser capaz de conocer su ámbito de responsabilidad y tomar la iniciativa de llevar a cabo la lucha ideológico-política contra las fuerzas concretas que actúan en ese ámbito, no con criterios estrictamente electoralistas o de una correlación de fuerzas sindical, sino con criterios socio-clasistas. La OBP debe reconocer que en su ámbito de responsabilidad pueden “circular” opiniones y posiciones que no se cristalizan en una presencia respectiva de fuerzas políticas organizadas tal y como las conocemos, por ejemplo, en las zonas rurales influyen las opiniones nacionalistas, independientemente de si actúan de forma organizada tales fuerzas, o en el ámbito de la educación influyen las opiniones del “individualismo de derechos”, etc.   

Esta cuestión es crucial también por otra razón importante. Para comprender de forma más integral la vigilancia ideológico-política como base para el respeto inquebrantable de los principios estatutarios: Es decir, hacer frente al intento del adversario de infiltrarse, de introducirse en nuestras filas, de golpear al Partido “por dentro”. El esfuerzo por reforzar los elementos de la formación revolucionaria, la firme determinación que debe combinar el conocimiento histórico e ideológico con la acción y la postura de vida tienen que ver con la mejora de nuestro trabajo de dirección.

Este trabajo de dirección puede forjar hoy personalidades con características revolucionarias, con un estilo de vida militante, con valores, virtudes e ideales que pueden adquirirse a través de la formación comunista, en oposición al estilo de vida que cultiva el podrido sistema explotador.

Debemos contribuir a que los comunistas se desarrollen como personalidades inquebrantables, como revolucionarios que luchan y actúan abiertamente y con valentía en medio de las masas obreras y populares, siendo plenamente conscientes de que están en el punto de mira del adversario, que intentará socavarlos, golpearlos y desviarlos de los objetivos revolucionarios.

SOBRE EL ESFUERZO CONTINUO DE MEJORAR LA PROPAGANDA DEL PARTIDO

Además de las medidas destinadas a aumentar la difusión de “Rizospastis”, así como a fomentar su estudio y uso, hay que continuar e intensificar los avances positivos en la mejora del contenido del periódico, para que responda mejor a su función de orientación política, a las complejas tareas de la lucha ideológico-política y al objetivo del fortalecimiento ideológico, político y organizativo del Partido. Para que el “Rizospastis” desempeñe un papel más sustancial en la generalización de la experiencia adquirida a través de la acción de las organizaciones. El periódico debe reforzar su capacidad de  presentar de forma popularizada y más viva, y vinculada a la evolución de los desarrollos y la experiencia de las luchas, la propuesta de salida y las condiciones que se requieren para ello hoy en día, en la acción política y de masas del Partido.

Es necesario dar pasos más decididos para mejorar el funcionamiento del portal de noticias del Partido, “902.gr”. El portal contribuye de manera positiva y significativa a la difusión y comunicación oportuna sobre las posiciones del KKE, sus evaluaciones y sus intervenciones sobre los rápidos acontecimientos de los últimos años. La base para la mejora continua de la contribución del “902.gr” y de su equipo editorial, para que pueda responder a sus tareas ampliadas como medio informativo del KKE, es aumentar su alcance, usar cada vez una gama más amplia de formatos informativos, enfrentar de manera certera, directa y multifacética al adversario, y poner de relieve la acción del Partido, de la KNE, y del movimiento obrero y popular. Al mismo tiempo, sigue siendo una cuestión crucial reforzar su plantilla.

La experiencia confirma que solo el uso y la intervención colectivamente organizados del KKE y de la KNE en las redes sociales puede integrar estos medios en el trabajo de propaganda general, para destacar la intervención del Partido y contrarrestar las provocaciones y mentiras contra el KKE y sus posiciones. Reafirmamos nuestra postura a favor del uso colectivo y no individual de las redes sociales, aunque vaya a contracorriente, en contraposición a las opiniones de los burgueses y oportunistas que los consideran como “herramientas neutras”, ignorando la realidad objetiva de que están en manos de monopolios, uniones imperialistas y Estados capitalistas. Esta postura contribuyó -no dificultó- a la mejora de nuestra intervención organizada en las redes sociales, que debe continuar en el próximo periodo. El uso individual no autorizado de cuentas en las redes sociales constituye una manifestación de liberalismo organizativo.

Los problemas de uso individual que se detecten deben abordarse según las resoluciones pertinentes del Comité Central, es decir, que los miembros del Partido y de la KNE no pueden exponerse individualmente en las redes sociales, que los portavoces del Partido y de la KNE son sus cuentas oficiales, que apoyamos el uso colectivo y organizado de las cuentas en las redes sociales por parte de sindicatos y otras organizaciones de masas, para que informen sobre sus iniciativas, sus posiciones, apoyando así la insustituible organización y acción colectivas allí donde viven y trabajan los trabajadores.

SOBRE LA PROMOCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE CUADROS BAJO LA RESPONSABILIDAD DEL COMITÉ CENTRAL

La aplicación de las resoluciones del Congreso dependerá en gran medida de la competencia, la capacidad y la firmeza, ante circunstancias complejas, de todos los dirigentes, en primer lugar de los miembros del Comité Central y de los miembros de los Comités Regionales. Sin embargo, será necesario hacer un gran esfuerzo para forjar una percepción común, determinación y una organización eficaz del control y la planificación de acciones para promover la cuestión central que decidió el Congreso. El Comité Central debe estar atento y examinar la ayuda concreta que será necesario prestar.

Una cuestión crucial y de importancia estratégica para el Partido y su perspectiva es la preparación y la promoción de un gran número de cuadros obreros comprometidos. En el seno de la lucha de clases se está madurando y gestando una nueva generación de cuadros obreros que, con la ayuda y el apoyo adecuados, pueden convertirse en cuadros competentes capaces de ocupar puestos en muchos sectores del Partido. El proceso de su promoción se juzgará principalmente por la participación más directa y activa de los dirigentes sindicales en la construcción del Partido, en la organización y formación de nuevos comunistas y en la construcción de las organizaciones del Partido y de la KNE. Es la preparación más esencial para que se conviertan en dirigentes respetados del Partido. Un elemento notable, también, en su preparación es que aprendan y estudien atentamente la rica experiencia del Partido y del movimiento revolucionario, con todos sus aspectos positivos y negativos.

Para reforzar nuestra labor de orientación política se requiere también una distribución más eficaz y creativa de cuadros en los órganos de dirección, especialmente en los  Comités Regionales y los Comités Sectoriales. Una cuestión inmediata que surge es el apoyo a la distribución de responsabilidades, que fácilmente “se desvía” ante las necesidades del trabajo organizativo cotidiano. La creación de Comités Auxiliares no es un lujo, sino una gran necesidad, y su funcionamiento, su orientación integral debe garantizarse de modo estable y efectivo bajo la responsabilidad de los Burós Regionales, los Burós Sectoriales y los respectivos responsables. Su orientación y su asignación de tareas deben basarse en las prioridades generales del Partido y de las necesidades del Comité Regional y la Organización Sectorial, para que puedan reforzar su papel como órganos auxiliares que apoyan la labor de los órganos de dirección. Hay que resolver las cuestiones relativas a la distribución de cuadros, utilizando también a los que puedan tener competencias especializadas, garantizando que los responsables de estos comités auxiliares no estén sobrecargados de responsabilidades y que sean cuadros que cumplan los requisitos básicos.

El nuevo Comité Central es responsable, bajo la dirección del Buró Político, de desarrollar una percepción de orientación política unificada entre sus miembros, que tienen diferentes responsabilidades: en la dirección de órganos, en la dirección de grupos partidistas de organizaciones de masas y movimientos, en el trabajo de investigación y estudio de las Secciones. El objetivo es sobre todo superar cualquier concepción que considere que el trabajo de los cuadros es, ante todo o principalmente, de carácter organizativo —dirigente, secretario—, lo que tiene como resultado que se convierta en el único criterio para la promoción y distribución de los cuadros.

