Todas las generaciones de luchadores se reunieron la tarde del miércoles 18 de febrero en Kaisarianí, en la concentración organizada por la Organización Regional de Ática de la KNE con motivo de las fotografías, desconocidas hasta la fecha, que muestran los últimos momentos de los 200 comunistas ejecutados por los ocupantes nazis el Primero de Mayo de 1944, destacando que estos documentos pertenecen al pueblo.
Cientos de miembros de la KNE, junto con descendientes y familiares de los 200 comunistas ejecutados, marcharon hacia el lugar de su sacrificio en el campo de tiro de Kaisarianí, llevando en alto sus nombres en pancartas. Al llegar al lugar, sus fotografías se proyectaban en los mismos puntos por donde pasaron con la cabeza alta, con un valor sin igual para enfrentarse a la muerte con la mirada clara y el puño en alto.
En la concentración participaron los alcaldes comunistas de Kaisarianí, Ilias Stamelos, de Jaidari, Mijalis Selekos, y de Petrúpoli, Vangelis Simos.
El Secretario General del Comité Central del KKE, Dimitris Koutsoumpas, que asistió al evento, hizo la siguiente declaración:
“Nos encontramos aquí, en Kaisarianí, en el altar de Kaisarianí, en este lugar donde cientos de comunistas fueron ejecutados por los ocupantes nazis durante la ocupación alemana. La grandeza moral que se muestra en estas fotografías, en las que se inmortaliza a los comunistas que son conducidos a la muerte en pocos minutos, constituye un ejemplo, un modelo para las nuevas generaciones, para todo el pueblo griego, para todos los pueblos del mundo.
Estos impactantes documentos deben devolverse al pueblo griego, como dijimos desde el primer momento. Las acciones que se están llevando a cabo van en esta dirección. Deben devolverse al Museo de la Resistencia Nacional del EAM en Kaisarianí, al municipio de Jaidari y al archivo del KKE. Deben pertenecer al pueblo griego. No deben guardarse en cajones y vitrinas, sino exponerse al pueblo griego. Alumnos, estudiantes universitarios, investigadores, historiadores, trabajadores, gente común de nuestro pueblo, todas las generaciones deben pasar, aprender, enseñarse, formarse, para que por fin brille la verdad histórica. Y la verdad histórica dice que esos luchadores que cayeron por las balas del ocupante eran miembros y dirigentes del KKE. En esta lucha estaremos cada día al frente. Cubriremos con flores las tumbas de los inmortales.”





