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Seguimos los pasos de los 200 héroes comunistas

Date:
abr 27, 2026
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El 25 de abril de 2026, se celebró una enorme concentración política del KKE,  junto a la pared manchada de sangre del campo de tiro de Kaisarianí, donde el Primero de Mayo de 1944 los ocupantes nazis ejecutaron a 200 comunistas. A continuación tuvo lugar un concierto con canciones de lucha. Las banderas rojas ondeaban enviando una señal, un mensaje y una promesa, en homenaje a los 200 ejecutados, que eran miembros y cuadros del KKE, líderes de la clase obrera, en su mayoría encarcelados en la década de 1930, en un período de democracia parlamentaria burguesa, así como de dictadura a partir de 1936, antes de la ocupación nazi. 

El acto tuvo lugar tras la revelación, por primera vez, de las fotografías de la ejecución de los comunistas, que muestran su valiente actitud antes de su ejecución.

En su discurso en el acto, Dimitris Koutsoumpas, el Secretario General del Comité Central del KKE, señaló, entre otras cosas: “Podríamos decir que la celebración de este acto, aquí en el campo de tiro de Kaisarianí, en la “frontera del mundo”, como escribió el poeta, poco antes del Primero de Mayo de este año, no la decidimos por nuestra cuenta. Ha sido una exigencia de las miradas, la postura erguida y el orgullo de los 200 héroes comunistas que caminaron hacia la muerte, y fueron ejecutados en este mismo altar hace 82 años. (…) Vimos por primera vez ese increíble heroísmo plasmado en imágenes, en los impactantes documentos que salieron a la luz el pasado mes de febrero y que provocaron asombro, admiración y orgullo en todo nuestro pueblo.

Su imagen ha pasado a la inmortalidad y se ha erigido, merecidamente, como un monumento de la historia griega contemporánea. Podemos imaginar que así es como marcharon también los cientos de camaradas nuestros que fueron ejecutados aquí durante la Ocupación y, en particular, en aquellos primeros diez días de mayo de 1944, así como los miles que cayeron en las batallas del ELAS y más tarde del DSE, los que fueron ejecutados por el Estado burgués griego a lo largo de toda la década de los 40, cuando la clase burguesa griega se encontró cara a cara con la muerte.

Esas imágenes y su ejemplo conmovieron, estremecieron y sacudieron a toda la sociedad, a todas las personas de buena voluntad. Hablaron al corazón del pueblo y de la juventud.

Han puesto de manifiesto de manera contundente lo infundadas que son las teorías de los dos extremos, que equiparan el comunismo con el fascismo; todas esas monstruosidades que inventan los bien pagados funcionarios de Bruselas y son reproducidas por los gobiernos, los partidos burgueses, una parte de los profesores y los bien pagados portavoces.

Ahora que, a raíz de la publicación de las fotografías, el Grupo del KKE en el Parlamento Europeo ha presentado una pregunta a la Comisión precisamente sobre estas teorías y sobre la necesidad de que el Estado alemán pague por fin las indemnizaciones de guerra que debe a Grecia, la Comisión se ha declarado “incompetente” y, de hecho, ha pedido que se retire la pregunta del KKE...

Sin embargo, no se muestran incompetentes a la hora de equiparar a los ejecutados con sus verdugos; ¡a los héroes inquebrantables que engendró la lucha de nuestro pueblo con las serpientes que se arrastraban por el suelo, esperando la orden para apretar el gatillo! Tampoco lo son cuando equiparan a la Wehrmacht nazi con el Ejército Rojo liberador, que entró en Berlín por estas fechas en 1945 y clavó la bandera roja con la hoz y el martillo en el corazón de la bestia nazi. Parece que todavía no lo han superado...

Las imágenes fotográficas de los 200 de Kaisarianí plasmaron de manera incomparable los dos mundos que, ya desde entonces, se encontraban en un conflicto irreconciliable entre sí. Por un lado de las fotografías, el pueblo luchador, que luchaba por su libertad frente al ocupante y las cadenas capitalistas, el pueblo que sufría a manos del Estado burgués tanto antes como durante la ocupación. Y en el otro lado de las fotografías estaban los verdugos de los “200”, los ocupantes nazis, el Estado burgués griego que entregó a los comunistas encarcelados a los nazis ”.

El Secretario General del Comité Central del KKE se refirió en su discurso tanto a los procesos políticos como a las grandes luchas de la clase obrera y de otras capas populares, como fueron las grandes luchas de los agricultores, así como al importante refuerzo de las posiciones de los comunistas dentro de los sindicatos, y añadió: “Las luchas libradas en todos estos años son la prueba de que el gobierno tiene un rival poderoso. Y quien finja no verlo es, sencillamente, porque él mismo quiere quitar de por medio a este rival, a este movimiento, a esta resistencia del pueblo”.

Haremos todo lo que esté en nuestras manos para que estas luchas cobren aún más fuerza. Para que sigan poniendo las cosas difíciles al actual gobierno antipopular y a cualquier otro que le suceda. Para que contribuyan a mejorar la vida de la mayoría hoy, hasta el día en que se conviertan en un gran río impetuoso que recorra toda Grecia y los arrastre. Abrirá un camino radicalmente diferente para nuestra patria y nuestro pueblo.

Si hace 140 años, en el Primero de Mayo de 1886, los trabajadores reivindicaban una jornada de ocho horas, hoy existen todas las posibilidades para que los trabajadores puedan trabajar menos y disfrutar de un empleo estable y permanente, una jornada de siete horas al día, cinco días a la semana, 35 horas semanales, sanidad y educación gratuitas, derecho al ocio, a la cultura y a participar en la vida social. Sin embargo, en lugar de eso, vemos a nuestro alrededor cómo todos estos logros se aprovechan únicamente para la desenfrenada búsqueda del beneficio, las rivalidades belicosas y la explotación de los trabajadores.

Para que todas estas posibilidades se pueden aprovechar en beneficio del pueblo, hay que eliminar la “fuente del mal”: la propiedad y el poder capitalistas. Esta es la raíz de la injusticia, la explotación y la guerra. Es la que paraliza las posibilidades inimaginables que crean a diario los trabajadores.

En la actualidad lo que se exige es que los medios de producción, la industria, los puertos, las fábricas, el transporte, sean propiedad social para que sirvan a las necesidades de la sociedad y no a los beneficios de los capitalistas. Para que la riqueza pase a manos de quienes realmente la crean. Con una planificación científica central de la economía, de modo que se aprovechen todas las capacidades productivas del país con el objetivo de mejorar la vida del pueblo. (...)

¡Seguimos los pasos de los “200”! ¡Venceremos!

Con el KKE al frente, más fuerte, más estable ante cualquier prueba, listo ante el llamamiento de la Historia por el Socialismo!”

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