Hay que reforzar la responsabilidad individual y colectiva de cada miembro del Comité Central, a fin de garantizar una colaboración estable y efectiva entre sus miembros, así como entre los miembros del Buró Político con diferentes responsabilidades, entre los jefes de las Secciones y los Secretarios de Organizaciones Regionales, y los dirigentes de áreas de trabajo de los Buros de las Organizaciones Regionales.

Hay que superar un enfoque estrictamente formal de la rendición de cuentas y, en cambio, cultivar la cooperación esencial y la responsabilidad colectiva de todos los eslabones de arriba a abajo—, lo que incluye la estrecha cooperación entre los órganos de dirección y las Secciones del Comité Central o las Secciones y Comités Auxiliares a nivel del Comité Regional o de la Organización Sectorial.

Hay que superar la división entre los cuadros que “se encargan” de la organización del trabajo diario y los que “estudian”, interpretan, elaboran posiciones y organizan el trabajo ideológico.

Los medios para llevar a cabo la orientación anterior están definidos y decididos, y es necesario ser constantes en su aplicación y control. Dichos medios son los siguientes:

▶ Rotación en la asignación de responsabilidades.

▶ Garantizar la asistencia regular de los cuadros del Partido a las escuelas de formación del Partido, asignándoles tareas en grupos de investigación y estudio o para impartir discursos sobre temas especializados, etc.

▶ Participación más amplia de cuadros en las reuniones de los Comités Regionales, los Comité Sectoriales y también de las OBP, así como de los órganos correspondientes de la KNE.

▶ Colaboraciones entre las Secciones: reuniones con cuadros de las organizaciones, con la preparación adecuada de todos los participantes.

▶ Ampliación de los debates organizados en órganos, secciones y OBP, respectivamente de la KNE, sobre temas teóricos e ideológicos basados en artículos, bibliografía, etc., pero también el análisis de conclusiones ideológicas y políticas de una serie de luchas obreras y populares, elecciones, el contenido del trabajo especializado en las mujeres, etc.

Debemos continuar con mayor determinación el análisis de la distribución de las fuerzas del Partido, con el objetivo de facilitar la creación de núcleos del Partido en los centros de trabajo, la elaboración de políticas y orientaciones sectoriales del movimiento. Esto se aplica también al trabajo con los trabajadores autónomos. Hay que debatir más ampliamente la experiencia de dicha construcción partidista en Eubea, Oinofita, el Pireo y algunos núcleos de Ática y Tesalónica.

 

HAY QUE FORTALECER EL REAGRUPAMIENTO DEL MOVIMIENTO OBRERO- SINDICAL Y EL FOMENTO DE LA ALIANZA SOCIAL

En las condiciones actuales, en las que crece el descontento popular y aumentan las posibilidades de reforzar la masificación y la orientación de una corriente de cuestionamiento, cuyo núcleo se constituye por la influencia del Partido en la clase obrera, debemos intensificar la lucha para que este núcleo adquiera resistencia ideológico-política de clase y combatividad frente a las múltiples intervenciones del capital, frente a las fuerzas políticas burguesas y el oportunismo, frente a la línea de los intereses nacionales comunes en condiciones de guerra.

Este descontento se ha desarrollado y sigue desarrollándose sobre el terreno de las rupturas creadas por la pandemia y su gestión, los desastres naturales y el papel del Estado burgués en ellos, la política criminal que condujo al crimen ferroviario de Tempe y a su encubrimiento, en el terreno de la agudización de las rivalidades imperialistas y de las consecuencias de la lucha por la supremacía en el sistema imperialista y de la implicación griega. Se ha desarrollado en condiciones de intensificación de la explotación, de agudización de todos los problemas y de los crímenes patronales, en un contexto de presiones inflacionistas y de carestía, y de consecuencias negativas cada vez más evidentes para la vida de los trabajadores derivadas de la “consolidación” de las opciones estratégicas del capital, de la UE y de la PAC para los agricultores, que fueron aplicadas por sucesivos gobiernos burgueses. Se ha visto alimentado por la experiencia negativa para el pueblo, especialmente de la década anterior, y por las expectativas frustradas.

Sin embargo, el descontento de los trabajadores y el pueblo sigue siendo superficial y limitado desde el punto de vista político. Como resultado, el sistema político burgués, con los medios a su alcance para atrapar y manipular el descontento popular, intenta intensificar las presiones para adaptarse a la correlación negativa.

En estas condiciones de intensificación del debate ideológico-político dentro de la clase obrera y las capas populares aliadas, la competencia de todos los miembros y cuadros del Partido se juzga por su capacidad de intensificar su intervención ideológica y política mediante la promoción de nuestra elaboración programática, la consignas y las acciones correspondientes, y la extracción de conclusiones de la experiencia de las luchas de clase. Solo así podrán lograr liberar a las fuerzas obreras y populares de la influencia de la ideología burguesa dominante y de sus portavoces, crear las condiciones para la movilización de las fuerzas obreras y populares en torno al Programa del KKE y para su lucha en una dirección antimonopolista y anticapitalista. Del mismo modo, cada organización del Partido debe convertirse en una célula y un instrumento de la realización de estas tareas.

Desde este punto de vista, hacemos hincapié en las tareas de intervención del Partido en el movimiento obrero y en los movimientos de las fuerzas sociales aliadas de la clase trabajadora. A pesar de los avances logrados desde el XXI Congreso, la situación se asemeja a “arenas movedizas”. Nuestra intervención debe adquirir la profundidad ideológica y política necesaria para consolidar los avances positivos que hemos logrado y hacer frente al riesgo de retroceso ante la enorme presión que se ejercerá objetivamente en los próximos años en el marco de la economía de guerra y los preparativos bélicos, y dado el reagrupamiento de las fuerzas políticas burguesas, especialmente de la socialdemocracia. 

Hoy en día, para que se produzca este salto necesario e imperativo en nuestra intervención en el movimiento obrero sindical, se requieren ciertas condiciones imprescindibles. En concreto, se requiere:

▶ Garantizar una percepción unificada de que, en el proceso de reagrupamiento del movimiento obrero sindical, interactúan el trabajo con el Programa del Partido dentro del movimiento y el esfuerzo sistemático por elevar el nivel de afiliación a los sindicatos, cambiar la correlación de fuerzas en su interior y aumentar la participación de sus miembros en las luchas, reforzando la orientación anticapitalista de la lucha. Es necesario promover de forma conjunta todos los objetivos anteriores, que constituyen también las condiciones previas para el reagrupamiento.

▶ El trabajo ideológico, político y organizativo independiente de todos los comunistas dentro de la clase obrera y de su movimiento sindical, basado en el Programa y en otras elaboraciones nuestras.

▶ El trabajo organizado y planificado, con la correspondiente distribución de fuerzas, para mejorar la construcción del Partido, principalmente en los centros de trabajo y en los sectores específicos de los trabajadores más jóvenes y las mujeres.

▶ La elaboración y concreción de los marcos de lucha y la acción combativa de vanguardia en torno a los problemas de los trabajadores.

▶ El esfuerzo simultáneo y continuo por aglutinar a sectores más amplios de trabajadores en torno al Partido y a la KNE, para ampliar esa parte de la gente que actúa como vanguardia en la lucha ideológica, política y de masas, y que se prepara para desempeñar un papel de liderazgo en las luchas de la clase obrera y del movimiento sindical.

Para que el sindicalista comunista sea un líder de vanguardia y un organizador de masas, es imprescindible que actúe como líder de vanguardia con nuestras ideas dentro del movimiento obrero sindical, que ilumine a fuerzas más amplias sobre la necesidad y la vigencia de derrocar el sistema de injusticia y explotación de clase, del capitalismo, y sobre la superioridad y la actualidad del socialismo.

