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¡PROVOCACIÓN DE LA COMISIÓN!

Exige que se retiren las preguntas persistentes sobre la verdad histórica que señala el sacrificio de los 200 héroes comunistas de Kaisarianí
Date:
abr 28, 2026
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La Comisión pide de forma provocadora la retirada de la pregunta que presentaron los eurodiputados del KKE. Basándose en las impactantes pruebas que constituyen las fotografías de los 200 comunistas que se enfrentaron al monstruo nazi, se pone al descubierto el carácter ahistórico de la ideología de la UE que equipara el comunismo con el monstruo del fascismo, así como su postura socavadora y deliberada ante la exigencia incumplida de que Alemania pague las indemnizaciones de guerra por las atrocidades nazis en Grecia.

“Las narrativas históricas y las indemnizaciones de guerra no entran dentro de la competencia de la Comisión», afirma descaradamente la última, instando a la retirada de la pregunta.

Los 200 de Kaisarianí y la magnitud de su sacrificio no son una mera “narrativa”, como afirma la UE, sino una verdad histórica indiscutible que sigue siendo una espina clavada.

Es evidente que a la UE le incomodan enormemente estas preguntas, porque ponen de manifiesto que el sacrificio de los 200 héroes de nuestro pueblo demuestra el fracaso de su propia teoría de los “dos extremos”, la equiparación del perpetrador con la víctima, en un intento por blanquear las atrocidades nazis y dejar de lado la demanda del pago inmediato y completo de las indemnizaciones alemanas.

Pero, ¿quién es realmente quien invoca hipócritamente la falta de competencia?

Es la Unión Europea, que:

  • ha establecido el 23 de agosto (día en que se firmó el Pacto de No Agresión, Molotov-Ribbentrop) como “Día Europeo de Conmemoración de las Víctimas del Nazismo y del Comunismo”
  • ha nombrado el 9 de mayo, el día de la Gran Victoria Antifascista de los Pueblos, como Día de la Unión Europea, intentando —en vano— borrar la memoria histórica
  • “da la espalda” a los Estados miembros que intentan prohibir los partidos comunistas, como Polonia
  • ha promovido mitos como los respectivos a Holodomor o Katyn como verdades históricas, y acoge con los brazos abiertos todo tipo de actos fascistas en el Parlamento Europeo
  • ha promovido una serie de resoluciones anticomunistas que distorsionan la historia que los propios pueblos escribieron con su sangre
  • ofrece cobertura a los ataques imperialistas y las atrocidades cometidas en todo el mundo, como los perpetrados por sus aliados, EE.UU. e Israel
  • prohíbe en el Parlamento Europeo la celebración de actos de solidaridad con el pueblo de Cuba y respalda los planes imperialistas para su opresión.

Todo esto, evidentemente, entra dentro de su competencia. Pero no vale lo mismo para las indemnizaciones por los crímenes de los nazis, para el préstamo de ocupación forzoso y para el saqueo de los tesoros arqueológicos, que han sido establecidos por convenios internacionales que vinculan a dos de sus Estados miembros.

La política profundamente reaccionaria y clasista de la UE es inherente de toda alianza imperialista interestatal. Por eso no puede ocultar su aversión hacia todo lo que pone de manifiesto los dos mundos en conflicto: el de los trabajadores —productores de la riqueza— por un lado, y el de sus explotadores por el otro.

El anticomunismo va de la mano de la implicación bélica y del giro hacia la economía de guerra, la explotación laboral y, sobre todo, del miedo a que los pueblos, con su lucha, puedan derrocar el actual sistema podrido al que también sirve la propia UE, y construyan la nueva sociedad socialista-comunista.

La Pregunta no se retira, ni tampoco la verdad histórica y las preguntas persistentes que esta plantea.

La mejor respuesta vendrá de las multitudes de manifestantes, trabajadores y jóvenes en las plazas y avenidas de todo el mundo, en su propio día, el día de su clase, el Primero de Mayo, en homenaje al día del sacrificio de los 200 héroes comunistas.