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SOBRE LOS DESEOS MÁS ÍNTIMOS DE LA BURGUESÍA - ¿Morirá la Revolución Cubana?

Date:
jul 10, 2026
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Con esta pregunta se publicó a finales de junio un artículo que luego se difundió en varios medios de comunicación burgueses griegos. El autor plantea la siguiente cuestión: “Ante la amenaza de una invasión de EE.UU., ¿son estos los últimos días del “socialismo” en Cuba o las recientes reformas de La Habana pueden salvar algo?”.

Aunque el artículo no da una respuesta clara a la pregunta que se plantea en el título, se dirige sobre todo a quienes siguen de cerca lo que pasa en la Isla de la Revolución y, en particular, a los muchos miles de trabajadores y jóvenes que, durante todos estos años, han expresado y seguirán expresando con firmeza su solidaridad con cualquier pueblo del mundo que sufra la agresión imperialista de EE.UU. y la UE, y mucho más cuando ese pueblo es el heroico pueblo de Cuba.

Sabemos que esta agresividad de los imperialistas no surgió de la nada. La provocó la decisión consciente y combativa del pueblo cubano de derrocar un régimen dictatorial burgués, mediante medios revolucionarios y su lucha armada, y de tratar de construir una nueva sociedad socialista sin explotación del hombre por el hombre. Esta primera revolución socialista en el continente americano provocó la “indignación” de los explotadores de todo tipo en todo el mundo y de sus portavoces.

Durante muchos años, el pueblo de Cuba defendió esta opción, y a veces tuvo que hacerlo incluso con las armas en la mano. Por supuesto, es bien conocido que emprendió este camino con el apoyo de la Unión Soviética y de los demás Estados socialistas de Europa, y logró importantes avances, que destacaron a Cuba, entre los pueblos, sobre todo de los países de América Latina y el Caribe, que tenían un nivel similar de desarrollo de las fuerzas productivas, como modelo de lo que el pueblo puede lograr si derriba la barbarie capitalista.

Estos avances fueron:

El acceso universal y gratuito a la sanidad mediante la creación de un sistema público amplio e innovador.

La erradicación del analfabetismo mediante la gran campaña de alfabetización de 1961, aunque aún hoy los niveles de analfabetismo funcional en América Latina siguen siendo muy altos.

La instauración e implementación de la educación pública y gratuita en todos los niveles.

El logro de una alta esperanza de vida y una baja mortalidad infantil, en comparación con muchos países de la región.

La prestación de ayuda médica internacional, mediante el envío de miles de médicos a países de África, América Latina y Asia.

El énfasis en la igualdad social, la eliminación de las desigualdades sociales y raciales, mientras que en el país vecino, EE.UU., estas se agravan cada año.

La implementación de la reforma agraria, con la redistribución de las grandes propiedades agrarias en formas estatales o cooperativas.

La postura antiimperialista, incluso con el envío de contingentes de voluntarios armados a África, donde desempeñaron un papel decisivo en la lucha de los pueblos de Angola y Namibia por su independencia, así como en la lucha contra el apartheid en Sudáfrica.

Inspiró a muchos movimientos en América Latina y en todo el mundo con su actitud desafiante frente a las conspiraciones, las intervenciones de EE.UU. y su superioridad militar.

El desarrollo del deporte popular y la cultura, con importantes éxitos en competiciones internacionales y un amplio acceso a las artes, a diferencia del mundo capitalista, donde estas necesidades básicas se mercantilizan.

Riesgos de las reformas económicas

El KKE considera como parte inseparable de las tareas internacionalistas, expresar su solidaridad firme con Cuba y su pueblo. Con un sentido de responsabilidad, lleva tiempo analizando el ambiente hostil internacional en el que lucha el pueblo cubano, así como los acontecimientos en la Isla de la Revolución. Por eso nunca ha ocultado que Cuba ha experimentado grandes dificultades tras el derrocamiento del socialismo en la URSS y en Europa del Este.

La postura errónea del Movimiento Comunista Internacional sobre el carácter irreversible de la construcción socialista contribuyó a que Cuba se viera desprevenida, con un desarrollo deficiente de sectores clave de la economía y un descuido de la autosuficiencia en productos básicos. Así, la disolución del Consejo de Ayuda Económica y de los intercambios en su marco agravó dramáticamente los problemas provocados por el bloqueo criminal de EE.UU.

Esto llevó al debilitamiento y, finalmente, a la interrupción en 1992 del “proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”, una línea que adoptó el Partido Comunista de Cuba en 1986, que supuso la reversión de una serie de medidas de mercado que se habían introducido en los años anteriores.