En el Programa del Partido se determina que la agrupación de la mayoría de la clase obrera al lado del KKE y la atracción de sectores de vanguardia de las capas populares pasará por diversas fases. El movimiento obrero, los movimientos de los trabajadores autónomos en las ciudades y de los campesinos pobres que luchan por su subsistencia, y la forma de expresión de su alianza con objetivos antimonopolistas, junto con la acción de vanguardia de las fuerzas del KKE, en condiciones no revolucionarias, constituyen el germen para la configuración del frente revolucionario obrero-popular en condiciones revolucionarias. Las masas obreras y populares, a través de la experiencia de su participación en la organización de la lucha en dirección de confrontación con la estrategia del capital, se convencerán de la necesidad de que su organización y su confrontación adquieran un carácter global y adopten todas las formas de conflicto con la dominación económica y política del capital.

Una comprensión más profunda y dialéctica de todos los factores que, en su conjunto, deben contribuir a elevar la conciencia y la organización de la clase obrera y de las fuerzas populares (la experiencia colectiva del movimiento obrero y sindical, la relación indisoluble entre la acción política ideológica y el desarrollo de movilizaciones de lucha por los derechos e intereses de los trabajadores) constituyen criterios básicos para examinar y evaluar nuestra intervención, pero también un criterio de madurez y resistencia ante los giros de la lucha de clases.

Hay que comprender de forma más integral el papel específico e insustituible de liderazgo del Partido como vanguardia de la clase obrera. Hay que comprender y tener en cuenta que el movimiento sindical es un nivel inferior de organización de la clase obrera en cuyas filas actúan e intervienen todas las demás fuerzas políticas, el Estado y la patronal. Por lo tanto, el proceso de radicalización y emancipación de la clase obrera es un proceso más exigente, que depende de muchos factores que elevan las exigencias de la intervención del Partido. 

Los y las comunistas, trabajando a fondo entre las masas obreras y populares que se lanzan a la lucha por sus derechos, tomando la iniciativa en cada problema popular, deben contribuir conscientemente a vincular la lucha económica con la lucha política. Se debe comprender que este proceso no se lleva a cabo ni “de una sola vez”, ni a base de consignas. Es una combinación de intervención ideológica, política, de masas y organizativa antes del desarrollo, durante y después de una lucha.

Requiere un análisis y especificación de las reivindicaciones y demandas en cada centro de trabajo, en cada sector, que puedan convertirse en eslabones para el desarrollo de la lucha colectiva, en combinación con el esfuerzo sistemático por configurar marcos de lucha integrales, la creación de frentes de lucha que contribuyan a unificar la lucha de amplios sectores de los trabajadores en una dirección anticapitalista y antimonopolista. Requiere una intensificación de las reivindicaciones, que deben estar impregnadas de contenido de confrontación política con los gobiernos, la patronal y los verdaderos responsables, para iluminar el camino de la lucha por la solución de los problemas, por la satisfacción de sus derechos, que está indisolublemente vinculado con el camino de derrocamiento del sistema.

Solo por este camino los propios trabajadores pueden tomar las riendas, poner obstáculos a la burguesía, lograr ciertas conquistas, reconocer la necesidad de la lucha por el poder obrero, que debe desarrollarse y adquirir características masivas, incluso en condiciones de una confrontación muy aguda en el seno del movimiento sindical, desarrollando nuestro propio plan para la confrontación continua con las demás fuerzas políticas y sindicales que intentarán limitar la lucha en una dirección reformista y en base a una mentalidad gremial.

El hecho de que haya crecido la estima y la confianza hacia el Partido por parte de un sector más amplio de trabajadores y dentro de las filas del movimiento sindical constituye la base de todo este esfuerzo.

El aumento del prestigio del Partido y los resultados de nuestra acción en el movimiento obrero y sindical se reflejaron también en las elecciones de grandes sindicatos, Centros Laborales y Federaciones tanto en el sector público como en el sector privado (14 federaciones, 22 Centros Laborales, ADEDY, DOE, etc.), en el aumento de los sindicatos que se aglutinan en torno al PAME y participan activamente en las movilizaciones de las organizaciones obreras que forman parte de él.

Debemos esforzarnos para que la importante contribución del KKE a la configuración de una corriente de cuestionamiento de la política dominante, a través de su postura en todos los frentes principales y su acción dentro del movimiento, adquiera características más profundas y estables.

La cuestión clave en el próximo periodo es hacer frente al plan burgués que se está llevando a cabo, impulsado por el PASOK. Su objetivo es que las fuerzas del PASOK se enfrenten más decisivamente a las fuerzas del KKE en Ática, lo que tiene un peso especial a nivel nacional. El plan incluye también otras regiones en las que se ha registrado un aumento de la fuerza del Partido. Con su implementación pretenden revertir la situación, frenar la tendencia creciente y más profunda de los trabajadores que unen sus fuerzas con el Partido, que adquiere características concretas dentro del movimiento ganando con nuestra parte a sindicalistas elegidos y con la participación en nuestras listas, la acción conjunta de representantes elegidos en direcciones y de sindicatos con el PAME.

En el próximo período se intensificarán las intervenciones del Estado, del capital y de sus partidos en esta dirección en varios frentes, en los que hay que prestar ayuda ideológica y política a nuestras fuerzas y a su intervención masiva. Un ejemplo de este tipo de esfuerzo del adversario es el intento de presentar al movimiento obrero y sindical como “socio social”, “interlocutor” en la lógica de la “conciliación de intereses”. En esta línea se inscribe también el “acuerdo social” entre el Gobierno, la patronal y la GSEE, que fomenta la línea del “interés nacional”, la “paz social” y la colaboración de clases, que se expresan con ideas como “estamos todos en el mismo barco”, especialmente en condiciones de preparación para la guerra y ante una posible crisis económica.

Los procesos que se desarrollan en el contexto de los acontecimientos generales desencadenados por la postura de la GSEE respecto a la “ley promovida por Kerameos”, las repercusiones del “acuerdo social” sobre los convenios colectivos, así como el impacto de nuestra propia intervención, crean posibilidades para liberar a fuerzas de la influencia del sindicalismo patronal y gubernamental a través de la confrontación constante con sus direcciones.

En este contexto, debemos dar prioridad al trabajo con el marco elaborado por el PAME, y más concretamente al análisis específico por centro de trabajo y sector, trabajando con el objetivo de fortalecer el polo de clase en el movimiento obrero y sindical. Solo así se puede abrir el camino para la formación de un movimiento único coordinado a nivel nacional que se exprese en posiciones y reivindicaciones comunes que respondan a las necesidades contemporáneas de los trabajadores, en contra de la línea del compromiso y asimilación del movimiento.

Esta labor contribuye a fortalecer y ampliar los lazos del Partido con la clase obrera, que se pondrán a prueba aún más duramente en un contexto en el que la economía de guerra y la nueva crisis capitalista van acompañadas del autoritarismo, la represión e intimidación patronal, con la persecución de los trabajadores pioneros y con el intento de prohibir la acción política y sindical.

Destacamos los siguientes elementos a partir de nuestras conclusiones:

En primer lugar, la importancia de contar con fuerzas organizadas en los centros de trabajo como condición básica para nuestra intervención, para el desarrollo de luchas y para influir en los trabajadores en base a nuestra política.

En segundo lugar, el esfuerzo de orientación política para concretar la lucha en base también al estudio de cada centro de trabajo.

En tercer lugar, la necesidad de que esta lucha impregne la configuración de los marcos de lucha, como condición para el reagrupamiento del movimiento obrero.

La batalla por el reagrupamiento se decidirá en las principales áreas industriales, en las zonas industriales, en los sectores que priorizamos, pero también en sectores críticos en los que el Partido y los sindicatos tienen una presencia débil, en la energía, la informática, el transporte, en sectores industriales como el alimentario, de medicamentos, la industria química, la industria de procesamiento de comida preparada y los servicios de restauración, en los supermercados y las grandes cadenas comerciales, en el almacenamiento y la logística, y en la sanidad privada.

