Con el gran acto celebrado el 29 de marzo en Litójoro, desde donde partió hace 80 años la respuesta al “terrorismo blanco” y que condujo a la formación del Ejército Democrático de Grecia (DSE), se inauguraron los actos del Comité Central del Partido Comunista de Grecia (KKE) con motivo del 80.o aniversario de la fundación del DSE.
En el acto intervino el Secretario General del Comité Central del KKE, Dimitris Koutsoumpas, quien, entre otras cosas, señaló lo siguiente: Rendimos homenaje al DSE porque su lucha de tres años fue justa, heroica y grandiosa. Porque el DSE expresaba los intereses de la inmensa mayoría de la población frente a los intereses de los explotadores y opresores locales y extranjeros. Expresaba los intereses de la clase obrera y de su principal fuerza aliada, el campesinado y las capas pobres de trabajadores autónomos de las ciudades.
El poder estatal burgués y explotador se enfrentó entonces al mayor peligro para su propia existencia. El DSE se enfrentó a la clase burguesa, al conjunto de sus fuerzas políticas, a su Estado, pero también a los Estados capitalistas de Gran Bretaña y EE.UU.. Sin el apoyo militar, económico y político de estos últimos, la clase burguesa en Grecia no habría podido vencer(…)
Sin embargo, la lucha del DSE se vio afectada en aquel período por las contradicciones y debilidades de la estrategia del Movimiento Comunista Internacional y del propio KKE. Ninguna de las dos partes de los Estados capitalistas que participaron en la Segunda Guerra Mundial como EE.UU., Gran Bretaña, Francia, por un lado, y Alemania, Italia y Japón, por otro, la consideraron imperialista, y los partidos comunistas no habían proclamado como objetivo estratégico común que la lucha condujera finalmente a la salida de la guerra mediante la conquista del poder obrero.





