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Sobre el saqueo en la tradición soviética

Comentario de la Sección de Relaciones Internacionales del Comité Central del KKE sobre la fundación de la denominada SOVINTERN
Date:
may 22, 2026
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En este momento, existen dos tácticas predominantes de la clase burguesa en los territorios de la antigua Unión Soviética frente al movimiento comunista:

  • La primera está relacionada con la prohibición total de los partidos comunistas, sus símbolos y sus actividades, como ocurre en Ucrania y los países bálticos.
  • La segunda tiene que ver con la manipulación del movimiento comunista y la apropiación indebida de la historia de la Unión Soviética para servir a los objetivos actuales de las clases burguesas, como ocurre en Rusia y Bielorrusia.

La distorsión de la historia soviética es característica de ambos casos, como ocurre, por ejemplo, con la utilización de la propaganda deGoebbels sobre el llamado «Holodomor» en Ucrania, o, por otro lado, con la presentación de Lenin por parte de los actuales mandos de la clase burguesa rusa como el «destrutor» del grandioso Imperio ruso y, de hecho, en contraposición a Stalin, a quien se presenta de manera distorsionada como un «patriota» y «despojado» de la ideología revolucionaria.

El KKE ha denunciado y condenado en repetidas ocasiones las persecuciones contra los comunistas y los partidos comunistas, así como el anticomunismo y el antisovietismo por parte de todos los sectores de la distorsión burguesa. Sin embargo, es necesario hacer una mención especial a los vergonzosos intentos de apropiación y saqueo de la historia de la URSS y del movimiento comunista. Tal es el caso de la recientemente creada SOVINTERN, que busca matar dos pájaros de un tiro al hacer referencia tanto a la Unión Soviética como a la Komintern (la Internacional Comunista).

Desentrañando el hilo de SOVINTERN

SOVINTERN se presenta como una «Unión Internacional de las Fuerzas de Izquierda Contemporáneas del Mundo», fundada en Moscú del 25 al 29 de abril de 2026 y organizada por el partido socialdemócrata de centroizquierda «Rusia Justa», que cuenta con representación en la Duma Estatal rusa, con un 7,5 % de los votos y 28 diputados (de un total de 450). En este partido se han integrado también elementos nacionalistas extremistas como Zahar Prilepin, quien anteriormente participó en el llamado «Partido Nacional-Bolchevique», que intentaba imitar al partido nacionalsocialista de Hitler en sus símbolos y consignas, y tenía como lema «¡Rusia lo es todo, todo lo demás no es nada!».

«Rusia Justa» apoyó la invasión rusa de Ucrania y, por ese motivo, fue expulsada de la Internacional Socialista, a la que se había afiliado antes de 2022. Anteriormente, en 2014, esta unión socialdemócrata internacional ya le había hecho una advertencia, ya que los diputados de «Rusia Justa» habían presentado una enmienda a la ley del aborto en la que, entre otras cosas, consideraban que una mujer solo podría abortar si contaba con el consentimiento de su esposo. ¡Vaya «progreso»! Y aún antes (2007), el líder del partido, S. Mironov, siguiendo de cerca a Putin, se había enfrentado a los bolcheviques, a quienes acusaba de imponer un «control total sobre el pensamiento» del pueblo.

Es significativo que Serguéi Mironov, presidente del partido «Rusia Justa» y líder de la SOVINTERN, recibiera de regalo de Yevgeni Prigozhin, fundador del ejército mercenario «Wagner», un mazo que se ha convertido en un símbolo para los nacionalistas rusos durante la guerra imperialista en Ucrania, tras difundirse algunos vídeos en los que hombres de «Wagner» ejecutan con este mazo a algunos de sus compañeros que se habían rendido al enemigo. En el mazo, además de la dedicatoria, están grabados los símbolos de «Wagner», que, al igual que el nombre de este ejército mercenario, se inspiran en el nazismo.