Nuestro objetivo principal debe ser organizar a los trabajadores en función del centro de trabajo, como requisito previo fundamental para fortalecer la organización sectorial, la unidad y la acción conjunta de los trabajadores a nivel regional y sectorial. La experiencia confirma que la participación de los trabajadores, la acción colectiva, el debate y la toma de decisiones en los centros de trabajo, junto con un marco de lucha bien elaborado, es lo que ha llevado al aumento de la afiliación y la participación de los trabajadores en los sindicatos de empresa y sectoriales, la continuidad de la lucha y la configuración de focos de resistencia.

 

Sobre nuestro trabajo entre los inmigrantes

 

El Partido tiene una gran responsabilidad de dirigir un trabajo ideológico más profundo para comprender el fenómeno migratorio y contrarrestar las construcciones ideológicas burguesas, el veneno racista y la xenofobia. Debe hacer frente a la cruel barbarie que se ejerce contra las víctimas de la guerra y la indigencia, y para impulsar las luchas de los trabajadores griegos junto con los migrantes y los refugiados.

Se necesita un frente fuerte contra el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE, contra la intensificación de la represión y el autoritarismo contra migrantes y refugiados, como con la ley racista e inhumana del gobierno de ND para el encarcelamiento de migrantes, y los planes bárbaros de los llamados “centros de retorno” en países africanos.

Al mismo tiempo, el intento de promover acuerdos transnacionales de tráfico de personas para garantizar mano de obra barata en diversos sectores nos plantea nuevas tareas desde el momento en que estas personas acceden al mercado laboral, en contraposición a los planes del capital de reducir aún más el precio de la mano de obra en su conjunto. Es necesario garantizar la orientación adecuada en el movimiento obrero, concretando el marco de lucha (por ejemplo, en torno a la documentación, los derechos laborales y de seguridad social, las condiciones de vida dignas, el aprendizaje de la lengua griega, etc.). Debemos trabajar más sistemáticamente para aumentar la participación de los inmigrantes en los sindicatos y las organizaciones del movimiento popular, su formación como dirigentes sindicales, y la promoción de nuevas formas de organización en el movimiento obrero y popular para los inmigrantes y refugiados, como la ampliación del funcionamiento de los centros de culturales para trabajadores griegos e inmigrantes. Al mismo tiempo, debemos fortalecer el trabajo independiente con el Programa del Partido.

Debemos desarrollar un plan de intervención más concreto e integral en la juventud, a través de la acción de la KNE en los lugares donde se reúnen los jóvenes inmigrantes, así como en los jóvenes inmigrantes de segunda generación, con una orientación específica en determinadas zonas, en escuelas con una inmensa mayoría de alumnos inmigrantes, etc.

 

 

En concreto sobre la promoción de la alianza social en dirección anticapitalista y antimonopolista

 

Se han dado pasos para reconocer que la Alianza Social no es simplemente una coordinación de diversas organizaciones, creada para facilitar el auge del movimiento, sino una alianza de fuerzas sociales destinada a derrocar el capitalismo y construir el socialismo-comunismo.

La causa de la Alianza Social avanza en la lucha por los grandes problemas sociales, con el objetivo de abordar el conjunto de las necesidades contemporáneas, que objetivamente puede sentar las bases también para la acción conjunta entre posibles fuerzas sociales aliadas. Esto ha quedado confirmado por grandes frentes de lucha que adquirieron una dimensión nacional, como el del crimen de Tempe, la lucha contra la guerra imperialista, la lucha por la protección de la salud pública, la lucha para confrontar las consecuencias de los desastres naturales a gran escala, pero también con el frente contra las subastas y los desahucios de viviendas populares, etc.

Por eso es muy importante mejorar nuestra capacidad para abordar y promover la lucha anticapitalista y antimonopolista dentro del movimiento durante la preparación, el curso y al final de un ciclo de luchas, pensando en los próximos pasos, en base al funcionamiento colectivo de los órganos del movimiento, de las juntas directivas y de las asambleas generales, bajo la responsabilidad de los órganos de dirección y de los grupos de Partido.

Con esta orientación trabajan las comunistas y los comunistas a través de la actividad de todas las organizaciones, con el movimiento obrero y sindical a la vanguardia, para el desarrollo de un movimiento único coordinado a nivel nacional, donde la acción conjunta se expresará principalmente en los objetivos, las reivindicaciones y la solidaridad.

Estamos adquiriendo una nueva y importante experiencia a partir del estallido agrario, caracterizado por la participación masiva en los bloqueos de los agricultores y en las acciones que decide la Comité Panhelénico de Bloqueos (PEM), pero también por la intervención del movimiento obrero y sindical en sentido de adoptar y apoyar las reivindicaciones de los agricultores. Esto se ha plasmado en el lema “barato en el campo, caro en la estantería, para las ganancias de los capitalistas”, en la elaboración de marcos para la organización de huelgas y manifestaciones, utilizando también el contenido de la confrontación con el “presupuesto de guerra y pobreza”. Se trata de un legado importante en el esfuerzo por orientar la lucha desde el propio movimiento obrero y sindical contra el conjunto de la política antipopular.

Una vez más, se ha confirmado que el eslabón clave que puede unir esta lucha son los Centros Laborales y los grandes sindicatos del sector público y privado en las provincias. Esto lo ha confirmado la experiencia adquirida con las movilizaciones agrarias: el cambio en la correlación de fuerzas en los Centros Laborales y en las Federaciones, el cambio en la correlación de fuerzas en el sector público, que contribuyó a la decisión del Congreso de la ADEDY de convocar una huelga por el presupuesto estatal y apoyar a los bloqueos agrícolas; todo ello desempeñó un papel decisivo en la configuración de una acción conjunta de la clase obrero con las capas aliadas. Los pasos más eficaces se dieron en Tesalia, donde se intensificó una lucha de huelga en toda la región, centrada contra el presupuesto del gobierno, la UE y, en general, contra la estrategia del capital. A esta lucha se sumaron, además de los bloqueos de los agricultores, otros sectores del movimiento: trabajadores autónomos, estudiantes universitarios y de secundaria, y mujeres.

Esta orientación del trabajo debe consolidarse permanentemente, sobre todo en los Centros Laborales donde tenemos la mayoría, en las Federaciones con mayor influencia (por ejemplo, de trabajadores en la construcción, de la alimentación y las bebidas, en el comercio), en sectores de las capas populares correspondientes, en los sindicatos que se aglutinan en el PAME, para ampliar el contacto con organizaciones del movimiento popular (agricultores, trabajadores autónomos, estudiantes), con contenido, formas y marcos de lucha bien pensados que pongan de relieve las causas y la perspectiva. A esto contribuyen las acciones conjuntas más limitadas a nivel de ciudad o de prefectura sobre los problemas acuciantes que sufre nuestro pueblo.

Los principales frentes de lucha que hemos abierto en el último período y que siguen siendo un eslabón para la coordinación y la agrupación de organizaciones de masas y de fuerzas populares más amplias son:

▶ La defensa de los ingresos de los trabajadores y el pueblo, de las medidas de salud y seguridad en los centros de trabajo, la lucha contra la carestía, el expolio fiscal y los impuestos abusivos, en contra de las directrices de la UE, de los gobiernos y del capital para recortar el gasto social ante la transición a una economía de guerra.

▶ La lucha contra la implicación de nuestro país en las guerras imperialistas y las consecuencias de su participación en los planes de UE-OTAN.

▶ La lucha por unos servicios de salud mejorados, exclusivamente públicos y gratuitos, que abarquen tanto la atención primaria como la secundaria, de protección integral de la infancia, de apoyo a una vida digna para las personas mayores y las personas con discapacidad, y para quienes padecen enfermedades crónicas.

