El 3 de febrero, los empleados públicos dieron una respuesta combativa con una concentración frente al Consejo de Estado, en el marco del paro laboral convocado por la Confederación de Sindicatos del Sector Público (ADEDY). En Tesalónica tuvo lugar una movilización similar.
Los trabajadores exigen que se apruebe inmediatamente la decisión de volver a conceder la 13.a y la 14.a paga, como se denominaban las retribuciones previstas que se pagaban a los trabajadores del sector público a lo largo del año (se trata de un salario adicional en Navidad, medio salario en Semana Santa y medio salario durante el período de vacaciones de verano para los asalariados) y que fueron suprimidas en 2012-2013 mediante leyes antipopulares y con el pretexto de superar la crisis económica capitalista.
Los manifestantes se dirigieron en marcha al Ministerio de Finanzas con consignas como “Dinero para la sanidad y los salarios, no para el armamento de la OTAN”.
ADEDY, que recientemente celebró un congreso en el que, por primera vez en su historia, los comunistas se convirtieron en la primera fuerza, reclama aumentos reales en los salarios de los funcionarios públicos.



