El viernes 2 de octubre, un grupo de camaradas del Partido Comunista de México (PCM) y del Frente de la Juventud Comunista de México(FJCM)sufrió un ataque violentoe injustificadopor parte de la Policía Federal, frente a las oficinas del Partido en el centro de la capital.
La violenta agresión policial dejó heridos, entre otros, al miembro del Buró Político del Partido Comunista de México, Miguel Uribe, quien fue detenido provisionalmente; al Secretario Político del Consejo Central del Frente de la Juventud Comunista de México, Ernesto Santrich, así como de muchos otros camaradas. La policía detuvo a ocho comunistas y confiscó banderas, pancartas, comunicados y otro material político.
Los miembros y cuadros del Partido Comunista de México y de su juventud se dirigían a la manifestación por el 58.º aniversario de la masacre de los estudiantes en Tlatelolco, cuando el entonces gobierno socialdemócrata del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ordenó al ejército que abriera fuego contra una manifestación masiva de estudiantes, lo que provocó la muerte de más de 350 jóvenes. El recuerdo de esta masacre sigue vivo, sobre todo cuando hay casos recientes como el del asesinato de los 43 estudiantes en Ayotzinapa en 2014, mientras que el PCM juega un papel clave en el revelado del caso y en la búsqueda de justicia para las víctimas y sus familias, frente al intento de encubrimiento por parte del actual gobierno de MORENA.
El KKE condena enérgicamente el ataque violento contra los miembros y dirigentes del PCM y del FJCM, y expresa su solidaridad internacionalista incondicional con su lucha. La intensidad de la represión por parte del gobierno socialdemócrata de México contra los comunistas confirma su papel históricamente antipopular contra el movimiento obrero y popular y su vanguardia.
En México, y en todas partes, se confirma la necesidad de fortalecer la lucha independiente de los pueblos contra todo tipo de gobiernos, ya sean de derecha, liberales o socialdemócratas.