▶ La lucha por una escuela y una universidad exclusivamente públicas y gratuitas, que se centra en el contenido de los estudios, las cuestiones de infraestructura y la lucha contra las barreras de clase en la educación.

▶ La defensa del derecho a la vivienda, a una vivienda asequible y de calidad bajo la responsabilidad del Estado, contra las subastas y los desahucios, y los alquileres inasequibles.

▶ Las medidas de protección contra inundaciones, incendios y terremotos, para proteger la vida humana.

▶ La lucha por el tiempo libre de los trabajadores, la cultura, el deporte, el ocio, las vacaciones, etc.

 

Sobre la intervención del Partido en los campesinos pobres

 

La experiencia de las recientes movilizaciones agrícolas confirma algunas conclusiones fundamentales sobre la intervención del Partido:

  1. La importancia de evaluar a tiempo el estado de ánimo de los agricultores ante los problemas acumulados y agudos. La fuente de esta evaluación son las fuerzas partidistas —tanto las organizadas como las que colaboran—, sobre todo los sindicalistas agrícolas, su relación con fuerzas agrarias más amplias, sobre todo a través de procesos del movimiento organizado, como asambleas, reuniones, etc., de las Asociaciones y Federaciones de agricultores, y su agrupación a nivel nacional en forma de la PEM.
  2. La puesta en marcha de iniciativas bien planificadas para expresar el espíritu militante, la aceptación de esas iniciativas y la organización de movilizaciones programadas como parte del diseño y las decisiones de los procesos del movimiento agrario organizado.
  3. La elaboración de un marco de lucha que, por un lado, ponga de relieve los problemas comunes y las reivindicaciones comunes de los distintos sectores de los campesinos (agricultores, ganaderos, apicultores, pescadores o incluso de diferentes sectores de los agricultores según el cultivo o la zona), y, por otro, eleva el problema particular a un plano más general.

Este proceso requiere apoyo científico por parte del grupo partidista, la formación de los campesinos sindicalistas comunistas y una interacción constante entre el pensamiento y el análisis comunistas y la experiencia de las fuerzas agrícolas descontentas y potencialmente militantes.   

Un marco de lucha bien elaborado es un requisito previo para la unificación del movimiento. Su orientación antimonopolista le permite enfrentar el intento de limitar la lucha a una estrecha “línea antigubernamental”, y hacer frente a la intervención de fuerzas de la producción agrícola organizada de forma capitalista, que en ciertas circunstancias pueden entrar en conflicto con el gobierno.

La configuración y el apoyo del marco de lucha, así como su promoción mediante acciones militantes, requieren una lucha ideológica y política cada vez más elaborada dentro del movimiento, dado que las masas campesinas descontentas —al igual que las obreras— luchan sin comprender del todo las causas sociales, económicas y políticas más profundas de sus problemas. Cuanto más generalizado se vuelve el descontento entre el pueblo y los campesinos, más intensa se vuelve la difusión de reivindicaciones vinculadas a ilusiones políticas engañosas, por ejemplo, la búsqueda de apoyo político a la producción agrícola nacional dentro de la UE mediante una revisión de la PAC, para una “negociación nacional” dentro de las alianzas imperialistas de la OTAN y la UE en beneficio de la producción industrial y agrícola nacional, con la supuesta “salvación de los trabajadores autónomos”, etc.

Llevar a cabo con éxito, y, en la medida de lo posible, con el mayor alcance, el debate ideológico-político a través de las estructuras y los procesos del movimiento requiere una rica intervención ideológica y política, bien elaborada y sustantiva de parte del Partido. Para ello, es necesaria la participación de fuerzas más amplias del Partido y de la KNE, y no solo los campesinos comunistas, donde nuestras fuerzas siguen siendo limitadas.

Un aspecto importante de la experiencia de los campesinos ha sido la solidaridad práctica del Partido y la KNE, con todos los medios a su alcance; lo mismo vale para el movimiento obrero y sindical con orientación de clase. Esta experiencia positiva puede y debe extenderse a toda Grecia, a todas las zonas rurales, para que se consolide y se convierta en el germen de una verdadera Alianza Social entre la clase obrera, los campesinos pobres y los sectores populares de los trabajadores autónomos de las ciudades.

Parte de la intensificación de las luchas consiste también en dar pasos hacia la toma de conciencia de los callejones sin salida del capitalismo, en la comprensión de la necesidad y las condiciones previas de un conflicto de clase y popular para derrocar la propiedad y el poder capitalistas, y para establecer el poder obrero con el apoyo de los campesinos pobres. Debe debatirse y entenderse más ampliamente que el apoyo estatal a los productores agrícolas requiere una planificación científica estatal de los medios de producción socializados, que la liberación del productor agrícola de la opresión del industrial, del comerciante, del banco, pasa también por la abolición de la compraventa de la tierra. Debe quedar claro que “para que el agricultor no abandone la tierra “suya” que la utiliza como medio de producción” es necesario que exista un Estado socialista, que garantice infraestructuras de protección contra los desastres naturales, que introduzca nuevas tecnologías, maquinaria y una organización que proteja al productor y la producción, eleve el nivel de vida, aumente su tiempo libre, enriquezca sus intereses y dé rienda suelta a la búsqueda de una acción y una vida multifacéticas. Esto presupone también otro tipo de organización cooperativa que funciones como complemento de las grandes unidades agrícolas y ganaderas organizadas de forma socialista, directamente vinculadas a la industria socialista y al comercio estatal.

En definitiva, nuestra labor de esclarecimiento entre los agricultores debe ayudarles superar el miedo a la abolición de la propiedad capitalista y a comprender las ventajas de la propiedad socialista, incluso en lo que respecta a la tierra. Solo sobre esta base se puede construir una relación de lucha con las fuerzas campesinas, en contraposición y lejos de falsas ilusiones de cambiar la política gubernamental con el apoyo político de otros partidos burgueses, lejos de la búsqueda de una “mejor” PAC, supuestamente en interés del agricultor, ganadero, apicultor o pescador individual.

 

Sobre la intervención del partido en el movimiento de los trabajadores autónomos de las ciudades

 

El trabajo del Partido entre los trabajadores autónomos y profesionales de las ciudades debe abordar importantes debilidades subjetivas relacionadas con:

▶ La falta de organización sindical de las fuerzas que se alinean políticamente con el Partido, para las que las OBP no desarrollan un trabajo concreto para integrarlas en el movimiento sindical.

▶ La falta de asignación de tareas a los miembros del Partido que son trabajadores autónomos para el trabajo sindical específico entre los trabajadores autónomos, así como para el trabajo ideológico-político especializado, mientras que a menudo se les asignan otras tareas del trabajo general.

▶ La falta de atención de los dirigentes en lo que concierne la capacitación y especialización de los cuadros dirigentes en el trabajo con los  trabajadores autónomos y, por extensión, la falta de comités auxiliares en los órganos y la incapacidad de organizar adecuadamente grupos partidistas respecto a las organizaciones de los trabajadores autónomos.

Debemos hacer frente a la debilidad de todos los sectores de los trabajadores autónomos de comprender las consecuencias de la estrategia capitalista, a la que han servido todos los partidos burgueses, con ajustes en situaciones críticas, como por ejemplo la pandemia. Sobre todo, debemos abordar la falta de una adaptación específica de la intervención del Partido hasta las OBP.

La recuperación, aunque sea coyuntural, genera expectativas y desvía la atención de la necesidad de una participación activa en la acción sindical. Al mismo tiempo, sin embargo, no ofrece una calidad de vida con tiempo libre ni una disposición para la acción social en general.

De todo esto se desprende que la conexión del trabajo ideológico-político con los trabajadores autónomos debe basarse en sus características contradictorias y persistentes, como la falta de tiempo libre, la inseguridad constante, la dependencia (a través de créditos, etc.) de los monopolios, la deuda con las autoridades fiscales y la Seguridad Social, y la dificultad para adaptarse a los mecanismos de control tecnológico del sistema tributario modernizado.

