Skip to content

“Blanqueo antiimperialista” mundial del imperialismo estadounidense

Comentario de la Sección de Relaciones Internacionales del Comité Central del KKE, publicado en el diario «RIZOSPASTIS» — Órgano del Comité Central del KKE
Date:
mar 27, 2026
optiko3

Estamos en un momento en que EE.UU. e Israel han puesto en marcha la “reconfiguración” de Oriente Medio, recurriendo incluso a medios violentos (bélicos) y provocando la muerte de miles de civiles en Irán, en Líbano y otros países de la región.

Estamos en un momento en que esta evolución “arrastra” a cada vez más países a la vorágine de la guerra imperialista, que se libra por el reparto de los recursos minerales, las rutas de transporte de mercancías, energía, las cuotas de mercado, etc.

Y mientras se recrudece el conflicto por determinar qué potencia capitalista (Estados Unidos o China) llevará las riendas del sistema imperialista mundial, las lumbreras teóricas de la llamada “Plataforma Antiimperialista Mundial”, en la que, lamentablemente, participan también algunos partidos comunistas, han vuelto a la carga.

Hasta ahora sabíamos que en sus análisis pretendían blanquear a las fuerzas principales del eje imperialista euroasiático en formación (China, Rusia), pero la PAM al examinar los acontecimientos internacionales incluso abarca a... Trump. El terreno de tales opiniones se encuentra en la completa desconexión de las luchas de la clase obrera, en las erróneas teorías oportunistas sobre el sistema imperialista, en la negación de la tarea de configurar una estrategia autónoma por parte de la clase obrera y los pueblos, contra las clases burguesas y las alianzas imperialistas.

Basándose en su análisis simplista y anticientífico, según el cual las fuerzas burguesas a nivel mundial se dividen entre partidarios de la “globalización” (véase Kamala Harris) y “chovinistas” (véase Donald Trump, entre otros), los comunistas deberíamos optar por los segundos e incluso establecer una colaboración táctica con ellos.

Así, en un reciente artículo —monumento al oportunismo descarado—, el “organizador” de la Plataforma Antiimperialista Mundial, que aparece bajo el seudónimo de Stephen Cho, señala, entre otras cosas: “El hecho de que el Partido Republicano invoque los ideales fundacionales de los Estados Unidos, que incluyen un espíritu de independencia, no puede ignorarse” o, respectivamente, que “mientras tanto, los chovinistas no se oponen a la guerra en principio, sino que evitan y se mantienen al margen de las guerras que no desean”.

El punto culminante llega, por supuesto, con el llamamiento que hace: “Las fuerzas antiimperialistas, incluidas las fuerzas comunistas, no pueden formar un frente común táctico con las fuerzas chovinistas y conservadoras, pero pueden cooperar tácticamente con ellas”. De hecho, a continuación añade: “La cooperación táctica, en el sentido de una acción táctica coordinada, se refiere a una situación en la que las fuerzas antiimperialistas y los chovinistas conservadores, con el objetivo de aislar y golpear con mayor fuerza a su enemigo común —los globalistas —, dirigen la punta de sus ataques contra los globalistas, al tiempo que limitan los ataques mutuos entre ambas fuerzas”1... entendiendo, por supuesto, por fuerzas chovinistas y conservadoras al gobierno de Donald Trump y a sus aliados... !

Ya nos lo imaginábamos... incluso por la postura del llamado Partido Comunista estadounidense (partidarios del comunismo MAGA), que participa en la PAM y apoyó a Trump en las últimas elecciones presidenciales; sin embargo, hay quienes insisten en el mismo discurso, que de hecho presentaba a Trump como “pacifista”, y quieren arrastrar a los comunistas a una “cooperación táctica” con él, o incluso con Le Pen, Orbán y las demás “figuras” de la extrema derecha en Europa y en el mundo, lo que pone de manifiesto una vez más su papel sospechoso.

El artículo, que se reproduce por un “grupo” similar de un solo miembro en Grecia, intenta de hecho documentar lo anterior, afirmando que se trata de algo equivalente al “Pacto de No Agresión”, también conocido como “Pacto Ribbentrop -Molotov”, que la URSS firmó en 1939 para ganar un tiempo precioso para su defensa, aprovechando las contradicciones interimperialistas.

Es una confusión mental y es necesario decir muchas cosas para demostrar que la falta de principios, el oportunismo y la vulgarización de la teoría revolucionaria por parte de los oportunistas conduce a los brazos de las clases burguesas por múltiples vías, que el declive de esta construcción, que ahora llega incluso a llamar a una colaboración táctica con gobiernos como el de Trump, no tiene fondo. ... Su tentativa de tergiversar burdamente las lecciones de la Revolución de Octubre y de los bolcheviques, de la lucha de la URSS por la defensa del primer Estado obrero del mundo está en vano. El legado leninista es claro: el aprovechamiento de cada fisura, cada división y dificultad en el campo de la clase burguesa, las maniobras necesarias se subordinan a la tarea principal: el derrocamiento del poder burgués, la construcción y la defensa del socialismo.

Lo que se pone de manifiesto es que existe una parte del oportunismo que imagina diversos “ejes antiimperialistas” que supuestamente agrupan a Estados y gobiernos burgueses, a sabiendas que sus clases dominantes tienen sus propios intereses y, basándose en ellos, participan en la competencia imperialista internacional. Distorsionan y falsifican la verdad histórica para atrapar a los pueblos en detrimento de la lucha autónoma por sus propios intereses contra cualquier clase burguesa y sus alianzas imperialistas, con el fin de derrocar el sistema explotador. Estas opiniones son peligrosas y frente a ellas es necesario levantar un frente ideológico-político.

Referencia: 

  1. Stephen Cho “Trump's Dominoes”