Luego, esto llevó al Partido Comunista de Cuba a hacer importantes concesiones, que quedaron reflejadas en las resoluciones de su VI Congreso (2011), lo que hizo que, por ejemplo, aparecieran empresarios que podrían aprovechar la mano de obra de hasta 100 trabajadores.

Así, surgió un sector empresarial privado, que en un principio se justificó como una concesión necesaria. En ese mismo periodo, la UE puso en marcha una campaña de penetración en Cuba de grupos empresariales europeos, en competencia con EE.UU., a través del llamado “Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación” entre la Unión Europea y Cuba, instrumentalizando deliberadamente la campaña de la UE para apoyar a elementos contrarrevolucionarios dentro de Cuba, alegando hipócritamente una supuesta violación de los derechos humanos.

Hoy en día, con las decisiones que ha adoptado el Partido Comunista de Cuba y que ha aprobado la Asamblea Nacional del país, se están impulsando medidas que refuerzan las relaciones mercancía-dinero. Por ejemplo: las empresas estatales pueden convertirse en sociedades anónimas, los capitalistas pueden contratar a más de 100 trabajadores, se suprime el monopolio estatal del comercio exterior, se prevé la entrada de capital extranjero, bancos e inversiones de empresas capitalistas a gran escala en sectores y ámbitos clave de la economía cubana, se cede terreno para actividades empresariales, etc.

Se trata de medidas que, por mucho que se presenten como medidas para reforzar el socialismo, van en la dirección opuesta, es decir, debilitan la propiedad social de los medios de producción y la planificación central, que son leyes científicas de la construcción socialista, y suponen un riesgo enorme para el pueblo y sus logros. 

La memoria histórica nos enseña que, también en el caso de la URSS, la perestroika no tenía como lema la restauración del capitalismo -como acabó sucediendo-, sino “¡más democracia, más socialismo!”. Y aún más problemáticos resultan los intentos de explicar las reformas en Cuba haciendo referencia a China, cuando allí llevan años predominando las relaciones de producción capitalistas y este país ya compite con EE.UU. por el liderazgo del mundo capitalista global, en beneficio de los multimillonarios chinos -muchos de los cuales son miembros del Partido Comunista de China- frente a sus competidores estadounidenses, europeos, rusos, etc.

Tampoco son válidas, por supuesto, las comparaciones con la NEP de Lenin. La NEP fue un retroceso consciente y, sobre todo, temporal del primer Estado obrero, que se superó rápidamente en pocos años. Enteonces, el poder soviético dio pasos decisivos para consolidar y reforzar las relaciones de producción socialistas. Además, a los capitalistas de la época de la NEP en la Rusia revolucionaria, los llamados “NEPmen”, no solo no se les permitía afiliarse al Partido Comunista, el Partido Bolchevique, sino que se les había privado por completo de cualquier derecho político.

El KKE, justo después del derrocamiento del socialismo en la URSS, llevó a cabo un análisis en profundidad de cómo se había producido ese cambio, centrándose en las reformas económicas, así como en las medidas adoptadas en la superestructura política y en la estrategia del movimiento comunista. Entre otras cosas, puso de relieve la lucha interna en el PCUS, el predominio de los enfoques de mercado y, finalmente, el papel que desempeñó en el derrocamiento del socialismo en la URSS el fortalecimiento de las relaciones mercantiles y del mercado, la reducción de la propiedad social de los medios de producción, de la planificación científica central y del control obrero, que son principios fundamentales de la sociedad socialista.

¡Las revoluciones no se borran!

Es cierto que los logros de la Revolución Cubana están en peligro, pero ¿significa eso que la Revolución Cubana va a desaparecer y que se perderán su innegable y valiosa huella y sus enseñanzas?

Por mucho que algunos crean que pueden reescribir la historia, ¡no lo conseguirán!

Los callejones sin salida del modo de producción capitalista son tales que el socialismo es la única alternativa y la única solución realista para los pueblos, incluso si se revierten temporalmente los resultados del ciclo de revoluciones socialistas que tuvieron lugar en el siglo XX.

Porque también en el siglo XXI seguirá acompañando a los pueblos el resplandor de los logros sociales que estos pueden alcanzar en un mundo sin explotadores, como ocurrió en la URSS, en Cuba y en los demás países socialistas, a pesar de sus debilidades y errores.

Porque seguiremos guardando las palabras del Che: “no hay otra definición de socialismo, válida para nosotros, que la abolición de la explotación del hombre por el hombre”.

Porque nos acompañarán la frase de Fidel: “Socialismo o muerte”.

El siglo XXI será, sin duda, el siglo de nuevas revoluciones socialistas victoriosas.