El trabajo ideológico-político no puede ser genérico. Debe tener en cuenta las condiciones específicas en cada sector, en los que existen grandes diferencias en cuanto a la forma en que experimentan la presión de los monopolios y las grandes empresas capitalistas, así como en cómo perciben nuestras posiciones los trabajadores autónomos y los científicos. Para poder intervenir en base a nuestro Programa, es necesario vincular de forma coherente los problemas de los trabajadores autónomos con las leyes científicas de la economía socialista como única alternativa frente a la economía capitalista.

 

Sobre la actuación de las comunistas en el movimiento radical de mujeres (OGE)

 

Desde el 21.º Congreso se han dado pasos en la participación de las comunistas en el movimiento radical de mujeres. Los órganos de dirección se han orientado hacia el refuerzo de la participación de las mujeres miembros del Partido, sobre todo gracias a que las comunistas han comprendido mejor el carácter de la OGE.

Se han dado algunos pasos en el crecimiento de la participación de mujeres de posición y procedencia obrero-popular en sus Asociaciones y Grupos, así como en la formación de nuevos Grupos de la OGE. Al mismo tiempo, sin embargo, también se aumentan las exigencias para que aumente la capacidad de las mujeres miembros del Partido de trabajar con masas más amplias de mujeres de la clase obrera y de capas populares, que no participan en los sindicatos ni en sus asociaciones. La participación esencial de las comunistas en toda la actividad de las Asociaciones y Grupos de Mujeres de la OGE —y no solo la participación formal en las elecciones para los consejos directivos— es una condición previa para atraer al movimiento a nuevas fuerzas de mujeres.

Se ha confirmado que todo esto está vinculado al apoyo de parte de los órganos de dirección de los grupos partidistas de las Asociaciones de Mujeres de la OGE, para que puedan responder a las condiciones de desarrollo contradictorio de la participación de las mujeres en el trabajo social, la eliminación de ciertas desigualdades y, al mismo tiempo, la aparición de nuevas desigualdades o incluso de necesidades particulares. Al mismo tiempo, hay que profundizar en el debate sobre las posiciones en materia de igualdad de las mujeres, para que se conviertan en una fuerza de acción reivindicativa en torno a los problemas de las mujeres, que se dirija a nuevas fuerzas, las agrupe y las motive a la lucha.

La actitud de las comunistas debe garantizar el funcionamiento regular y eficaz de los consejos directivos de las asociaciones y grupos de la OGE, así como unas asambleas generales animadas. Se necesita un espíritu creativo por parte de las comunistas para superar las dificultades que se encuentran en las reuniones de los consejos directivos, como consecuencia de las condiciones actuales de trabajo y de vida de las mujeres, con horarios flexibles y desordenados y con la responsabilidad del cuidado de los hijos recayendo sobre las madres jóvenes. Se requiere confianza en las propuestas e iniciativas, junto con la delegación de responsabilidades en todos los miembros de los consejos directivos de las asociaciones y grupos.

La experiencia demuestra que hay que animar a las mujeres que se agrupan a expresar sus dudas, reflexiones, preocupaciones y propuestas, para que se desarrolle el debate contra las concepciones burguesas y pequeñoburguesas actuales sobre la cuestión de las mujeres y el movimiento feminista, para que se tome conciencia de las reivindicaciones y demandas radicales, y se decidan las iniciativas de lucha y las intervenciones multiformes que ampliarán los lazos con las mujeres de las capas populares.

Creemos que la acción conjunta de la OGE con las organizaciones de la Alianza Social del movimiento obrero y sindical, del sector agrícola, de los trabajadores autónomos, estudiantiles y otros movimientos, debe ser más sustantiva, para que contribuya a reforzar el carácter de masas de las manifestaciones y las formas de lucha, así como a un mejor conocimiento de los problemas comunes y sus causas.

SOBRE LA INTERVENCIÓN DEL PARTIDO EN ÁREAS CRÍTICAS

En la Educación

 

Las fuerzas del Partido y de la KNE intervienen en el ámbito de la Educación con una acción multiforme y de vanguardia. Revelan con argumentos las causas de clase de los problemas, las necesidades actuales y las posibilidades que surgen del desarrollo de la ciencia Luchan contra las corrientes filosóficas y construcciones ideológicas burguesas antiguas y modernas, organizan y agrupan a fuerzas populares y juveniles más amplias hacia una ruptura con las decisiones gubernamentales de cada momento, para poner obstáculos y lograr conquistas que puedan reforzar la confianza en la fuerza de la lucha del pueblo y de los jóvenes.

En el próximo periodo, la tarea principal del Partido y de la KNE en el ámbito de la Educación es abrir en todos los niveles el debate y la acción en base a la unidad entre educación, economía, sociedad e ideología, es decir, en base a la estrategia del Partido.

Seguimos adelante, organizamos y consolidamos nuestra intervención valiosa y diversa, centrada en la escuela, las clases y las demás actividades que se llevan a cabo en ella. Mejoramos el apoyo integral de orientación política y la cooperación entre las Secciones, con énfasis especial en los docentes y en las fuerzas estudiantiles de la KNE.     

Contribuimos de forma más decidida para que, en todas las OBP y los OB de las universidades, se lleve a cabo una intervención elevada, basada en la formación marxista, la capacidad de seguir la materia cursada y desarrollar el pensamiento crítico. Nuestro plan integral debe incluir el plan de estudios, la intervención en la materia académica, la formación de una base de conocimientos para desarrollar un pensamiento crítico, la vinculación de la acción en torno a los derechos laborales y profesionales, y la configuración de criterios sobre el papel del científico.

 

En materia de salud

 

El KKE sitúa en el centro de su acción las cuestiones relacionadas con la salud del pueblo como un frente de lucha que refuerza las características de la Alianza Social entre los profesionales de la salud, los trabajadores de sectores críticos del sector público y privado, los trabajadores autónomos, la juventud y las mujeres de posición o procedencia obrero-popular.

La respuesta, para aprovechar las posibilidades que ofrece la ciencia hoy en día y para que la gente viva más tiempo y mejor, está en derrocar el capitalismo, en la lucha por una nueva organización socialista de la sociedad y la economía, donde los productores directos de la riqueza social disfruten de los resultados de los avances en la ciencia médica y la investigación.

La ciencia y la tecnología pueden ofrecer hoy mucho al pueblo: prevención de enfermedades, longevidad, mejor calidad de vida. Sin embargo, los logros científicos no se aprovechan a favor de la prevención y la atención y rehabilitación gratuitas, sino a favor de la rentabilidad de unos pocos, lo que intensifica aún más la explotación de la fuerza de trabajo, con el objetivo de superar los límites biológicos del cuerpo humano. El KKE lucha por la organización socialista del sistema de Salud en el que:

 

▶ La Salud es un derecho social y no una mercancía.

▶ El conocimiento científico se utilice centralmente, con planificación, para satisfacer las necesidades populares.

▶ Los medicamentos, la investigación, las estructuras de atención primaria, secundaria y terciaria, y la prevención, forman parte de un sistema de Salud y Bienestar unificado, exclusivamente público , basado en la propiedad social de los medios de producción, es decir, en el marco del poder obrero.

▶ Los trabajadores no se tratan como coste, sino como los creadores de riqueza que está en su derecho disfrutar de sus vidas y salud así como de sus familias.

