Εl miércoles 6 de mayo en Tesalónica tuvo lugar la gran concentración política organizada por la Organización de Macedonia Central del KKE con el Secretario General del Comité Central del KKE, Dimitris Koutsoumpas, en homenaje a la revuelta obrera de mayo de 1936. En aquel entonces, la clase obrera de Tesalónica, con los trabajadores del tabaco a la cabeza y bajo la dirección del KKE, organizó grandes huelgas y manifestaciones para reclamar mejores condiciones de vida, y prácticamente tomó la ciudad durante dos días. El Estado burgués respondió con duras persecuciones y represión, asesinando a 12 trabajadores e hiriendo a cientos. El funeral de las víctimas se convirtió en una manifestación masiva de 150.000 trabajadores y habitantes de la ciudad. Estos acontecimientos, que constituyeron un momento culminante de la lucha de clases en Grecia durante el período de entreguerras, sacudieron al gobierno de Ioannis Metaxás. Pocos meses después se impuso la dictadura del 4 de agosto de 1936.
Los acontecimientos de mayo de 1936 inspiraron el célebre poema “Epitafio” del gran poeta comunista Yannis Ritsos, musicado por Mikis Theodorakis.
En su discurso, el Secretario General del KKE se refirió al contexto histórico de la época, a la influencia que tuvo en el desarrollo de las luchas obreras la Gran Revolución Socialista de Octubre y, posteriormente, la constitución del Partido Socialista Obrero de Grecia (SEKE), como fue la denominación del KKE en los primeros años de su fundación, y además señaló las grandes similitudes entre la época de la guerra y la época actual. Hablando específicamente de los acontecimientos actuales, mencionó, entre otras cosas:
“Se lo decimos también desde aquí, desde Tesalónica: su gobierno, señores de la ND, no tiene ninguna autoridad para arrastrar al país, a nuestro pueblo, al matadero. Guiados por los intereses del capital, han firmado también la renovación del acuerdo con el gobierno de Francia. Dicho acuerdo no tiene nada que ver con las necesidades y los intereses de nuestro pueblo, sino todo lo contrario, sirve a múltiples objetivos antipopulares, principalmente a los negocios y los beneficios de los monopolios franceses y griegos, y al mismo tiempo involucra más profundamente al país en las rivalidades y guerras imperialistas.
Es necesario intensificar ya la lucha para poner fin a toda participación e implicación de nuestro país en la guerra. Para que el gobierno no se atreva a enviar oficiales y soldados griegos al Golfo Pérsico y a la región más amplia. Para que regresen ya todos los que se encuentran en todo tipo de misiones imperialistas fuera de nuestras fronteras. ¡Que se cierren y las bases de la muerte que constituyen un objetivo de represalias y una fuente de peligro para nuestro pueblo!
En especial aquí, en Tesalónica, es necesario que se cierre ya el cuartel general de la OTAN en el III Cuerpo de Ejército, ubicado en el centro de la ciudad. ¡Que se ponga fin a cualquier uso del puerto de Tesalónica para los fines bélicos de la OTAN y EE. UU.!
(…)
Ahora debemos buscar una solución que nos permita avanzar, con la mirada puesta en el futuro. Ahora no es momento de esperar a que se produzcan los acontecimientos. Ahora es el momento de la máxima acción y movilización popular. ¡Es la hora de la lucha y la reivindicación, para que el pueblo no vuelva a pagar sus beneficios y su guerra! Es la hora de organizarse en los centros de trabajo, en los barrios, allí donde vive y estudia la juventud. Es hora de que la oposición obrera y popular se fortalezca aún más.
Y esto solo puede expresarse hoy mediante un movimiento obrero y popular aún más fuerte, con un KKE mucho más fuerte. Hay que fortalecerse aún más la acción junto al KKE ante las dificultades, pero también ante los grandes retos que se avecinan y que tenemos por delante”.
Tras la concentración tuvo lugar una gran manifestación roja por las calles de Tesalónica, que culminó en el monumento al trabajador del tabaco, donde el Secretario General del Comité Central del KKE depositó una corona de flores.



