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¿El camino de la paz o el del engaño al pueblo?

Comentario de la Sección de Relaciones Internacionales del Comité Central del KKE con motivo del intento de blanquear a la socialdemocracia española para engañar al pueblo
Date:
abr 20, 2026
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Una vez más, tanto a nivel internacional como en nuestro país, las fuerzas socialdemócratas —como el PASOK, SYRIZA, Nueva Izquierda en Grecia- así como las fuerzas oportunistas, se apresuran a celebrar con bastante exageración y publicando titulares como “Hazlo como Sánchez”, que España “elige el camino de la paz” etc.

¿Qué es lo que intentan ocultar a los pueblos? ¿Acaso se puede ocultar el hecho de que España es miembro de la OTAN y mantiene hasta hoy una cooperación estratégica con EE.UU.? ¿Pueden hacer desaparecer la realidad, que demuestra que la burguesía española, con todos sus gobiernos, ya sean del Partido Popular o del Partido Socialista Obrero Español, que hoy gobierna, apoya global y estratégicamente esta orientación? ¿Pueden quitarnos la experiencia histórica de que el PSOE, desde su posición en el gobierno o en la oposición, apoyó la Guerra del Golfo en 1991, la intervención en Yugoslavia en 1999, la intervención en Afganistán en 2001, la intervención en Libia en 2011, etc.?

El intento de embellecer la imagen del gobierno de Sánchez se produce en un momento en el que este realiza maniobras teniendo en cuenta también la presión de la indignación popular contra la agresión imperialista a Irán. Al mismo tiempo y en esencia, las decisiones del PSOE están dictadas por los intereses de los monopolios españoles, a los que no les conviene en esta fase la escalada de la guerra imperialista en Oriente Medio. Esto se debe a la gran dependencia de las importaciones de energía, ya que se ven directamente afectadas por la inestabilidad en el Golfo, por el hecho de que las empresas españolas veían a Irán como un mercado emergente para la exportación de tecnología y porque la burguesía no se encuentra en una posición privilegiada para participar en el reparto del botín en la región. Al mismo tiempo, con el mismo criterio, el gobierno español apoya al monopolio energético español de Repsol, que respondió al llamamiento de Trump para invertir en Venezuela tras la intervención imperialista del 3 de enero.

Aquellos que nos instan a aplaudir al socialdemócrata Sánchez, deberían, siguiendo su lógica, estar hoy celebrando la postura de la primera ministra italiana de extrema derecha, Meloni, o del británico Sturmer, que se distancian de los planes de EE.UU. e Israel en Oriente Medio, para defender los intereses de sus propias clases burguesas, precisamente en un momento en el que apoyan, al igual que Sánchez, la “autonomía estratégica” de la UE, la guerra en Ucrania y preparan sus propios planes para el próximo día en el estrecho de Ormuz. 

También podríamos recordar diversos ejemplos de diferenciación de los gobiernos griegos del PASOK en la década de 1980 respecto a los Estados de Oriente Medio o la retirada de Grecia del ala militar de la OTAN por el gobierno de Karamanlis entre 1974-1980, que no tenían nada que ver con una política realmente a favor de la paz ni con los intereses del pueblo, sino con las necesidades del capital griego. 

En este contexto, cabe destacar algunos aspectos que demuestran que Sánchez no es un “pacificador”:

1) Los buques antimisiles y antitorpederos USS Roosevelt y USS Bulkeley de EE.UU., que tienen su base en la base naval de Rota (Cádiz) en España, participaron en la operación contra Irán en la que reforzaron el escudo antimisiles de Israel.

2) Su principal misión era reforzar la protección antimisiles de Israel. Según fuentes del Pentágono español, participaron activamente en la neutralización de los ataques con misiles lanzados por Irán en represalia por los ataques del 28 de febrero, actuando  “complementariamente” a los sistemas israelíes Iron Dome y Arrow.

3) Los antitorpederos tienen su base allí, en virtud de un acuerdo bilateral de defensa entre EE.UU. y España, cuya última prórroga fue firmada por el gobierno de Sánchez en 2023. Este acuerdo de defensa renovado permitió aumentar el número de antitorpederos estadounidenses en Rota de 4 a 6. Esta ampliación es la que ha permitido que el USS Roosevelt y el USS Bulkeley se encuentren allí y participen en las operaciones de 2026.

4) En el marco de las misiones imperialistas fuera de las fronteras en las que participa el gobierno de España, hay más de 1.000 militares españoles desplegados en Oriente Medio, casi 700 en el Líbano, 275 en Irak y 150 en Turquía.

5) El gobierno de Sánchez en España es uno de los mayores defensores de Ucrania en la guerra imperialista contra Rusia. Ha destinado miles de millones en equipamiento (vehículos blindados de combate, etc.) al régimen de Zelenski, y entrena a soldados y oficiales ucranianos en las bases de la OTAN en España. Se nos ponen los pelos de punta al recordar la foto de Sánchez junto a Zelenski frente al cuadro Guernica del pintor comunista Pablo Picasso…

6) El gobierno español, que se presenta como la “paloma de la paz”, está desarrollando programas de armamento por valor de miles de millones de euros junto con el gobierno de Turquía, que mantiene bajo su ocupación el 37% de Chipre, incluyendo la construcción del portaaviones turco, la compra de aviones de combate y helicópteros, etc. Recientemente, el halcón de la OTAN, Mark Rutte, en una entrevista, elogió a España por la cobertura antiaérea que proporciona el gobierno socialdemócrata español a través de un sistema Patriot a “intereses estadounidenses fundamentales en Turquía”.

7) El gobierno del PSOE, mientras denunciaba de boquilla el genocidio del pueblo palestino a manos del Estado asesino de Israel, firmaba 46 contratos de equipamiento bélico con empresas israelíes…

 

Por eso, los pueblos deben rechazar los llamamientos de la socialdemocracia y el oportunismo a apoyar a uno u otro gobierno burgués y a alinearse con intereses ajenos. Deben unir fuerzas con los comunistas para fortalecer la lucha por los intereses propios de la clase obrera y de los pueblos contra la implicación de los países en la guerra imperialista, contra las causas que la generan, por el derrocamiento del podrido sistema capitalista.