 

Sobre el medio ambiente y la protección civil

 

La política burguesa en materia de medio ambiente avanza hacia la aplicación de las directrices de la UE para la “transición verde”, con ejes principales: garantizar la rentabilidad de las nuevas “inversiones verdes” y seguir con la mercantilización (por ejemplo, del agua, los residuos, los bosques), la evaluación y gestión de riesgos según el principio de coste-beneficio para el capital y su Estado, y la promoción generalizada de proyectos de regeneración urbana para satisfacer las necesidades del capital, mientras que también destaca la integración de la Protección Civil en el marco de la economía de guerra (centrando en la resiliencia de la OTAN). La política estatal se centra también en aprovechar la llamada crisis climática y la escasez de agua para sacar adelante sus planes, y recurre especialmente a la “responsabilidad individual” como herramienta de mercantilización y privatización indirectas, pero también como herramienta ideológica.

Nuestra intervención, a diferencia de los enfoques de otras fuerzas en materia medioambiental —que abordan el medio ambiente y su destrucción de forma más limitada y fragmentaria—, se centra en poner de relieve las causas reales que originan y agravan los problemas medioambientales: el lucro capitalista y el poder del capital, y el carácter del Estado burgués que es hostil hacia el pueblo, en el marco histórico de la subordinación del medio ambiente a la rentabilidad del capital y la política de la UE al respecto, poniendo de relieve las consecuencias negativas para el pueblo de los planes burgueses sobre el medio ambiente. Ponemos de relieve el verdadero carácter del mecanismo de la Protección Civil como parte de la estrategia de la llamada “Seguridad interna y externa de la Unión Europea” y de la OTAN. Lo mismo ocurre con el mecanismo RESC-EU de la UE, que en realidad consolida y perpetúa las carencias en las infraestructuras de extinción de incendios, y que, con diversas medidas provisionales, no hace más que tapar los enormes vacíos en este sector. El eje central de nuestra intervención es poner de relieve la superioridad del socialismo para garantizar una relación equilibrada entre la producción y la vida social con el medio ambiente, en contraposición al sistema capitalista y a la estrategia del capital y de la UE.

Al mismo tiempo, aprovechamos nuestra acción organizada para proteger la vida y la propiedad del pueblo frente a las catástrofes en zonas residenciales, utilizando la experiencia de años anteriores como herramienta para dar a conocer nuestra política, el Programa del KKE. La experiencia demuestra que cuando, como vanguardia, nos tomamos la iniciativa de la lucha, podemos orientar el movimiento hacia la reivindicación colectiva y la movilización, así como fomentar la solidaridad popular y dar a conocer con eficacia nuestras posiciones.

 

Sobre la Cultura

 

La Cultura confirma el carácter subversivo y fundamentalmente distinto de nuestro Partido respecto al de los partidos burgueses, que no desarrollan ni la más mínima actividad cultural, ya que son totalmente absorbidos por la ideología y la estética burguesas dominantes.

La creación cultural progresista y de vanguardia contribuye a la formación de un criterio social, de clase y radical, cultiva la estética y enriquece cualitativamente la vida humana.

La utilización de la cultura en las actividades de las organizaciones del Partido requiere, ante todo, la creación de comités culturales estables en cada organización regional.

Un factor importante para consolidar y desarrollar la intervención del Partido en la cultura es la promoción de una nueva generación de artistas —creadores y científicos en el ámbito del Arte y la Literatura— con una alta especialización y una formación marxista.

En el próximo período, debemos asegurarnos de que nuestras posiciones y elaboraciones sobre el Arte y la cultura sean asimiladas por las fuerzas del Partido y impregnen todo el ámbito de nuestro trabajo de masas. Como línea de agrupación en el movimiento, hay que destacar nuestra percepción de que la Cultura no puede ser una mercancía, y poner en la agenda diaria la pregunta “cómo, qué, para quién y con qué propósito crea el artista”. El conocimiento teórico sobre el arte, junto con la obra artística de vanguardia y la actitud de vanguardia en el movimiento, son condiciones necesarias para reforzar el prestigio y la capacidad de nuestras fuerzas para agrupar a artistas y sindicatos en la lucha contra la barbarie y la inhumanidad del capitalismo. Estas condiciones cobran hoy aún mayor importancia, dada la influencia que el Arte y los artistas pueden ejercer sobre la clase obrera y los sectores populares en general.

 

Sobre la Educación Física y el Deporte

 

Nos esforzamos para que toda nuestra actividad se oponga a la mercantilización del deporte y a su uso como vehículo para promover los valores y las normas del capitalismo, la competencia y la ideología burguesa.

Nuestro esfuerzo es hoy más urgente que nunca, ya que nos referimos a un sector estructurado que abarca a unas 500.000 personas, que, desde diferentes posiciones (deportistas, entrenadores, miembros de consejos directivos, padres) tienen  contacto o se implican de manera sistemática, o incluso diaria, con el deporte. En conjunto, estamos ante edades productivas que nos interesan acorde a los criterios sociales y de clase. Parejas jóvenes y gente joven, que empieza a ocuparse con el deporte desde edades más jóvenes. Todos estos son datos que muestran que la familia popular lucha para que sus hijos se ocupen con un deporte, a pesar de todos los recortes por parte del apoyo del Estado, teniendo en cuenta también la total degradación de la Educación Física y la actividad física en las escuelas.

Nuestro objetivo es crear las condiciones para una agrupación más amplia en las Asociaciones Deportivas, que exprese la gente a nivel de Federaciones, Asociaciones y Equipos de todos los deportes, con el fin de reforzar la reivindicación contra la mercantilización del Deporte.

Es necesario incluir el deporte como un derecho y una reivindicación más amplia en el movimiento popular organizado, en las organizaciones juveniles de masas. La educación física para toda la población, independientemente de la edad, contribuye a la salud física y mental.

 

Lucha contra todas las drogas y las demás formas de adicción

 

Nos oponemos a la política de la clase burguesa y de la UE, a la que han servido fielmente hasta ahora todos los gobiernos de nuestro país, con el resultado de que se han cerrado todos los programas terapéuticos, se ha alterado y degradado constantemente el tratamiento integral de los “programas de tratamiento sin sucedáneos”, y se ha reforzado la política de “reducción de daños” (sucedáneos, salas de Consumo Supervisado).

Intensificamos la lucha contra las drogas y otras adicciones, como el alcohol, las apuestas, la adicción a Internet, etc.

Nos oponemos a la degradación de la Prevención contra las adicciones, con la distorsión de su contenido que promueve la clase burguesa, con el “consumo responsable” y el “consumidor funcional”, lo que al mismo tiempo está llevando al cierre a los 75 Centros de Prevención de nuestro país.

Hoy en día, se necesita un movimiento más amplio, con reivindicaciones que combatan las causas que generan y reproducen el fenómeno social de las adicciones. Los miembros del KKE y de la KNE deben liderar este movimiento, masificar y ampliar la acción del Consejo Nacional contra las Drogas (ESYN). Hay que intensificar nuestra acción en el frente contra las adicciones en las asociaciones de padres, en las asociaciones de docentes, en los sindicatos, en las asociaciones deportivas y culturales.

Como partido, tenemos que profundizar en nuestro análisis y definir un marco de lucha y reivindicaciones que tenga en cuenta las consecuencias de las adicciones conductuales (Internet, redes sociales, apuestas), en la formación de la conciencia y la acción de los jóvenes, pero también en cómo se forma una percepción de tolerancia por parte de personas que hacen un uso ocasional o nulo, hecho que influye de manera multiplicadora y pesa negativamente en la familiarización con ellas, en contra de la peligrosa y desorientadora teoría sobre el derecho a la libre elección de las adicciones como “autodeterminación del cuerpo”.