Cabe señalar que en 2011 Vladislav Surkov, exasesor del presidente ruso y exviceprimer ministro del Gobierno ruso, declaró públicamente que «Rusia Justa» se había creado para manipular cualquier reacción popular. De hecho, a lo largo de estos años, «Rusia Justa» ha apoyado fanáticamente todas las decisiones del Kremlin y se ha distinguido por respaldar todas las leyes antipopulares, incluidas las que silencian cualquier voz de oposición en Rusia.

Finalmente, en 2026, «Rusia Justa» se adhirió a la denominada «Plataforma Antiimperialista Mundial» (PAM), que, como es sabido, desempeña un papel anti-KKE, y firmó la declaración correspondiente.

Un tesoro falso

En las declaraciones de los representantes de SOVINTER se mencionan 100 partidos comunistas y de izquierda participantes, pero no hay ninguna lista publicada al respecto. Entre los partidos que se han hecho públicos, se encuentran algunos que ya participan en la PAM, como el Partido Comunista Americano. Se trata de un partido de partidarios de Trump que se presenta con un «adorno» comunista y que, en las últimas elecciones presidenciales de EE. UU., apoyó a... «pacifista» Trump. No es en absoluto casual, si tenemos en cuenta que, recientemente, uno de los teóricos de la PAM instaba a los comunistas a una «cooperación táctica» con Trump contra los partidarios de la globalización.

Las ironías no terminan ahí. Desde Turquía, por ejemplo, participa en la «Unión Internacional de las Fuerzas de Izquierda Contemporáneas del Mundo» el partido «Vatan» (que significa «Patria»). Se trata de un partido nacionalista, imbuido de un antiamericanismo oportunista y sin fundamento, que promueve los intereses de las clases burguesas del eje imperialista euroasiático (China y Rusia), y que está estrechamente vinculado a una parte del establecimiento militar de Turquía. «Vatan» no solo respalda el discurso de la llamada «Patria Azul», con el que la burguesía turca expresa sus ambiciones agresivas hacia el oeste y cuestiona los derechos soberanos de Grecia y Chipre, sino que es uno de sus más fervientes defensores. Los dos principales teóricos de la «Patria Azul», los almirantes retirados Cem Gürdeniz (quien acuñó el término en 2006) y Cihat Yayci, mantienen estrechos vínculos con el espacio ideológico de «Vatan». Gürdeniz colaboraba regularmente con el periódico del partido, Aydinlik.

Por supuesto, desde Grecia participa un grupo teórico unipersonal, así como la «Iniciativa de Delfos» socialdemócrata, mientras que como representante se presenta un empresario, quien en otras ocasiones se ha identificado como director ejecutivo de una empresa de inversiones para el gasoducto «South European Pipeline».

Consideramos innecesario continuar, pero sí nos parece útil señalar que las fuerzas del oportunismo y el reformismo, así como los apologistas de las diversas variantes de la gestión burguesa y de la sumisión de los trabajadores y la juventud a los objetivos de una u otra clase burguesa, sin duda continuarán con su acción perjudicial, aprovechándose también de la instrumentalización de la historia del movimiento obrero y popular mundial.

Por lo tanto, es crucial fortalecer el frente ideológico-político para combatir tanto el anticomunismo y la represión de las luchas obreras y populares como a aquellos que desvían la lucha contra la guerra y el fascismo de la lucha contra el capitalismo que los engendra. Debemos rechazar el falso «antiimperialismo» y «antifascismo», así como las diversas «fórmulas» análogas que utilizan las fuerzas burguesas y oportunistas para atrapar a los pueblos en sus planes. En esta situación y en medio de unas condiciones internacionales desfavorables, el KKE y otros partidos comunistas luchan con firmeza en busca de la autonomía revolucionaria del Movimiento Comunista Internacional frente a las fuerzas e intereses burgueses y por su reorganización sobre una base marxista-leninista, contra la guerra imperialista, las clases burguesas, la explotación capitalista y el anticomunismo.