En este momento, existen dos tácticas predominantes de la clase burguesa en los territorios de la antigua Unión Soviética frente al movimiento comunista:
- La primera está relacionada con la prohibición total de los partidos comunistas, sus símbolos y sus actividades, como ocurre en Ucrania y los países bálticos.
- La segunda tiene que ver con la manipulación del movimiento comunista y la apropiación indebida de la historia de la Unión Soviética para servir a los objetivos actuales de las clases burguesas, como ocurre en Rusia y Bielorrusia.
La distorsión de la historia soviética es característica de ambos casos, como ocurre, por ejemplo, con la utilización de la propaganda deGoebbels sobre el llamado «Holodomor» en Ucrania, o, por otro lado, con la presentación de Lenin por parte de los actuales mandos de la clase burguesa rusa como el «destrutor» del grandioso Imperio ruso y, de hecho, en contraposición a Stalin, a quien se presenta de manera distorsionada como un «patriota» y «despojado» de la ideología revolucionaria.
El KKE ha denunciado y condenado en repetidas ocasiones las persecuciones contra los comunistas y los partidos comunistas, así como el anticomunismo y el antisovietismo por parte de todos los sectores de la distorsión burguesa. Sin embargo, es necesario hacer una mención especial a los vergonzosos intentos de apropiación y saqueo de la historia de la URSS y del movimiento comunista. Tal es el caso de la recientemente creada SOVINTERN, que busca matar dos pájaros de un tiro al hacer referencia tanto a la Unión Soviética como a la Komintern (la Internacional Comunista).