LAS TAREAS HASTA EL 23.º CONGRESO

      1. Acelerar el estudio y la redacción del Ensayo de Historia del KKE sobre el periodo 1974-1991.
      2. Organizar una Conferencia Panhelénica o una Amplia Sesión del Comité Central sobre el trabajo del Partido en la juventud, su movimiento y el apoyo integral a la KNE.
      3. Partiendo del rico material teórico, histórico y divulgativo que hemos elaborado en los años anteriores, debemos actualizar el plan de asimilación y promoción independiente del Programa y de los aspectos fundamentales que lo conforman (necesidad de la revolución socialista, importancia de concentrar fuerzas para esto, leyes científicas de la construcción socialista), como orientación del trabajo ideológico en los Órganos y en las OBP. Debemos poner énfasis en la mejora de la capacidad para confrontar la percepción de la “humanización del sistema” —la posibilidad de una gestión del capitalismo a favor del pueblo. Además, acerca el carácter del movimiento que es necesario para que la clase obrera triunfe realmente, y sobre las condiciones previas para la resistencia en la correlación de fuerzas actual, cuando no hay resultados positivos visibles.
      4. Finalización de la última parte del estudio sobre la estratificación de clases, que incluye la especialización por región, los temas de actualidad del debate y las conclusiones más profundas para la planificación de la lucha de clases.
      5. Una tarea de estudio específica, con la contribución de las Secciones y Organizaciones competentes, es el observación, la elaboración, la generalización y la previsión constantes del conjunto de los aspectos relacionados con la evolución de la guerra imperialista y el giro constante hacia la economía de guerra. Es una prioridad principal para apoyar la preparación acertada del partido, la intervención y la contribución al esfuerzo de reorganización del Movimiento Comunista Internacional.
      6. Seguir adelante con los congresos científicos del Comité Central sobre literatura.
      7. En el marco del esfuerzo de investigación para estudiar la construcción socialista durante el siglo XX, en base al trabajo anterior (publicaciones, seminario del CE, etc.), especialmente en lo que se refiere a la superestructura y al Estado socialista:

      ▶ Se debe completar y publicar la segunda parte del estudio sobre los cambios en la Constitución Soviética, que incluye también las conclusiones. Avanzar y enriquecer la investigación con la experiencia respectiva de la República Democrática Alemana.

      ▶ Se debe avanzar la traducción y publicación de obras fundamentales y en el esfuerzo de presentación crítica del debate sobre el Derecho y, en general, sobre la construcción socialista en la Unión Soviética.

      ▶ Se debe continuar en el estudio de las Repúblicas Populares formadas tras la Segunda Guerra Mundial, así como el curso de la Internacional Comunista.

      ▶ Se debe planificar el estudio de la revolución en China, la construcción socialista y su curso de consolidación del capitalismo. Además, estudiar los acontecimientos en  Cuba.

      1. Partiendo de los análisis específicos de años anteriores sobre aspectos fundamentales del sistema imperialista internacional contemporáneo (desarrollo de las fuerzas productivas —Inteligencia Artificial, economía de guerra y crisis capitalista, contradicciones interimperialistas y expansión de la guerra imperialista, el Estado burgués contemporáneo, etc.), para llevar a cabo un estudio profundo del imperialismo en el siglo XXI, un estudio que examine de forma sintética los cambios contemporáneos en las condiciones materiales y las condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera y su impacto en la formación de la conciencia de clase. Esto va de la mano con el seguimiento del debate burgués en EE.UU. y los Estados miembros de la UE sobre la tendencia a la disminución de la población económicamente activa, y las repercusiones de los cambios demográficos en la competitividad en el mercado capitalista mundial.
      2. Aprovechando la experiencia previa, aunque fragmentaria, pero positiva, hay que mejorar y consolidar la cooperación entre las Secciones en cuestiones básicos como:

      ▶ La previsión y el estudio de los nuevos problemas y consecuencias de la incorporación de la Inteligencia Artificial en la vida económica y social. El esfuerzo de generalización filosófica de los logros científicos y la elaboración de nuestra línea de actuación y de la necesaria adaptación para la lucha en las universidades, en los centros de investigación, así como en el movimiento. Justo después del 22.º Congreso, organicemos una reunión del Comité Central sobre temas relacionados con la Inteligencia Artificial.

      ▶ El apoyo a la KNE, y a todo el Partido, en la lucha contra el idealismo subjetivo en todas sus manifestaciones, es decir, contra el revisionismo histórico, la construcción ideológica que resalta los derechos individuales y la autodeterminación de género e identidad, y la agenda euroatlántica sobre la inclusión y las identidades múltiples. Además, en el estudio del estilo de vida de la juventud actual, que se caracteriza por el uso excesivo de Internet, las redes sociales y las posturas reaccionarias o falsamente presentadas como «antiautoritarias» que se difunden masivamente a través de múltiples canales. La promoción de los principios y valores comunistas y de la importancia de la formación comunista en contraposición a los modelos burgueses que moldean la vida de la juventud.

      ▶ El estudio del Partido Comunista en las condiciones actuales, en combinación con una investigación más profunda de las causas de retroceso a largo plazo del movimiento obrero revolucionario en relación con las mayores posibilidades de asimilación de la clase obrera. El esfuerzo integral por intensificar la lucha en las cuestiones relacionadas con la superestructura burguesa en las condiciones actuales.

      ▶ La crítica a la política burguesa sobre la violencia juvenil y la delincuencia.

      ▶ La mejora del trabajo entre las Secciones para nuestra intervención en las prefecturas y los municipios.

      ▶ Nuestra intervención en la cuestión demográfica y la lucha contra la política burguesa.

      ▶ Los métodos de enseñanza en la Educación Primaria y Secundaria en general y por ámbito científico.

      ▶ El apoyo integral a la KNE para reforzar el debate —de forma constante— en las universidades en torno al tema “contenido de estudios - ideología - economía - trabajo”.

      ▶ La oposición a las nuevas medidas del gobierno sobre la escuela y el “bachillerato nacional”, poniendo de relieve la propuesta del Partido para una escuela que responda a las necesidades y posibilidades actuales de nuestra época.

      ▶ La lucha contra las manifestaciones actuales de la teoría del “patriarcado como fuente de violencia contra las mujeres y de retraso de su participación en nuevos ámbitos laborales, en órganos de gestión”, etc. El frente ideológico sobre la desigualdad de la mujer, su carácter de clase y las nuevas necesidades contemporáneas de la mujer desde una perspectiva de clase no debe limitarse solo al movimiento feminista radical, la OGE y sus dirigentes, sino que se vincule también, reforzando su colaboración, con los demás movimientos sociales y el movimiento obrero. 

      ▶ Intensificar la lucha interviniendo en temas de historia, cultura e ideología de los medios de comunicación burgueses, con la colaboración de académicos y científicos que luchan junto al KKE.

CONCLUSIÓN

Ante las tormentas que se avecinan, en un mundo en llamas, podemos responder con un KKE fuerte, firme en cualquier prueba, listo para el llamamiento de la Historia, por el socialismo. Con nuestra acción y actitud cotidianas, podemos hacer nuestro pequeño aporte revolucionario, también en el 110.º aniversario de la fundación de nuestro heroico Partido.

Por la liberación definitiva de la clase obrera y de todo el pueblo trabajador, de todos aquellos que crean la dignidad material y espiritual de la humanidad. Para llegar así a la sociedad comunista de la armonía “de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”. De hecho, la propia realidad de la evolución de la sociedad crea las condiciones, avanza hacia ahí.

A este objetivo histórico, inmenso pero totalmente concreto, apunta objetivamente la lucha actual y el “modo de vida revolucionario organizado” de los comunistas; sobre estos cimientos se asientan también las Resoluciones de nuestro 22.º Congreso.

Con estas Resoluciones, con nuestro Programa, nos dirigimos a los obreros y empleados del sector privado y público, a los trabajadores autónomos, los comerciantes, los artesanos y a los científicos, a los agricultores pobres, a los jubilados, a los jóvenes, los estudiantes universitarios, de secundaria y de formación profesional, a las mujeres, a los inmigrantes, a todo el pueblo trabajador, sin importar la raza, el origen, el género, la orientación sexual, el color de piel, la religión, a que unan sus fuerzas con el KKE para el derrocamiento revolucionario de la barbarie capitalista, por el socialismo.  

 

El 22.o Congreso del KKE

31 de enero de 2026