No es la primera vez que se intenta tergiversar la posición clara del KKE sobre la guerra imperialista en Ucrania y utilizarla en beneficio de uno u otro bando del conflicto imperialista.
Así, ambos bandos del conflicto imperialista intentan clasificar al KKE en el “bando contrario”. Y mientras los apologistas de la clase burguesa rusa intentan clasificar a quienes no apoyan la inaceptable invasión rusa de Ucrania a los partidarios de la UE, de EE.UU. y de la OTAN, del mismo modo, los apologistas de los crímenes del imperialismo euroatlántico intentan clasificar al KKE como parte de la “facción del Kremlin”. Eso es lo que intentó hacer recientemente la página web “The Insider”, con sede en Letonia y que se publica en inglés y ruso, en contra del eurodiputado del KKE Lefteris Nikolaou – Alavanos, al intentar sin fundamento alguno incluirlo, junto con otros eurodiputados, entre los partidarios del bando contrario, es decir, el bando ruso del conflicto imperialista. De hecho, el título despreciable de ese artículo traspasa los límites de la provocación, ya que incluso habla de reuniones con espías rusos: «La “facción del Kremlin” en el Parlamento Europeo: los eurodiputados que siguen viajando a Rusia y reuniéndose con políticos, oficiales e incluso espías».
Por supuesto en Grecia también sabemos las proporciones que ha alcanzado el “lavado de cerebro” ideológico en Letonia y en los demás países bálticos. Allí, la clase burguesa tiene tanto miedo que, aunque han pasado 35 años desde la disolución de la URSS y se han echado toneladas de “barro” anticomunista sobre el pueblo, los partidos comunistas siguen estando prohibidos, al igual que los símbolos del movimiento comunista y de la URSS, y se justifica históricamente a los colaboradores locales de los nazis, las “Legiones bálticas de las Waffen-SS”. Por eso no nos sorprende en absoluto esta campaña de difamación y tergiversación contra el KKE, en un país donde la “democracia” burguesa persigue implacablemente cualquier opinión diferente sobre la OTAN, la UE, y donde la revisión histórica ha llegado al punto de que el campo de concentración nazi de Salaspils, donde perdieron la vida 100.000 personas, sea presentado por los círculos dominantes de la Letonia actual como un “campo de reeducación y trabajo” en una publicación al respecto financiada con fondos de la respectiva embajada estadounidense.
Pero como todo lo que se publica en Internet permanece ahí y se puede leer en muchos países, dejémoslo claro una vez más: El KKE no se ha visto ni se verá en el dilema de tener que elegir bando entre imperialistas ladrones; está del lado de los pueblos y en contra de la guerra imperialista y, por supuesto, en contra de los continuos preparativos bélicos en la UE.
Ha dejado muy claro que el conflicto entre EE.UU. y la UE y la OTAN con la Rusia capitalista en Ucrania es una guerra imperialista por ambas partes, con las instalaciones de producción de energía y las rutas de transporte de la misma, otras fuentes de riqueza, apoyos geopolíticos, cuotas de mercado, etcétera como botín.
El KKE condenó desde el primer momento la invasión de Rusia a Ucrania y la calificó de inaceptable, mientras que, al mismo tiempo, puso de relieve las graves responsabilidades del imperialismo euroatlántico y de su intervención en Ucrania desde 2014, como factor que multiplicó el material inflamable que condujo al conflicto bélico.
Señaló que la causa principal de esta guerra radica en el derrocamiento del socialismo, en la restauración del capitalismo, que lleva a dos pueblos que vivieron en paz y prosperaron en los años del socialismo —los pueblos de Ucrania y Rusia— a derramar su sangre por intereses ajenos, capitalistas.
Los diputados y eurodiputados del KKE, tanto en el Parlamento Europeo como en el nacional, han votado en contra de la guerra y, por supuesto, de todos los créditos de guerra destinados al régimen de Zelenski, esas ayudas militares que echan “echan leña al fuego” de la guerra.
El KKE lucha activamente para que nuestro país deje de participar en la guerra, contra del traslado de material militar desde Grecia a Ucrania y de que oficiales de las Fuerzas Armadas griegas entrenen a ucranianos.
Los miembros y dirigentes del KKE que actúan en los sindicatos y en el movimiento amante de la paz y antiimperialista se encuentran en primera línea de la lucha antiimperialista. Bloquean trenes y convoyes de material militar destinados al frente; luchan por el cierre de las bases estadounidenses y de la OTAN que convierten a nuestro país en una cabeza de puente de la guerra, lo que deja expuesto a nuestro pueblo a graves riesgos. Se encuentran en primera línea de las reivindicaciones de la clase obrera y del pueblo de nuestro país, que proclaman: “Ningún sacrificio para los mataderos de guerra; exigimos dinero para las necesidades del pueblo, la educación y la sanidad”.
Reforzamos la lucha por la desvinculación del país de los planes y alianzas imperialistas, con el pueblo en el poder, y estamos seguros de que nuestra voz se oirá incluso en Letonia. Nosotros nos encargaremos de ello.
