«¡El asesino Rubio no es bienvenido!», dejaron claro la tarde del 6 de octubre miles de personas en el centro de Atenas, frente al Parlamento griego, gritando «¡Fuera las bases de la muerte!», «¡No a la participación en las guerras por sus ganancias!», mientras el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, llegoa Grecia para la nueva ronda del Diálogo Estratégico greco-estadounidense.
El discurso central de la manifestación lo pronunció Giorgos Stefanakis, miembro de la Secretaría del PAME y presidente del Centro Obrero de Atenas —la mayor federación de sindicatos a nivel territorial del país, que agrupa a todos los sindicatos de base de los trabajadores de la capital —, quien dejó en claro: «Los trabajadores no aceptamos en nuestro país a quienes, junto con la clase burguesa griega, llevan a los pueblos a la ruina y a la generalización de la guerra imperialista. ¡El pueblo no los quiere, levanten sus bases y lárguense de Grecia!». St. Benetatos pronunció un discurso en nombre de la Secretaría de la Comisión Griega para la Distensión Internacional y la Paz (EEDYE).








